Sistema linfático: 4 datos interesantes que te gustará conocer

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Maricela Jiménez López el 6 enero, 2019
Valeria Sabater · 27 octubre, 2017
¿Quieres conocer qué es el sistema linfático: sus partes principales, funciones y patologías?

El sistema linfático es un sistema de transporte que se asemeja al sistema circulatorio. No obstante, a diferencia del anterior, se inicia en los tejidos del cuerpo, circula por los vasos linfáticos y va a parar a la sangre. El sistema linfático está compuesto por la linfa, los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos.

Su función principal es transportar el líquido intersticial para devolverlo a la sangre. Además, transporta las grasas del organismo. Por último, interviene en la respuesta inmunitaria.

1. El sistema linfático y la linfa

La tarea del sistema linfático es desintoxicar nuestro cuerpo, al depurar elementos como residuos y células muertas. Además, se le une otra función igual de esencial: fortalecer nuestra respuesta inmunitaria.

  • Esto lo consigue gracias a la linfa, un líquido que activa nuestras defensas naturales y fortalece a los glóbulos blancos.
  • El sistema linfático controla también la concentración de proteínas de nuestro organismo y regula a su vez la producción del quilo, un fluido formado por proteínas que favorece la producción de determinados aminoácidos.

2. Órganos que forman parte del sistema linfático

sistema linfático

La médula ósea

La médula ósea, como ya sabemos, produce las células de la sangre. Entre las más relevantes están los linfocitos. De esta manera, por ejemplo, los linfocitos B, importantes durante la respuesta inmune, maduran en la médula espinal.

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El timo

sistema linfático

Ya hemos hablado en alguna ocasión sobre el timo en nuestro espacio. Esta pequeña estructura cumple una finalidad muy importante en el sistema linfático: madura los linfocitos, un tipo de glóbulos blancos indispensables en nuestro sistema inmunitario.

El bazo

Hay quien sigue pensando que el bazo carece de utilidad alguna. Es un error, porque este órgano tiene la importante labor de filtrar nuestra sangre, y de eliminar todas esas células problemáticas o de desecho que ya no nos son útiles.

Bazo sistema linfático

Los ganglios linfáticos

De los ganglios linfáticos sabemos que se inflaman y que son susceptibles de desarrollar procesos cancerígenos como el linfoma de Hodgkin.

Sin embargo… ¿Qué más podemos decir sobre ellos?

Son nódulos que se agrupan en varias zonas de nuestro cuerpo, como las axilas y las ingles. Asimismo, tienen como objetivo combatir gérmenes e infecciones.

Lee también: Inflamación de los ganglios linfáticos: ¿a qué se debe?

3. Enfermedades asociadas al sistema linfático

Las enfermedades del sistema linfático dan su primer síntoma con una inflamación en algún ganglio. Es lo más llamativo pero, en ocasiones, pueden aparecer otros indicios. Veamos a continuación algunos datos al respecto.

Linfedema

  • Este es un problema habitual en aquellas mujeres que han sufrido la extirpación de un pecho a causa del cáncer de mama.
  • Se produce una acumulación de linfa, con lo cual, los pacientes experimentan un aumento del volumen y una llamativa inflamación en sus brazos o piernas.

Adenopatía

linfoma sistema linfático

  • Una adenopatía es una inflamación en un ganglio linfático. No siempre tiene como origen un proceso cancerígeno, la mayor parte de las veces es resultado de un sistema inmunitario débil, de unas defensas bajas.
  • Asimismo, las adenopatías también son comunes por causas virales, tales como un sarampión o la mononucleosis.
  • Por otro lado, y como ya hemos señalado, la inflamación de un ganglio se relaciona a su vez con tumores primarios como el linfoma de Hodgkin, enfermedades todas ellas que tienen buen pronóstico si la detección es temprana.

Edemas

Podemos diferenciar en este caso edemas linfodinámicos y edemas linfostáticos. Los primeros se deben a simples problemas circulatorios y los segundos a fallos linfáticos por una acumulación de proteínas.

4. Consejos para cuidar mejor de tu sistema linfático

Sabemos ya que el sistema linfático cumple dos tareas muy básicas: depurar el organismo y favorecer una barrera defensiva frente a cualquier virus o bacteria al fortalecer nuestro sistema inmunitario.

Por tanto, es vital que mejoremos nuestros hábitos de vida para cuidar de esa red de órganos, ganglios y vasos linfáticos que tanto bienestar y atención nos brindan. Aquí van unos sencillos consejos para lograrlo:

  • Consume alimentos frescos y orgánicos.
  • Reduce tus fuentes de estrés.
  • Duerme entre 7 y 9 horas diarias.
  • Date baños calientes y relajantes que terminen a su vez con una ducha fría.
  • Realiza ejercicio moderado.
  • Bebe agua con limón.
  • Los masajes que activen tu circulación linfática son muy positivos.
  • Las infusiones de ortiga y aloe vera son sensacionales.
  • Practica el yoga.

En conclusión, el sistema linfático merece, sin duda, toda nuestra atención. Basta simplemente con que nos cuidemos un poco mejor, con que seamos conscientes que actos tan sencillos como comer de forma equilibrada o gestionar de forma adecuada nuestras emociones tienen un impacto directo en la salud y el bienestar.

¿Lo ponemos en práctica?

  • Ferrandez, Jean-Claude. El sistema linfático. Ed. Médica Panamericana, 2006.
  • Rozman, C., and E. Montserrat. "Sistema linfático y síndromes adenopáticos." Medicina Interna 2 (1995): 1491-3.
  • Tortora, Gerard J., and Bryan Derrickson. Principios de anatomía y fisiología. Médica Panamericana,, 2013.