8 síntomas que alertan de una deficiencia de vitamina C

Daniela Echeverri Castro·
30 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López al
12 Diciembre, 2019
El ácido ascórbico o vitamina C es un nutriente que participa en varios procesos, como la producción de colágeno por ejemplo. De allí en parte que tenga fama de ser un nutriente beneficioso para la salud.
 

Una deficiencia de vitamina C puede suponer un problema de salud por diversas razones. Para nadie es un secreto que las vitaminas desempeñan un papel fundamental en todo lo que tiene que ver con la salud y el buen funcionamiento del organismo. Entre estas, la vitamina C es una de las más conocidas e importantes.

Este nutriente es esencial para la salud de todos los sistemas del cuerpo y está comprobado que –en roedores– su consumo habitual contribuye con la producción de colágeno, la absorción de hierro, la reducción el estrés oxidativo, entre otros procesos.

Síntomas de deficiencia de vitamina C

Por todo lo anterior, su deficiencia en el organismo puede desencadenar una serie de reacciones negativas que afectan de forma directa el estado físico y mental.

Si bien al principio puede ser difícil notarlo, con el paso del tiempo se manifiestan algunos síntomas que lo hacen evidente. Tenlos en cuenta para que acudas a tu médico a tiempo para hacerte una evaluación.

1. Debilitamiento y caída del cabello

El debilitamiento y la caída del cabello suelen asociarse con múltiples factores que pueden deteriorar la raíz del pelo.

 

La deficiencia de vitamina C es una causa común, dado que se trata de un nutriente esencial para mantener el colágeno y las proteínas que le brindan fuerza. Por ello, una dieta pobre en los alimentos que contienen esta vitamina puede provocar sequedad, caída y susceptibilidad a la caspa.

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2. Infecciones recurrentes

Las personas con un déficit de vitamina C tienden a desarrollar más infecciones. Esto se contrarresta dando un aporte extra en la alimentación.  

De acuerdo con los expertos de los National Institutes of Health, este nutriente es esencial para los mecanismos de defensa del cuerpo y, por ende, una disminución de sus niveles reduce su capacidad para destruir los patógenos que causan todo tipo de enfermedades.

Las continuas infecciones urinarias o  los problemas bucales pueden ser señales que indiquen que se debe aumentar su consumo.

3. Cambios de humor

Chica agobiada tapándose la cara con las manos.

Aunque la mayoría lo ignoramos, esta vitamina también tiene un estrecho vínculo con la salud emocional.

Según hipótesis, cuando existen niveles adecuados de esta vitamina en el organismo, hay estabilidad mental, tranquilidad y control sobre las hormonas. Esta últimas son responsables en gran medida del estado emocional.

 

Se considera que una deficiencia de vitamina C en el organismo puede provocar irritabilidad, estrés y otros estados negativos que repercuten en la vida diaria.

4. Fatiga crónica, un síntoma de deficiencia de vitamina C

Indirectamente, la fatiga crónica y la continua sensación de cansancio pueden ser síntomas de escorbuto, un problema de salud grave que está relacionado con la deficiencia de vitamina C y que requiere tratamiento médico inmediato.

Por otra parte, en un estudio reciente, se plantea que quizás el estrés oxidativo sea una de las causas involucradas en el desarrollo de trastornos del estado de ánimo (como la depresión y la ansiedad), la fatiga crónica, entre otros; y por tanto, se considera que los suplementos de vitamina C (y otros antioxidantes) podrían contribuir con el tratamiento de este tipo de problemas.

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5. Heridas que curan con dificultad

Dado que este nutriente es necesario para una correcta oxigenación y reparación celular, su disminución en el cuerpo impide que las heridas sanen con normalidad.

Es común que las lesiones superficiales tarden más en cicatrizar y los moretones aparezcan de la noche a la mañana.

6. Dolor

Dolor en el abdomen y la vejiga
El tratamiento puede ser farmacológico, pero debe acompañarse de cambios en el estilo de vida
 

Experimentar dolor general, en todo el cuerpo con frecuencia, es un síntoma de que hay algo que debe ser evaluado y debidamente atendido por el médico. Sobre todo si es intenso, impide hacer vida normal y está acompañado por otros síntomas.

Las deficiencias nutricionales pueden hacer que una persona sienta dolor general en todo su cuerpo o, mejor dicho, a nivel muscular y articular.

Por ejemplo, la falta de vitamina C disminuye la correcta absorción de algunos minerales, lo cual conduce al debilitamiento muscular. Además, impide la síntesis correcta de colágeno y provoca un debilitamiento en el cartílago que protege las articulaciones.

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7. Sequedad en la piel

El consumo diario de vitamina C es uno de los mejores hábitos para tener una piel suave, hermosa y libre de enfermedades.

Este nutriente impide la pérdida temprana de colágeno y elastina. Estas dos sustancias se encargan de mantener la firmeza y elasticidad de la piel.

8. Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares y los problemas del corazón se pueden desarrollar por múltiples factores. Y en relación a esto, existe la hipótesis de que su aparición temprana puede tener algo que ver con la falta de vitamina C en la dieta.

Según un estudio realizado recientemente, su acción antioxidante ayuda a mantener la salud cardiovascular y a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades, así como a mantener unos niveles de colesterol y glucosa normales. Además la vitamina C viene a ser esencial para los tejidos y vasos sanguíneos.

 

¿Crees que te falta algo de vitamina C?

¿Sospechas de esta deficiencia nutricional? Infórmate sobre las fuentes naturales que la contienen y procura mejorar tus hábitos alimenticios para recibir la dosis correcta.

Y no olvides nunca consultar a un profesional médico para que haga las pruebas pertinentes y ofrezca el tratamiento más adecuado para tu caso.

Manela-Azulay, M., Mandarim-de-Lacerda, C. A., Perez, M. de A., Filgueira, A. L., & Cuzzi, T. (2003). Vitamina C. Anais Brasileiros de Dermatologia. https://doi.org/10.1590/S0365-05962003000300002 Oro, J. R. D. X., & Donnamaría, M. C. (2006). Acción farmacológica, biofisicoquímica y estructura dinámica de la vitamina C. Acta Farmaceutica Bonaerense. Tuero, B. (2000). Funciones de la vitamina C en el metabolismo del colágeno. Rev Cubana Aliment Nutr.