Síntomas de ahogamiento después de nadar

El ahogamiento después de nadar o ahogamiento secundario implica la incapacidad de respirar por el líquido acumulado en los pulmones. Es un tipo de ahogamiento bastante peligroso, cuyos síntomas debemos conocer y atender inmediatamente.

Puede darse el caso en el que horas después de una experiencia cercana al ahogo aparezcan señales a las que se le debe prestar atención y atenderse lo antes posible. Se trata de un ahogamiento secundario o ahogamiento después de nadar, pues sucede posterior al episodio en el agua.

A continuación, te detallamos los síntomas de ahogamiento después de nadar para que evites consecuencias más graves.

Un riesgo poco conocido

Han habido casos de personas, especialmente de niños, en que después de vivir una experiencia traumática en el agua y tras haberla superado, presentan síntoma que incluso llegan a tener un final trágico.

Se trata de un tipo de ahogo que sucede fuera del agua. Puede ser horas o incluso días después, pero como consecuencia de lo vivido durante la inmersión. Lo que sucede es un ahogamiento seco o secundario que afecta en principio a los pulmones e involucra las funciones básicas del organismo.

Lejos de causar angustia o preocupación, se trata de conocer las señales que manifiesta el cuerpo ante un incidente de estas características. De esta manera, podemos estar alertas y recurrir rápidamente a un servicio médico.

Visita este artículo: Natación para niños, primero la seguridad

¿Qué es y por qué ocurre?

nadar

Según un estudio realizado en EE. UU, el 75% de estos casos ocurre en niños menores de 5 años; aunque puede darse en adultos que hayan vivido un incidente en el agua o que se enfrentaron a corrientes repentinas.

Cuando la persona se encuentra en una piscina jugando o nadando y vive un episodio cercano al ahogamiento, el agua entra a las cuerdas vocales sin dar tiempo de reaccionar y cerrase. Ello hace que el líquido se dirija directamente a los pulmones causando un edema o hinchazón.

Tipos de ahogamiento

El ahogamiento seco sucede cuando al estar bajo el agua, la tráquea se inflama causando un espasmo en las cuerdas vocales, las cuales cierran e impiden la respiración.

Por su parte, el ahogamiento secundario ocurre cuando el cuerpo no puede intercambiar dióxido de carbono a cambio de oxígeno por el líquido acumulado en los pulmones, tras un casi ahogamiento.

Al haber agua en los alvéolos, estos no pueden intercambiar oxígeno con la sangre y el corazón se desacelera. El ahogamiento puede presentarse entre 1 y 72 horas después de haber estado en el agua. Hay casos cuyos síntomas se manifiestan luego de tres días.

Síntomas de ahogamiento después de nadar

Nadar

Como vemos, muchas veces parece que todo marcha bien después de que la persona ha salido del agua, pero puede que no sea así. Por ello, es fundamental estar atentos a los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar.
  • Tos constante.
  • Vómitos.
  • Somnolencia y cansancio inusual.
  • Falta de aliento.
  • Fiebre.
  • Cambios en la manera de comportarse expresados en una mayor irritabilidad o falta de energía. Esto se debe a que llega menos cantidad de oxígeno al cerebro.

¿Qué hacer ante la aparición de los síntomas?

En caso de un ahogamiento después de nadar es imprescindible acudir con urgencia al médico. Este tomará las medidas necesarias según el caso. Cuando después de revisar a la persona, se diagnostica un episodio leve, probablemente se aconseje solamente observación.

Si, por el contrario, el cuadro es más grave es probable que se indique la realización de una radiografía de tórax, para descartar hinchazón o edema. También puede considerarse el suministro de oxígeno.

Lee también: 4 alternativas para relajarse en momentos difíciles

La prevención es fundamental

La prevención es fundamental

En el caso de un niño, la supervisión es muy importante. Nunca hay que dejar solos a los pequeños, cerca de un curso de agua o en una piscina. Y en el caso de estar jugando, prestar atención a sus movimientos y atender a posibles episodios donde traguen agua bruscamente.

Es aconsejable que en los primeros cuatro años de vida, el niño aprenda a nadar y pierda el miedo al agua. Si se trata de personas adultas, en caso de haber tenido un incidente al nadar, observarle en las horas posteriores. Prestar atención a la posible aparición de los síntomas citados anteriormente.

Conocer y observar para ayudar

El verano, la piscina, los juegos de agua, la natación son actividades y épocas en las que el relax y el disfrute van generalmente por delante. Sin embargo, hay ciertos peligros que aparecen unidos a estos momentos que son importantes considerar.

Es muy importante conocer los síntomas de ahogamiento después de nadar y de esa manera evitar un mal momento. El conocimiento es el primer paso para ayudarnos y también ayudar.

Categorías: Buenos hábitos Etiquetas:
Te puede gustar