Sufro retención de líquidos en las piernas: ¿Qué puedo hacer?

La retención de líquidos puede aparecer como consecuencia de la acumulación de sal en nuestro organismo, ya que esta inflama los tejidos. Evita también el alcohol y las grasas saturadas

Seguro que te ha pasado alguna vez. Llegar a casa con las piernas hinchadas, sientes molestos calambres y una gran pesadez en pantorrillas y pies. La retención de líquidos en las piernas afecta en especial a las mujeres. A pesar de ser más común en épocas estivales, la mayoría de las veces se asocia a los clásicos problemas circulatorios.

¿Qué podemos hacer? No te preocupes. En el siguiente artículo te explicamos qué soluciones existen para encontrar alivio en estos casos.

La retención de líquidos

Como hemos dicho, las mujeres son quienes más sufren retención de líquidos. Hay diferentes factores que influyen en este problema que nos causa tanto malestar y un mayor volumen corporal.

Los tejidos se inflaman debido a la presencia de toxinas, se acumula agua y disminuye así la capacidad de retorno venoso. Las piernas, en consecuencia, acaban hinchándose y causándonos dolor.

Conoce qué causa la retención de líquidos en las piernas

Para empezar, no todas las personas somos iguales, no tenemos los mismos estilos de vida, ni tampoco las mismas particularidades físicas. Por ello, es importante saber, en primer lugar, qué lo causa:

  • Tal vez tengas sobrepeso. Es común que las mujeres con mucha celulitis sufran retención de líquidos en las piernas.
  • La retención de líquidos en las piernas pude aparecer durante el viaje en un avión o en un tren si estamos mucho tiempo sentadas
  • Revisa tu medicación. Hay muchos fármacos que tienen como efecto secundario la retención de líquidos.
  • Si has tenido una lesión en la rodilla o en el el tobillo, puedes sufrir este problema.
  • Varices.
  • Problemas cardíacos o de circulación.
  • Estar mucho tiempo de pie.
  • Mantener una inadecuada donde no controlemos el consumo de sal.

Si percibes que la retención de líquidos en las piernas es algo habitual en tu día a día, acude al médico. Antes de poner en práctica estos remedios caseros, es importante que conozcamos las causas.

Remedios naturales

1. Infusión de hinojo

Hinojo para la retención de líquidos

Esta planta aromática de origen mediterráneo la puedes encontrar con facilidad en cualquier tienda natural o en el espacio de infusiones en tus supermercados. Es diurética, carminativa, digestiva y depurativa.

Por tanto, es muy adecuada para combatir la retención de líquidos. Puedes tomarla entre una y dos veces al día, 15 minutos después de tus comidas.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de hinojo (5 g)
  • ½ cucharadita de anís (3 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  • Es muy sencillo. Solo tendrás que poner a hervir ese vaso de agua para, después, incluir el hinojo y el anís.
  • A continuación, permite que la mezcla infusione a lo largo de 20 minutos.
  • Después, dejar que repose 10 minutos.
  • Bebe con calma cuando esté tibio.

2. Infusión de cola de caballo

Es una de las mejores plantas para tratar la retención de líquidos. Puedes encontrar cola de caballo tanto en farmacias como en tiendas naturales. Las razones por las que puede ayudarte son las siguientes:

  • Es hemostática, favorece la coagulación y es antihemorrágica.
  • Contiene silicio, un mineral que nos ayuda a regenerar la piel y reparar el tejido conjuntivo.
  • Es, además, uno de los diuréticos naturales más eficaces. Muy adecuado para aumentar la cantidad de orina y eliminar toxinas y depurar.
  • Es interesante saber que la cola de caballo tiene dos compuestos activos: el saponósido y la equisetonina, los cuales estimulan la circulación sanguínea y filtran toxinas.
  • Es muy adecuado que te tomes de forma regular una infusión de cola de caballo por las mañanas. Te hará sentirte mucho mejor.

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3. Alimentos que debes introducir en tu dieta

Piña para la retención de líquidos

Es importante que, en tu día a día, empieces a regular el consumo de sal. Nuestro organismo, a través de un complejo sistema de hormonas, se ocupa de ajustar los niveles de líquidos.

En el momento en que la sal se acumula en nuestro organismo, los tejidos se inflaman y aparecen los edemas. Es decir, la retención de líquidos. El organismo ya no puede eliminar ese exceso de agua a través de la orina o mediante las glándulas sudoríparas y, por tanto, “nos hinchamos”.

El consumo de sal no es el único que nos inflama. Las grasas saturadas, las bebidas azucaradas, los dulces o las harinas blancas son alimentos nocivos que alteran nuestras funciones básicas.

Evítalos y empieza a consumir de forma regular estos alimentos:

  • Cebollas.
  • Espárragos.
  • Perejil.
  • Apio.
  • Alcachofas.
  • Endivias.
  • Lechugas.
  • Berenjenas.
  • Sandías.
  • Peras.
  • Piñas.
  • Plátanos.
  • Melones.

4. Beber agua de forma correcta

En ocasiones, caemos en pequeños errores en nuestra alimentación. Solemos leer muy a menudo la recomendación de beber, al menos, dos litros al día.

Nos ponemos esa obligación en la mente, y lo que hacemos es beber, por ejemplo, un vaso o vaso y medio de una vez. De golpe. Luego, repetimos esta misma acción seis veces más. ¿Es lo correcto? No.

De esa forma lo que hacemos es “llenar el estómago”, y acumular agua de forma inadecuada. Lo que debemos hacer es beber pequeños sorbos a lo largo de todo el día. De ese modo no acumulamos y nos mantenemos hidratadas.

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5. Sí a andar todos los días durante media hora

Caminar para la retención de líquidos

Por último, ponte ropa cómoda, un buen calzado y desconecta tu mente. Salir a caminar no debe ser una obligación o un simple ejercicio físico. Es un descanso, es una liberación interior y una medicina para tu cuerpo.

Este ejercicio suave y regular va a hacer que mejore nuestra circulación sanguínea. Conseguiremos que las venas y arterias se oxigenen y que se mantengan elásticas.

Verás como, a las pocas semanas, notas tus piernas más ligeras y descansadas. Si cuidas de tu alimentación, te mantienes en un peso adecuado y evitas el sedentarismo, ya no sufrirás la molesta retención de líquidos.

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