6 síntomas de un problema en el páncreas

Valeria Sabater · 25 febrero, 2014
La alteración en la producción de hormonas y enzimas debido a los problemas en el páncreas puede conducir al desarrollo de molestos síntomas. Aprende a reconocerlos.

El páncreas es el órgano que está ubicado detrás del estómago, siendo responsable de producir enzimas como la insulina y glucagón. Es imprescindible para la digestión y para una adecuada síntesis de los alimentos. ¿Conoces los síntomas de un problema en el páncreas?

Cuando se producen alteraciones en su funcionamiento, poco a poco se desencadenan una serie de molestias que pueden reducir la calidad de vida. De hecho, su falta de atención conduce a problemas más graves, llegando a dificultar las funciones de otros sistemas.

Lo más preocupante es que muchos tardan en acudir al médico, ya que muchas de sus manifestaciones son similares a las de afecciones más comunes. Debido a esto, en esta ocasión queremos repasar esas señales de alerta que no se deben ignorar.

Principales síntomas de un problema en el páncreas

Un problema en el páncreas se puede desarrollar debido a descontroles en los procesos inflamatorios o presencia de cálculos biliares. Asimismo, puede ser el resultado del consumo excesivo de alcohol y tabaco, traumatismos, mala alimentación y enfermedades crónicas como el cáncer.

1. Dolor

Dolor abdominal por problema en el páncreas

Cuando se presenta un problema en el páncreas, es habitual experimentar un dolor en la parte superior del abdomen y detrás del estómago. Este se describe como una sensación ardiente, la cual consigue extenderse hacia detrás de la espada o debajo del omóplato izquierdo.

  • Este síntoma puede ser más evidente justo después de comer o, incluso, tras ingerir ciertas bebidas. Suele ser más severo al consumir alimentos ricos en grasa
  • También se puede manifestar un día después de una comida y alargarse a lo largo de los días. Su intensidad es variable en cada persona. 
  • El dolor tiende a ser más intenso al permanecer boca arriba. El páncreas se siente más oprimido y la molestia es más aguda.

2. Fiebre

Las enzimas que están atacando al páncreas producen una inflamación y, en consecuencia, es habitual tener un aumento en la temperatura corporal. Así pues, si junto al dolor hay un poco de fiebre, lo más conveniente es solicitar una revisión médica.

3. Náuseas

Cuando el problema en el páncreas interfiere en la producción de hormonas y enzimas involucradas en la digestión, es probable que se detone un fuerte malestar estomacal. Dado que los alimentos no se digieren bien, se pueden tener náuseas con o sin vómitos.

4. Dolor de cabeza

Los dolores de cabeza son frecuentes en personas cuyo páncreas no está funcionando del todo bien. Esto se debe a que el sistema inmunitario está siendo atacado, lo que conduce a una respuesta inflamatoria. También se puede percibir irritabilidad y dificultades en la concentración.

5. Pérdida de peso

Perder peso sin hacer dietas restrictivas.

Los problemas en el páncreas pueden disminuir el apetito, lo que ocasiona una pérdida de peso. De igual manera, enfermedades como la pancreatitis y el cáncer generan hormonas que dificultan que el cuerpo obtenga los nutrientes de forma óptima. Por lo tanto, incluso si se lleva una dieta normal, es probable bajar de peso y tener cierto grado de desnutrición.

6. Taquicardias

Las alteraciones hormonales y del sistema inmunitario son desencadenantes de taquicardias o ritmo cardíaco acelerado. Cuando el páncreas se altera y segrega demasiada insulina, los niveles de glucosa bajan de forma brusca y, de hecho, se producen desmayos.

¿Cómo se diagnostica un problema en el páncreas?

Cuando los síntomas de un problema en el páncreas son persistentes, el médico hace una exploración física del paciente y precisa análisis de sangre y estudios por imágenes para confirmar el diagnóstico. Las ecografías, MRI y tomografías computarizadas son claves para obtener información del estado del páncreas.

Tratamiento para los problemas en el páncreas

La manera de sobrellevar los problemas causados por descontroles en el páncreas varía de acuerdo a su causa principal. Cuando se debe a pancreatitis, cáncer o lesiones, se requiere hospitalización y vigilancia constante.

Según el nivel de gravedad, se administran líquidos y nutrición vía intravenosa o mediante un tubo que va desde la nariz hasta el estómago. Una vez se controle, se toman otras medidas en la dieta:

  • Evitar los alimentos ricos en grasa, incluyendo lácteos enteros.
  • Consumir frutas y vegetales frescos.
  • Tomar abundante agua durante el día.
  • Evitar las bebidas alcohólicas.

¿Identificas las señales de alerta de problemas pancreáticos? Consulta al médico y solicita las revisiones pertinentes. Eso sí, evita alarmarte antes de tiempo, ya que muchos de los síntomas pueden darse por trastornos más comunes.