Síntomas de la pérdida de audición que debes conocer

No importa que seamos aún jóvenes: la pérdida de audición debe vigilarse desde edades tempranas para así poner los medios para evitar que empeore con el tiempo

Hace poco, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de un dato importante que tiene que ver con el aumento de los casos de la pérdida de audición: más de la mitad de los jóvenes están expuestos a niveles de ruido muy peligrosos.

Los espacios de ocio y, sobre todo, el uso de los auriculares para escuchar música a una intensidad que sobrepasa los 85 dB deja pequeñas secuelas acumulativas que, poco a poco, afectan a la salud auditiva. Esto quiere decir, entre otras cosas, que la pérdida de audición no solo está vinculada a la edad.

Se relaciona también con los hábitos de vida y con ese cuidado básico y esencial hacia los oídos que jamás deberíamos descuidar.  A continuación, queremos ahondar en este tema de salud. Te proponemos descubrir los síntomas que pueden alertar la pérdida de audición. ¿Tomamos nota?

Síntomas que alertan de una pérdida de audición

Es importante destacar que la pérdida de audición es gradual. Su avance es tan lento que, en ocasiones, ni siquiera somos conscientes de que estamos experimentando pequeños cambios.

Hablábamos hace un momento de la población más joven. Una primera pista de esta condición es que cada vez experimentemos más acúfenos a edades muy tempranas.

Los acúfenos o tinnitus aparecen en una buena parte de las personas que escuchan música de forma regular a una intensidad elevada. Si se escucha desde los 16 años, es común que, llegada la cuarentena, aparezcan los primeros e imperceptibles avisos.

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Acufenos

  1. A menudo, no acabas de entender todas las palabras que te comunican los demás. Escuchas el sonido pero no acabas de entender el mensaje con claridad.
  2. Poco a poco, subes más el volumen de tus dispositivos musicales o de la televisión.
  3. Cuando alguien te llama desde otra habitación no siempre lo escuchas.
  4. Cuando estás en un grupo con más personas y hablan entre ellas, te cuesta un poco escuchar o entender lo que dicen unos y otros.
  5. Si estás en un contexto con ruido (una fiesta, un bar, un tren) tienes dificultades para escuchar lo que te dicen.
  6. Estás empezando a pedir que te repitan las cosas. Algo que antes no hacías y que ahora es algo común.
  7. Ya no puedes escuchar el tictac del reloj o cómo cantan los pájaros fuera de tu casa.
  8. Cuando alguien susurra o te habla en voz baja no logras escucharlo o entenderlo.
  9. Sientes continuos dolores de cabeza, entumecimiento y debilidad. 
  10. Empiezas a experimentar zumbidos en el oído o dolor recurrente.

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3 claves para cuidar de tu audición desde hoy mismooídos

1. El sonido, cuanto más bajo, mejor

Una exposición de 8 horas a sonidos de 85 decibelios o más deja secuelas. Asimismo, escuchar música a 100 dB durante 15 minutos tampoco es recomendable.

  • Con ello, no queremos decir que debamos evitar a toda costa el escuchar música a volumen elevado, o huir de esos locales donde el sonido ambiental supera en mucho los 85 dB.
  • Se trata solo de mantener un equilibrio. Para ello, cuando uses auriculares procura no sobrepasar los 85 dB. Evita también pasar muchas horas en espacios de ruido intenso y persistente.
  • Por otro lado, recordar también que para nuestra audición no es bueno escuchar distintos tipos de sonido al mismo tiempo (música, voces, golpes, el traqueteo de un tren…).

2. Cuida de tu audición en tu entorno laboral

Habla con el departamento de riesgos laborales de tu trabajo y consulta si en tu puesto se cumple la normativa acerca del sonido e higiene ambiental.

  • Haz uso de protectores auditivos si fuera necesario.

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3. Higiene auditiva y revisiones médicas

Cerumen oido audición

 

  • Cuida de tus oídos cuando sufras gripes o resfriados.
  • Ten mucho cuidado con las infecciones de oído: son el origen de muchas pérdidas de audición.
  • Usa tapones cuando te bañes o practiques natación.
  • Evita que el agua entre al conducto auditivo externo de tu oído. 
  • Nunca introduzcas bastoncillos ni ningún otro objeto afilado en tus oídos.
  • Es importante, además, que te hagas revisiones periódicas: de ese modo controlarás al máximo la calidad de tu audición.

Para concluir, no importa que seas joven o que seas una persona madura con una audición –a tu parecer– excelente. Es necesario que la cuides, que vayas al médico y te sometas a unas sencillas pruebas de audiometría.