Sondaje nasogástrico: ¿cuándo se utiliza esta técnica?

El sondaje nasogástrico es una técnica ampliamente utilizada en medicina. Permite acceder a la cavidad gástrica por vía nasal, gracias a la introducción de una sonda.

El sondaje nasogástrico es una técnica invasiva que consiste en la introducción de una sonda desde los orificios nasales o la boca hasta el estómago.

En qué consiste

La técnica médico-quirúrgica del sondaje nasogástrico consiste en la introducción por vía nasal u oral de un tubo de plástico flexible (sonda) que llegue hasta la cavidad gástrica. La sonda es en realidad un tubo hueco que permite o bien la introducción de ciertas sustancias o bien la extracción de otras.

Existen varios tipos de sondas, en función del material del que estén hechas, la forma y los orificios de los que dispongan y el calibre que tengan. Dicho calibre hace referencia al diámetro de su orificio interno, que será variable en función del objetivo de la sonda.

Existen protocolos normalizados para la introducción correcta de la sonda, que dependen, entre otros factores, de si el paciente se encuentra consciente o inconsciente.

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¿Cuándo se usa el sondaje nasogástrico?

Esta técnica puede ser utilizada para diversos objetivos médicos, tales como:

  • Aspiración del contenido intestinal. Una aspiración puede ser requerida cuando existe una obstrucción intestinal, causada por diversas patologías. También puede usarse en los casos de dilatación intestinal o de íleo paralítico (pseudoobstrucción intestinal).
  • Diagnóstico. El sondaje nasogástrico puede ser requerido como una prueba de diagnóstico auxiliar que permite conocer el estado del estómago o intestino, por ejemplo, en los casos de hemorragia intestinal, debidos a alguna lesión o traumatismo.
  • Terapéutico. La sonda nasogástrica se puede utilizar con diversos fines terapéuticos, el más común es el conocido lavado gástrico. El lavado gástrico se utiliza en los casos de intoxicación, ya que mediante la introducción de ciertos líquidos se puede descontaminar la cavidad gástrica.
  • Administrar alimentación enteral. Mediante esta técnica se pueden introducir directamente en la cavidad gástrica, mediante la sonda, alimentos licuados o formulas alimenticias en los casos en los que no es posible la alimentación oral.

Procedimiento de introducción de la sonda

Para la correcta introducción de la sonda nasogástrica es importante seguir una serie de pasos:

  • Antes de introducir la sonda, asegurarse de disponer de todo el material y lavarse las manos.
  • Asegurarse de encontrarse en un área adecuada, cómoda y correctamente iluminada.
  • Explicar al paciente en que va a consistir el procedimiento y pedirle su colaboración para facilitar la técnica.
  • Siempre que se pueda, es recomendable colocar al paciente en posición sentada, a fin de disminuir el reflejo nauseoso y facilitar la deglución.
  • Examinar la mucosa bucal y los orificios nasales.
  • Mejorar la permeabilidad nasal. Haciendo respirar al paciente por un orificio nasal manteniendo taponado el otro, y repetir con el orificio contrario. A continuación, hacer que el paciente se suene las dos narinas.
  • Elegir el orificio nasal con mayor permeabilidad.
  • Verificar la integridad de la sonda.
  • Calcular la longitud adecuada de la sonda. Para ello, se medirá la distancia entre el lóbulo de la oreja y el orificio nasal y de ahí al apéndice xifoides, esta será la longitud necesaria para llegar a la cavidad gástrica.
  • Lubricar el extremo de la sonda con lubricante anestésico hidrosoluble, para evitar lesiones al introducir la sonda.
  • Levantar la cara del paciente, hacia arriba e introducir la sonda por el orificio nasal con un ángulo de entre 60 y 90 grados con respecto al plano de la cara, hasta llegar a la pared de la faringe.
  • Avanzar lenta y cuidadosamente la sonda, pidiendo al paciente que degluta, ofreciéndole agua si lo desea.
  • Continuar avanzando la sonda por el esófago hasta que llegue la marca previamente realizada llegue al orificio nasal, así se sabrá que la sonda ha llegado al estómago.

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Verificación de la correcta colocación de la sonda

Para verificar que se ha realizado correctamente el sondaje nasogástrico se puede llevar a cabo uno de los siguientes procedimientos:

  • Aspirar a través de la sonda. La salida de material gástrico informará de la correcta colocación de la misma.
  • Insuflar aire a través de la sonda mientras se ausculta la región del epigastrio. Si la sonda está correctamente situada se podrá escuchar el flujo de aire.
  • Sumergir el extremo libre de la sonda en un vaso con agua. La aparición de burbujas indicará que la sonda se encuentra en vía aérea y que, por tanto, no se halla correctamente situada en el estómago.
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