Síntomas de un posible cáncer en las mujeres

Sebastián Castaño · 26 marzo, 2020
Tanto la atención que prestemos a los síntomas como la consulta médica ante posibles dudas son acciones fundamentales en la detección temprana del cáncer.

Centros de atención primaria y especializada y diversas campañas de promoción de la salud lo advierten: la prevención es la mejor manera de hacer frente al cáncer.

Y es que mediante exámenes muy sencillos e indoloros podemos detectar la enfermedad a tiempo e impedir que se extienda y afecte a otros órganos del cuerpo.

En esta línea, a continuación se indican algunos síntomas que pueden guardar cierta relación con patologías como el cáncer. No obstante, la manifestación de los mismos por sí sola no permite el diagnóstico.

Para ello es imprescindible acudir a nuestro médico y comunicarle los cambios que hayamos observado. Con las pruebas correspondientes se descartarán interrogantes y se planificarán las consultas de seguimiento posteriores.

Indicios de un posible cáncer en las mujeres

Engrosamiento o nudo en un seno y cáncer de mama

Quistes en los senos

Los bultos en las mamas o la alteración del tamaño, forma o textura de las mismas son cambios que pueden obedecer a diferentes motivos.

No obstante, dirigirse al especialista si hemos detectado alguna de estas anomalías nos permitirá resolver nuestras preguntas y explorar la zona con los medios apropiados.

Una de las pruebas habituales es la mamografía, que consiste en un examen muy sencillo, indoloro y que se realiza en escasos cinco minutos.

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Otros síntomas de un posible cáncer

Pérdida de peso repentina

Como señala una reciente revisión sistemática de la Universidad de Oxford, perder mucho peso de golpe y sin un motivo (dieta o ejercicio) es uno de los signos que con más frecuencia se asocia a esta enfermedad.

Estos mismos autores encuentran, además, que dicha relación se da en distintos tipos de cáncer, como el de próstata, colón, pulmón, páncreas, ovario o esófago.

Por tanto, ante indicios como este, la consulta médica resulta ineludible.

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Úlceras orales que no sanan

El estado de salud de nuestra boca también nos habla del funcionamiento general del organismo.

En este sentido, trabajos como el del Dr. Caldas y su equipo sintetizan la evidencia disponible respecto a la manifestación de lesiones orales recurrentes en formas agudas y crónicas de todos los tipos de leucemia.

Los síntomas incluyen, por ejemplo, inflamación y sangrado de las encías, úlceras o infecciones en la boca o palidez de la mucosa.

Si estos signos persisten durante semanas, la pauta a seguir para realizar un diagnóstico temprano es visitar al médico especialista.

Dolor abdominal

Distintas investigaciones han hallado que el dolor abdominal, la hinchazón, los cambios en los hábitos intestinales (diarreas y estreñimiento frecuentes) y el sangrado rectal son comunes en los casos de cáncer colorrectal.

Por ejemplo, estudios como el del profesor Knut Holtedahl y colaboradores obtienen resultados en esta dirección.

Cuando estas señales se den de manera prolongada, realizar pruebas como una colonoscopia será parte integral de la prevención.

Tos persistente

Tos

Como se indica en una de las publicaciones de la Red Nacional Integral del Cáncer, la tos crónica es uno de los síntomas comunes en el cáncer de pulmón.

Si sientes dolor al toser y, además, lo haces de modo persistente, la detección precoz pasará por acudir al médico y programar un primer cribado.

Cambios en la piel

En la prevención del cáncer de piel la consulta con el dermatólogo permitirá vigilar cualquier alteración que hayamos observado.

Puede tratarse de cambios en el color de la piel, manchas que antes no estaban, aparición de nuevos lunares o transformación de los que tenías, formación de costras o sangrado

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Sangrados repentinos e inusuales

El sangrado vaginal atípico o el que tiene lugar en la orina o las heces constituye una señal significativa, así lo refiere también la investigación del grupo de Knut Holtedahl que antes hemos citado.

En sus resultados se obtiene que el sangrado irregular puede ser específico de los tipos de cáncer uterino, de vejiga y colorrectal respectivamente.

Como en los casos previos, la atención primaria en nuestro centro de salud gestionará las derivaciones oportunas.

¿Cómo podemos prevenir el cáncer?

Además de considerar los síntomas descritos y realizar las visitas y pruebas clínicas que correspondan, desde diversos organismos y estudios se destaca la importancia de mantener hábitos saludables.

De acuerdo a esto, un trabajo del Centro de Prevención de Cáncer de Mama de Mánchester ha hallado que el riesgo de cáncer de mama se llega a reducir en un 30 % en las mujeres que toman medidas en su estilo de vida, incluyendo el control de peso, el ejercicio y la ingesta moderada de alcohol.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también advierte de la influencia que ejercen condiciones como el consumo de tabaco, la falta de actividad física o la obesidad.

Aunque, por otro lado, los factores genéticos y, muchas veces, los ambientales escapen a nuestras posibilidades, recordemos estas otras acciones para las que sí disponemos de recursos y que pueden ser de utilidad si queremos anticiparnos al desarrollo de ciertas enfermedades.

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