¿Cómo hacer un spa casero para combatir el estrés?

Los balnearios o spas son un lugar acondicionado para la relajación física y mental de las personas que puede lograrse en casa con un poco de magia.

Gestionar el estrés de una manera sana se ha convertido en un requisito indispensable a la hora de hacer vida. Por ello, las personas se han dedicado a explorar diversas alternativas, que si bien pueden parecer específicas, en realidad, consiguen brindar un bienestar integral. En otras palabras, vienen a ser métodos holísticos.

A pesar de que el estilo de vida promedio conlleve a llevar un ritmo acelerado y poco compatible con la dinámica de la armonía, no es misión imposible hallar nuestro propio remanso de paz. Recordemos que, aunque un espacio nos pueda facilitar las cosas, las condiciones las ponemos nosotros. Solo hace falta apartar un poco de tiempo y realizar unos cuantos ajustes pequeños para procurarnos nuestro propio spa.

Cuando queremos acondicionar un espacio en el propio hogar para liberar tensiones, cansancio y malestares no necesitamos invertir dinero ni disponer de una estructura perfecta. Bastará con jugar con los elementos que tenemos y disponer de ellos de tal forma que resulten favorecedores.

En este sentido, es importante que sepas qué funciona para ti, qué es lo que realmente te relaja. Esto puede ser muy diferente según la persona, a algunos puede relajarlos el baño con agua caliente y a otros con agua fría. Hay quienes disfrutan del aroma a limón y otros del de la canela. ¿Qué te parece agradable a ti?

Baño para el estrés.

¿Cómo hacer un spa casero para combatir el estrés?

Una vez que esto esté claro, deberás hacerte de algunos productos y objetos muy sencillos:

  • Mascarilla facial.
  • Mascarilla capilar.
  • Toallas (con un par será suficiente).
  • Incienso o un par velas aromáticas (del olor de tu agrado).
  • Algún té o infusión (para mantenerte bien hidratado).
  • Lociones hidratantes para el cuerpo, las manos y el rostro.
  • Sales de baño (o, en su defecto, sal marina gruesa). 

Una lista de música tranquila (de tu preferencia) que tenga una duración de hora y media, como mínimo. Ninguno de estos elementos apuntados en la lista son demasiado difíciles de obtener, lo importante es que los tengas a la mano de tal forma de poder usarlos cuando dispongas de un poco de tiempo. Puedes disponer de un gabinete o cajón especial para guardar estas cosas.

Con estos elementos, podrás improvisar tu propio spa casero. Todo dependerá de lo que desees y del tiempo que dispongas. Lo fundamental es que estés en la sintonía correcta para dejar el estrés a un lado. Si tienes por lo menos de tres horas para ti puedes hacer lo siguiente:

Consejos básicos, pero eficaces

Lo primero que debes hacer es apartarte del móvilEvita mirar tus notificaciones, revisar las aplicaciones y perder el tiempo frente a la pantalla de tu dispositivo. Enfócate en mirar a tu alrededor y concentrarte en el aquí y ahora. Tu vista lo agradecerá, porque le darás un descanso y tu mente también porque conseguirá desconectarse de la vida virtual.

También debes evitar mirar la televisión y recurrir a otros dispositivos. La idea es prescindir de la tecnología por lo menos durante una hora completa. Lo único que debe acompañarte en este momento es tu reproductor de música, a un volumen bajo o medio.

Si eres de los que se relaja con una ducha o baño, no dudes en tomarlo antes de iniciar tu hora de relajación, te ayudará mucho. De esta forma prepararás el cuerpo para que, poco a poco, se sosiegue.

Ahora bien, existe un pequeño truco de spa casero muy eficaz: si tienes un recipiente plástico, mediano (donde quepan tus pies cómodamente), llénalo de agua tibia con un puñado de sal marina gruesa y coloca tus pies dentro durante una hora. Sentirás una sensación muy agradable y el cansancio acumulado se irá esfumando conforme pasen los minutos.

Utiliza un jabón distinto del que usas habitualmente y realiza movimientos suaves cuando frotes tu piel. Finalmente, puedes colocarte un atuendo cómodo o simplemente quedarte solo con la toalla. Procura atenuar las luces del sitio donde vayas a recostarte. No olvides mantener la espalda recta para que tu espalda descanse apropiadamente.

Pasos para relajarte en tu spa casero

  • Colócate una mascarilla facial o capilar, según prefieras. ¡También puedes colocarte ambas!
  • Una vez aplicada, deja que las mascarillas actúen por 30 minutos. Recuéstate durante ese tiempo y concéntrate en respirar y exhalar profundamente. Nada más.
  • Durante ese tiempo también puedes beberte un té y leer, o simplemente cerrar los ojos para disfrutar de los aromas. Si eliges leer, procura optar por un formato en papel, no digital. 
  • Retira la mascarilla con agua fresca. A continuación seca tu rostro y colócate con movimientos suaves una crema humectante en el rostro y el cuerpo. Ve despacio, no hace falta darse prisa.

Después de esto te sentirás mucho más relajado y listo para retomar tus actividades con mejor actitud. Este spa casero es solo una sugerencia, tú siempre puedes hacer los ajustes que desees para sentirte cómodo. Todas las reglas tienen su excepción.

Lo más importante es que tú mismo te tomes el tiempo para conocerte. Recuerda que este es un tiempo que invertirás solo en ti y que al final es algo que te hará ganar en salud. Hay muchas alternativas, la cuestión está en buscarlas y darse la oportunidad de probarlas.