¿Son peligrosos los sulfitos en los alimentos?

19 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa
Los sulfitos son un aditivo de uso común en algunos alimentos. Parecen inocuos, pero pueden provocar reacciones adversas en algunas personas sensibles.
 

Los sulfitos son unos compuestos químicos derivados del azufre. Tradicionalmente, los sulfitos en los alimentos se han usado como conservantes, ya desde las épocas de la antigua Grecia y Roma.

Estos se añaden para prevenir la oxidación de las grasas y los aceites, para mantener el color original de los alimentos (evitando que oscurezcan) , y para evitar la proliferación de mohos, bacterias o levaduras no deseadas. 

Los sulfitos en los alimentos se pueden reconocer en las etiquetas de los alimentos gracias a una nomenclatura específica. Es necesario especificar la función que cumplen en el alimento y posteriormente indicarlos mediante su nombre o por el numero E.  En el caso de los sulfitos sus números E van desde el E220 al E228.

Su declaración en el etiquetado es obligatoria pues forman parte del grupo de sustancias que se sabe que causan hipersensibilidad . Estas son recogidas por el Codex Alimentarius.  

sulfitos en los alimentos
El etiquetado de los alimentos contiene la información esencial sobre los mismos para que conozca el consumidor

Descubre más ¿En qué consiste el etiquetado nutricional?

 

¿En qué alimentos podemos encontrar sulfitos?

Está permitido usarlos en los siguientes grupos de alimentos:

  • Frutas desecadas, bollería y pastelería que las contengan.
 
  • Zumos de frutas, cerveza, vinos, sidra y mosto. 
  • Gelatinas y mermeladas de frutas.
  • Aderezos para ensaladas. 
  • Salchichas y longanizas.
  • Sucedáneos de carne, pescado y crustáceos.
  • Crustáceos frescos, congelados y ultracongelados. 

Además de productos alimentarios, también se encuentran sulfitos en algunos productos farmacéuticos y cosméticos. 

En cambio, en el año 1986 la Food and Drug Administration de Estados Unidos prohibió el uso de sulfitos en frutas y hortalizas que se fueran a consumir frescas, excepto  las patatas. Y tampoco se permite en carnes , pescados y mariscos frescos ya que este aditivo destruye la tiamina –o vitamina B1- de los alimentos. 

¿Es seguro el uso de sulfitos en los alimentos?

Como ya hemos comentado, el uso de sulfitos está permitido en la industria alimentaria. En algunos alimentos fermentados, como el vino o la cerveza, incluso se generan  de forma natural aunque se encuentran en cantidades mínimas en el producto final. 

Todos los aditivos alimentarios permitidos son, en principio,  seguros e inocuos. Las cantidades usadas están reguladas y las cantidades máximas permitidas están muy por debajo de los valores que plantearían problemas de salud. 

En el caso de los sulfitos se estableció la ingesta diaria considerada segura en el año 1974. Esta es de  0,7 mg por quilo de peso al día. 

Pero el uso de sulfitos puede ser problemático en algunas personas en las que se han observado reacciones adversas de tipo alérgico. Es por esto que algunos organismos como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)  y la Food Standards Australia New Zeland (FSANZ) han  encargado a comisiones  de expertos una revisión del uso de sulfitos en los alimentos. 

 

Principales conclusiones de las últimas revisiones

Después de analizar estas últimas revisiones, tanto la EFSA como la FSANZ han sacado conclusiones parecidas respecto al uso de sulfitos en los alimentos.  

Por el momento, siguen indicando que la ingesta de sulfitos no debe alarmar a los consumidores. Sin embargo ambos organismos observaron la facilidad con la que un gran número de personas pueden superar fácilmente la cantidad máxima recomendada de 0,7 mg por quilo de peso de sulfitos. Se trata sobre todo de adultos y niños que consumen  grandes cantidades de los alimentos en los que está permitido usarlos.

Por eso recalcan que  “se precisan nuevos estudios para evaluar los efectos de los sulfitos en el organismo ya que algunas personas pueden presentar reacciones adversas”.

Mientras tanto, sugieren que las etiquetas reflejen claramente el nivel de sulfitos que se encuentran en el producto final. A fin de que las personas sensibles a los sulfitos puedan regular su consumo. Revisar el etiquetado es una de las mejores formas que tienen las personas sensibles para evitar una exposición desmedida o imprevista.

supermercado
Las agencias de alimentos internacionales estudian constantemente el caso de los sulfitos para dar las recomendaciones adecuadas a los consumidores y a las cadenas que los venden
 

 

¿Quiénes son los más sensibles a los sulfitos en los alimentos?

Las reacciones adversas tras la ingesta de sulfitos están documentadas desde hace algunas décadas. Pero no todas las personas las  experimentan.Existen algunos grupos de consumidores que son más sensibles a la ingesta de sulfitos. 

Estas  reacciones en personas sensibles suelen incluir la aparición de distintos síntomas de tipo alérgico como:

  • Dermatitis
  • Urticaria
  • Escozor
  • Dolor abdominal con diarrea
  • Picor de garganta, secreciones nasales o estornudos. 

Lee más: 5 remedios herbales para calmar las alergias de la piel

Además, el dióxido de azufre puede ser peligroso dependiendo de las dosis . Irrita el tracto respiratorio y puede causar  problemas en algunas personas que padecen asma. Entre un 4 y un 8% de ellas experimentan reacciones adversas con los sulfitos. El mecanismo de la reacción no está claro pero parece ser que algunos compuestos favorecen la broncoconstricción y como consecuencia, aparecen problemas como tos, falta de aliento, sibilancias  y ronquera.

En conclusión, la exposición continuada a los sulfitos puede ser un problema para algunas personas asmáticas y para algunas personas especialmente sensibles.A la espera de una nueva pronunciación sobre las dosis máximas recomendadas, estas personas deberían poner más atención al consumo de productos que los contienen.

 

 

  • Food Standards Australia and New Zeland. Risk and Technical Assessment Report. Benzoates and sulphates permission on food.
  • Franco R et al. Antioxidant versus food antioxidant additives and food preservatives. Antioxidants. 2019. 8(11):542.
  • Gobierno de Canadá. Sulphites. Priority Allergens 2016. ISBN: 978‐0‐660‐05127‐7
  • Panel on Food Additives and Nutrient Sources Added to Food. Scientific Opinion on the re-evaluation of sulfur dioxide (E 220), sodium sulfite (E 221), sodium bisulfite (E 222), sodium metabisulfite (E 223), potassium metabisulfite (E 224), calcium sulfite (E 226), calcium bisulfite (E 227) and potassium bisulfite (E 228) as food additives. EFSA Journal. Abril 2016.
  • Vally, H y La Misso N.  Adverse reactions to the sulfite additives. Gastroenterology and Hepatology from bed to bench. Invierno 2012. 5(1): 16-23.