Cómo hacer un suavizante para la ropa en 5 sencillos pasos

Katherine Flórez · 5 mayo, 2016
Si quieres disfrutar de un aroma natural en tus sábanas, toallas y ropa, no te puedes perder la receta del siguiente suavizante casero.

Una vez que lavamos la ropa, las toallas y las sábanas, nos gusta que esta quede suave a tacto y fácil de manejar. De esta manera, no solo nos resulta más agradables al usarlas, sino que conseguimos que estas tengan un buen aspecto (liso y sin arrugas), sin hacer demasiado esfuerzo.

A continuación te comentaremos cómo hacer un suavizante para la ropa con 2  elementos de uso muy común y, además, ecológicos. ¡Toma nota!

¿Por qué hacernos un suavizante para ropa casero?

Usa ropa fresca

Hay veces en las que no encontramos nuestro suavizante favorito en el supermercado y hay ocasiones en las que simplemente queremos cambiar de detergente para disfrutar de un aroma distinto. En ambos casos podemos recurrir a los suavizantes caseros.

El que te compartiremos a continuación es bueno para dejar las prendas de ropa blancas y de tonos claros suaves y sin manchas. Y, al estar elaborado con ingredientes naturales, podría una buena alternativa para los que sufren alergias o sensibilidades.

Por otra parte, este producto ecológico es bueno para la lavadora, ya que facilita la eliminación de la cal del agua, los restos de jabón y el moho.

Libre de artificiales

Los aromas artificiales no siempre son agradables. A veces son tan fuertes que nos causan dolor de cabeza y nos hacen estornudar. Por ello, las preparaciones caseras, con aromas naturales son una buena opción, al menos para alternar de vez en cuando.

Pasos para hacer un suavizante natural para la ropa

Suavizante-casero

Este suavizante natural consiste en aprovechar las propiedades de ingredientes básicos como el bicarbonato de sodio y el vinagre blanco, ampliamente conocidos en lo que tiene que ver con la limpieza del hogar.

Ingredientes

  • 2 tazas de agua (500 ml).
  • ½ taza de vinagre (125 ml).
  • ⅓ de taza de bicarbonato sódico (66 g).
  • 6 gotas de aceite esencial de tu aroma preferido.

Paso 1

Diluye la taza de vinagre blanco con las dos partes de agua y viértelo en un recipiente.

Paso 2

Con mucho cuidado, añade poco a poco el bicarbonato de sodio en la mezcla, tratando de no desperdiciar el material. Ten en cuenta que esto tendrá un efecto efervescente, el cual aumentará si echas todo el bicarbonato de una vez.

Paso 3

Mezcla con una cuchara y asegúrate de que todo quede bien disuelto. A continuación, agrega las gotas de tu aceite esencial favorito para darle un aroma más especial.

Paso 4

Agrega el suavizante en tu lavadora.

Paso 5

Realiza el ciclo de lavado normal, extiende las prendas y nota la diferencia.

Aspectos importantes sobre el suavizante

canasta-ropa

  • Hay que tener siempre en cuenta que el bicarbonato podría blanquear las prendas. Por lo tanto, debemos utilizar este suavizante solo para lavar las prendas claras y blancas. Nunca ropa negra o de colores oscuros.
  • Antes de añadirle nuestro aceite esencial favorito al suavizante, debemos asegurarnos de diluir bien este en agua. De no hacerlo, podríamos exponernos a irritaciones y molestias. Además, la ropa quedaría con una textura extraña, como sucia y pesada.
  • Los aromas más recomendados son el de lavanda y el eucalipto. Aunque hay quienes optan por los cítricos y las rosas.
  • Si queremos quitar alguna mancha de la ropa blanca, podemos dejarla remojando en un balde de agua caliente con hojas de laurel.
  • Si queremos que el producto tenga una consistencia más espesa, de forma opcional le podemos agregar un poco de acondicionador para el cabello (2 cucharadas, 20 ml).
  • En caso de manchas en las axilas o los cuellos, podemos sumergir la prenda en un recipiente con el suavizante durante unos 30 minutos antes del lavado común. También podemos dejarlas en remojo con un poco de vinagre blanco directamente sobre las zonas afectadas.
  • Para fijar los colores en las prendas teñidas, se suele recomendar agregar una taza de vinagre blanco en el último enjuague del ciclo de lavado. En estos casos no sería recomendable usar el suavizante.