¿Cómo hacer para que suba la leche después de una cesárea?

17 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Hablamos en este artículo sobre por qué a las madres, tras un parto por cesárea, no les sube leche y cómo estimular su producción.

La subida de la leche después de una cesárea suele ser una de las mayores preocupaciones de las madres que pasan por este tipo de operación. Sin embargo, lo cierto es que no hay de qué preocuparse. El proceso de la lactancia no tiene relación con el tipo de parto. De hecho, el proceso de lactancia se inicia en el momento en el que sale la placenta.

Bien sea parto vaginal o por cesárea, cuando la placenta sale, se inicia el descenso de los niveles de progesterona. Aunque sí existen casos en los que, antes del parto, la madre produce y tiene descenso de leche materna.

El proceso de lactancia

Una vez que el cuerpo nota la ausencia de la placenta, «activa» el mecanismo de producción de leche.

Lactancia materna

En la actualidad, los especialistas insisten que el proceso de lactancia no está relacionado con el tipo de parto o con la succión del bebé. Y así lo señala esta información publicada en la página web del Ministerio de Sanidad (España). Prueba de esto es el caso de madres que, lamentablemente, han perdido a sus hijos y, aun así, les sube la leche.

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Cuando disminuye la progesterona, aumenta la prolactina, la hormona encargada de la producción de la leche materna. Así pues, el proceso puede alargarse hasta 40 horas después del parto. Esto explicaría por qué la leche comienza a subir poco a poco.

El problema de la lactancia después de la cesárea

El parto por cesárea es un procedimiento muy común en la actualidad, pues muchas madres, aunque, en principio, no presentes riesgos ni complicaciones para el parto natural, deciden optar por esta opción, pues creen que la recuperación será más rápida.

No obstante, la cesárea sí está relacionada con problemas de lactancia por el hecho de separar al bebé de la madre justo después del alumbramiento, por lo que se reivindica lo que se conoce como «cesárea humanizada» que, tal y como señala este estudio publicado en Progresos de obstetricia y ginecología, que haya un contacto piel con piel con el bebé tras la intervención y que haya un acompañante en dicho momento no produce efectos negativos.

Así pues, y, en este sentido, es recomendable amamantar al bebé al momento de nacer para estimular la subida de la leche y aumentar la producción, como señala la misma información ya mencionada del Ministerio de Sanidad.

Aquellos neonatos que nacen de parto vaginal son colocados al instante en el pecho de la madre. Pero esto, como hemos comentado, no ocurre con los que nacen por cesárea. Por lo general, son enviados a una habitación con la enfermera a esperar a que la madre se recupere de la intervención. Esa separación temprana de la madre puede tener consecuencias para la lactancia.

En este sentido, el tiempo que el bebé pasa sin su madre es vital para una correcta succión de su parte. A menudo, además, les dan un biberón como primer alimento. Esto le genera al pequeño un aprendizaje de succión incorrecto. Resulta más fácil succionar una tetina que el pecho de su madre, al que deberá aplicar mayor fuerza.

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Ser persistente para producir leche después de una cesárea

Colocar al bebé a mamar de tu pecho al nacer (preferiblemente en las dos primera horas) es lo mejor. Y así lo evidencia este artículo científico publicado en la revista médica Medicina naturista. El dolor que puedas sentir y el pensar que tu bebé está quedando insatisfecho pueden ser razones para que surja la agitación por amamantamiento y abandonar la lactancia. Tener paciencia y perseverar es clave para producir leche después de una cesárea.

Es importante entender el proceso natural de tus hormonas y los factores externos a los que estás expuesta. Así, la subida normal de la leche suele producirse entre el tercer y cuarto día después del parto, y es normal que la mayoría de los bebés estén más agitados durante esos días. Todo ello se señala también en la información que muestra el Ministerio de Sanidad en su página web, de la que ya se ha hecho mención anteriormente.

En definitiva, que el bebé parezca nervioso no tiene por qué ser una señal de falta de leche. Poner al bebé al pecho y mantener el estrés a raya son las mejores formas de acelerar la subida de la leche.