Soplo cardíaco: síntomas, causas y diagnóstico

Andrea Flores · 19 abril, 2018
Mucha gente presenta soplos cardíacos que nunca son detectados al no presentar los síntomas asociados a esta patología.

Se llama soplo cardíaco a un sonido característico de la sangre a su paso por el corazón como consecuencia de un cierre anormal de alguna de las válvulas que dividen las cámaras cardíacas.

El corazón humano está dividido en cuatro compartimentos. De esta manera, encontramos dos aurículas (parte superior) y dos ventrículos (parte inferior). Asimismo, podemos diferenciar al corazón en sección izquierda y derecha.

En primer lugar, la sangre llega a cada aurícula por vía venosa y atraviesa una serie de válvulas para alcanzar los ventrículos. En el caso del lado derecho se trata de la válvula tricúspide mientras que en la sección izquierda encontramos la válvula mitral. Una vez la sangre alcanza los ventrículos es impulsada a través de las arterias a distintas zonas de nuestro organismo.

Sin embargo, si existe un problema en la apertura y cierre de las válvulas es posible que la sangre a su paso por el corazón produzca un sonido anormal y descoordinado. También es posible que se produzca por otras alteraciones. Por ejemplo, el movimiento del torrente sanguíneo en vasos cercanos al corazón.

Síntomas del soplo cardíaco

Síntomas del soplo cardíaco.

 

Normalmente el paciente posee un “soplo inocente” o asintomático. Sin embargo, en algunos casos el sujeto presenta una serie de alteraciones o señales que pueden ser asociadas a esta enfermedad. Los síntomas más frecuentes son:

  • Tener una sensación de debilidad, cansancio o fatiga anormal. El paciente también puede presentar dificultades para respirar o una sensación de falta de aire ante esfuerzos mínimos.
  • Mareos o pérdidas breves de consciencia (desmayos).
  • Dolor o molestia en el pecho de manera ocasional.
  • Presentar una sudoración excesiva en condiciones normales y de reposo.
  • Pérdida de apetito. Sin embargo, es posible que el paciente aumente peso en un periodo de tiempo limitado (sin proponérselo).
  • Hinchazón o ensanchamiento de ciertos vasos sanguíneos, sobre todo en la región del cuello.
  • La piel puede aparecer con una tonalidad azul que destaca en algunas regiones corporales. Por ejemplo, en las puntas de los dedos de las manos y en los labios.

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Causas del soplo cardíaco

Causas del soplo cardíaco.

 

En función de sus características podemos distinguir entre dos subtipos de esta alteración:

  • Congénito. Aparece ya en el nacimiento del sujeto y se desarrolla con gran frecuencia durante la infancia y los primeros años de la adolescencia. En la mayoría de los casos no produce ninguna alteración. Sin embargo, es importante realizar una serie de revisiones médicas por si se presenta un trastorno cardíaco más grave.
  • Adquirido. Por otra parte, este trastorno puede presentarse de forma espontánea a lo largo de la vida del paciente. Asimismo, es más frecuente encontrar este subtipo en personas mayores de cincuenta años.

Por otra parte, podemos señalar algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Por ejemplo, las siguientes condiciones:

  • Ataque cardíaco (que haya afectado a las válvulas de este órgano).
  • Endocarditis. Se produce una infección del tejido que envuelve y protege al corazón. Por norma general los patógenos alcanzan el torrente sanguíneo y pueden llegar a dañar estructuras cardíacas.
  • Fiebre reumática.
  • Calcificación de las válvulas.
  • Orificios en las paredes del corazón.

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Diagnóstico del soplo cardíaco

Diagnóstico del soplo cardíaco.

 

Por norma general el equipo médico realiza una serie de procedimientos a fin de identificar la enfermedad y descartar otros trastornos con características similares. Entre los exámenes más frecuentes que se llevan a cabo se encuentran:

  • Evaluación física. En ella, los especialistas correspondientes comprueban los síntomas que padezca el sujeto y se comprobará la historia clínica del mismo. También se escucharán los sonidos que produzca el corazón para intentar demostrar la existencia del soplo.
  • Radiografías del tórax. Se puede obtener una imagen interna de los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos que se encuentren en ese área.
  • Electrocardiograma. Para este procedimiento se colocan una serie de sondas en la superficie del cuerpo del paciente que detectan los impulsos eléctricos que provocan los movimientos cardíacos.
  • Ecocardiograma. A través de una proyección de ondas se obtiene una imagen que muestra la estructura del corazón del paciente. Así, se pueden detectar alteraciones en las válvulas, por ejemplo, su endurecimiento o calcificación.

Si usted padece alguno de los síntomas mencionados en el apartado anterior, se recomienda que acuda a su equipo médico lo antes posible para descartar la presencia de patología. El soplo cardíaco en general es asintomático y benigno, pero es importante consultarlo y realizar un examen físico completo junto a la historia clínica.