Primeros síntomas de un accidente cerebrovascular

Actualmente la ciencia es capaz de evitar o reducir las consecuencias de un accidente cerebrovascular, siempre y cuando el afectado sea atendido a la menor brevedad posible.

El accidente cerebrovascular es la tercera causa de muerte en los países desarrollados y la segunda en el mundo. Se le considera un factor de suma importancia para el sistema sanitario, debido a que da lugar a una importante tasa de discapacidades y limitaciones.

La ciencia ha avanzado mucho en este terreno. En la actualidad hay casos en los que se puede salir de un accidente cerebrovascular sin ninguna incapacidad, o con muy pocas limitaciones. Ya no es necesariamente una condición fatal, como lo fue hasta hace unas cuantas décadas.

En los seres humanos el daño cerebral comienza en el mismo momento en que se produce el accidente cerebrovascular. Este continúa incluso varios días después. Sin embargo, se ha descubierto que existe una “ventana de oportunidad” para tratar eficazmente estos episodios.

Qué es un accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular es una condición en la cual se detiene el flujo de sangre hacia una parte del cerebro. Cuando esto ocurre, el cerebro deja de recibir oxígeno y nutrientes. Esto puede hacer que las células cerebrales mueran y si esto ocurre, habrá un daño permanente.

Hay dos tipos de accidente cerebrovascular: el isquémico y el hemorrágico. El accidente isquémico ocurre cuando un coágulo obstruye el paso de la sangre, por un vaso sanguíneo que irriga al cerebro. También se produce por una sustancia pegajosa llamada “placa”, que limita el flujo sanguíneo.

El accidente hemorrágico tiene lugar cuando un vaso sanguíneo o una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto ocurre cuando hay un aneurisma o una malformación arteriovenosa. También cuando la presión arterial está muy alta, o cuando se ingieren anticoagulantes.

Primeros síntomas de un accidente cerebrovascular

Al accidente cerebrovascular se le llama coloquialmente “derrame cerebral” o “ataque cerebral”. Es una condición médica de urgencia, que debe ser atendida a la mayor brevedad posible. De ello depende el pronóstico del paciente.

Hay siete síntomas típicos del accidente cerebrovascular. Estos son:

  • Debilidad en las extremidades. Lo usual es que se experimente solo en un lado del cuerpo. Puede incluir el brazo y la pierna, o solo alguno de estos miembros. A veces hay debilidad solamente y otras veces, parálisis total.
  • Asimetría facial. Es una parálisis facial, que afecta solo un lado de la cara. Se capta a simple vista porque la boca y la comisura labial se desvían hacia un lado. Lo usual es que solo se manifieste de la mitad de la cara hacia abajo.
  • Dificultades en el habla. Hay problemas para hablar, los más usuales son la afasia y la disartria. La afasia es la imposibilidad de nombrar objetos y cosas. La disartria es la incapacidad muscular para articular las palabras.
  • Confusión mental. El paciente se muestra desorientado. No reconoce la fecha actual y a veces tampoco el espacio en el que se encuentra.
  • Alteraciones en la marcha. Se producen por dificultades con el equilibrio, debilidad o alteraciones en la coordinación. Lo cierto es que la persona no puede caminar normalmente. Es posible que tampoco pueda mantenerse de pie.
  • Crisis convulsiva. Se manifiesta como un temblor generalizado en todo el cuerpo, al tiempo que hay pérdida de la conciencia.
  • Coma. El paciente puede perder la conciencia parcial o totalmente. En este último caso el pronóstico es menos favorable.

Acciones, expectativas y pronóstico

Hombre con debilidad por esclerosis múltiple

Cuando una persona experimenta alguno de los síntomas descritos debe sospecharse de un accidente cerebrovascular. Lo procedente es comunicarse cuanto antes con el servicio de urgencias, para que el paciente sea trasladado al hospital. El tiempo es un factor crítico en estos casos.

La ciencia dispone de terapias eficaces para enfrentar un accidente cerebrovascular. Sin embargo, estas pierden su efectividad si se administran más de tres horas después del episodio. De ahí que sea fundamental garantizar una asistencia cuanto antes.

El pronóstico dependerá de la rapidez en la atención, de las condiciones de salud del paciente y de la causa del accidente cerebrovascular. En los peores casos, el desenlace final es la muerte, o una incapacidad de carácter permanente.

La medicina también dispone de terapias de rehabilitación más eficaces en la actualidad. Incluso en los casos en los que hay secuelas graves, siempre es posible mejorar la calidad de vida de alguien con antecedentes de accidente cerebrovascular.

Roca, M. A., Concepción-Rojas, M., & Chávez, L. (2001). La calidad de vida del paciente con accidente cerebrovascular: una visión desde sus posibles factores determinantes. Rev Neurol, 32(8), 725-731.