Sorbete de menta

Si queremos darle un punto más esponjoso podemos añadirle unas claras de huevo al punto de nieve al final de la preparación y volver a enfriarlo para que se asiente

Posiblemente no exista en el mundo algo más refrescante que un sorbete de menta.  Los sorbetes son deliciosas bebidas acompañadas con helados, perfectas para los días más calurosos. El sorbete de menta tiene sabores muy potentes, que deleitarán tu paladar mientras te refrescan del calor y lo mejor es que pueden servirse en diferentes presentaciones, por ejemplo en copas, bolas o en granizados.

Recuerda que los sorbetes tienen un contenido de azúcar y grasa altos, así que lo mejor es no abusar de ellos. Sigue leyendo para que aprendas a preparar esta exquisita bebida con un sabor bastante exótico.

Ingredientes para tu sorbete de menta

  • 300 ml de agua
  • 4 limones
  • 225 gramos de azúcar
  • 40 gramos de menta fresca
  • Ramitas de menta para decorar

aloe y menta

Preparación

Pon a calentar el agua a fuego lento, cuando empieza a humear, agrégale el azúcar y remueve hasta que esta se disuelva por completo. Tapa la olla y deja que el contenido hierva hasta llegar al punto de ebullición, déjalo así durante unos dos minutos más sin revolver. Cuando pase este tiempo, retira la olla del fuego y deja enfriar el líquido durante unos minutos.

Separa las hojas de menta de las ramas, agrégalas a la mezcla de agua con azúcar, después, pon todo en la licuadora y deja que se combine durante unos minutos. Cuela el resultado y ponlo a calentar al baño María hasta que espese. La mezcla que obtendrás de este proceso será un almíbar de menta.

Pon el almíbar en un recipiente, deja que se enfríe un poco y llévalo a la nevera por lo menos durante 2 horas.

Exprime los limones en un recipiente, necesitaremos por lo menos 125 ml para poder hacer nuestro sorbete. Retira el almíbar de la nevera y agrega el zumo de limón, mezcla todo muy bien y pasa nuevamente el líquido por un colador o tamiz.

Vierte la mezcla en un recipiente apto para el congelador y deja que se congele por lo menos durante 2 horas o hasta que este empiece a cuajar. Retiramos el recipiente del congelador y si se ha congelado mucho, viértelo en un cuenco y machaca con un tenedor, también puedes licuar el sorbete para romper los cristales de hielo.

sorbete limon

Puedes consumirlo de esta forma, pero en caso de que lo prefieras líquido, introdúcelo nuevamente en la nevera para que se vuelva a solidificar. Puedes raspar el sorbete del recipiente y formar bolas con él para servirlo en copas decorando con algunas hojas de menta que hayas reservado.

En caso de que quieras un resultado esponjoso en tu sorbete, puedes llevar dos claras de huevo hasta el punto de nieve y mezclarlas con el sorbete en el momento en el que vas a triturarlo, después llévalo a la nevera y deja que se vuelva a congelar.