Sistema Nervioso Parasimpático

María Eugenia Thomas 12 diciembre, 2017
La contracción de las pupilas, la secreción de las glándulas salivales o los movimientos peristálticos son algunas de las funciones que controla el SNP.

El Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) es una división del sistema nervioso autónomo y es el encargado de controlar las funciones y actos involuntarios. Los centros nerviosos de origen de las neuronas que constituyen el SNP están situados tanto en el encéfalo como en la región lumbar de la médula espinal, ambas estructuras pertenecientes al sistema nervioso central (SNC).

Anatomía y fisiología del SNP

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Al igual que el resto de estructuras nerviosas que comprende el sistema nervioso autónomo, las del SNP están compuestas por sistemas de dos neuronas (preganglionares y postganglionares). Para entrar en contexto, hemos de decir que las neuronas son células especializadas en la transmisión de impulsos electroquímicos.

A grandes rasgos, las neuronas constan de tres partes: el cuerpo celular o soma, equivaldría a la cabeza de la neurona y contiene los principales orgánulos celulares (mitocondrias, aparato de golgi, etc.); el axón, es decir, la cola a través de la cual viaja el impulso nervioso; y las dendritas, estructuras filamentosas que parten del soma (algo así como los pelos de la cabeza neuronal) cuya función es recibir el impulso nervioso de neuronas vecinas.

Los cuerpos celulares de las neuronas preganglionares residen dentro del SNC, como se mencionó anteriormente, mientras que sus axones se extienden a ganglios periféricos localizados fuera del SNC, donde transmiten el impulso nervioso (sinapsis) a las neuronas postganglionares. Los axones de este segundo tipo de neuronas parten hacia el órgano diana al que han de dar la orden que corresponda.

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Organización general

Las neuronas preganglionares parasimpáticas que se proyectan desde el tronco cerebral lo hacen a través de los nervios craneales, concretamente los nervios III, VI, IX y X. El nervio craneal X, más conocido como nervio vago, es quizás el nervio perteneciente al SNP más dominante. De hecho, casi el 75% de todas las fibras del SNP atraviesan el vago. Ejerce sus funciones a lo largo de toda la región torácica y abdominal. Por otro lado, las fibras parasimpáticas localizadas en la región lumbar de la médula espinal inervan el colon descendente y el sistema genitourinario.

Neurotransmisores y receptores

Neurotransmisores y receptores

Los neurotransmisores son las moléculas con las que se comunican las neuronas. Es decir, una neurona libera neurotransmisores en la región terminal de su axón, los cuales serán interceptados por las dendritas de la neurona adyacente. Este proceso desencadena una respuesta en la segunda neurona, que puede ser la transmisión de un nuevo impulso nervioso.

El neurotransmisor por excelencia en el SNP es la acetilcolina. Esta molécula es liberada en la brecha sináptica (espacio físico que separa la región terminal de una neurona de las dendritas de la neurona adyacente) y será recogida por la neurona correspondiente, pero ¿cómo? Las dendritas disponen en su membrana de unos receptores específicos para estos neurotransmisores: los llamados receptores nicotínicos, que secuestran a la acetilcolina y desencadenan una respuesta en la neurona, generalmente un nuevo impulso nervioso.

Casi todas las neuronas posganglionares parasimpáticas secretan acetilcolina. Por otro lado, todos los órganos diana del SNP expresan otro tipo de receptor para este neurotransmisor, los receptores muscarínicos, los cuales secuestran del mismo modo la acetilcolina lo que desencadena diversas respuestas en función del órgano diana del que se trate.

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Función

A continuación se detallan los diversos efectos que ejerce el SNP sobre los órganos diana.

  • Ojos: promueve la constricción de las pupilas al estimular la contracción del músculo circular del iris. Las fibras parasimpáticas también estimulan la contracción del músculo ciliar que conduce a la relajación de la lente, lo que nos permite enfocar la vista en objetos cercanos.
  • Secreción glandular: las glándulas lagrimales, salivales, gástricas e intestinales, son también estimuladas por el SNP, el cual promueve una secreción acuosa. Por lo tanto, el SNP es responsable de regular la secreción salival y la secreción de ácidos gástricos, así como de promover las secreciones intestinales tanto del intestino delgado como del intestino grueso.
  • Motilidad gastrointestinal: aunque estrictamente la motilidad gastrointestinal no depende del SNP, las fibras parasimpáticas pueden modularla en cierta medida. Del SNP dependen la peristalisis, es decir, las contracciones del estómago y los intestinos, así como la relajación de los esfínteres gastrointestinales.
  • Corazón: sobre el corazón, el SNP ejerce diversas funciones, como una reducción de su contractilidad, así como la disminución de la frecuencia cardíaca.
  • Vejiga: el SNP controla la contracción del músculo detrusor, músculo que constituye la práctica totalidad de la vejiga, y la relajación del esfínter uretral interno, promoviendo de este modo la micción.
  • Pene: las erecciones dependen en gran medida del SNP, pero éste no las controla de forma exclusiva.

Diferencias entre los sistemas simpático y parasimpático

Diferencias entre los sistemas simpático y parasimpático

La diferencia más conocida entre estos dos sistemas es que ejercen funciones opuestas. Un claro ejemplo son los efectos sobre las pupilas: mientras que el simpático promueve su dilatación, el SNP promueve su contracción. Otra clara diferencia entre estos dos sistemas está relacionada con los axones de las neuronas que los constituyen siendo mucho más largos en el caso del SNP, especialmente los de las neuronas preganglionares.

 

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