Cómo superar la vergüenza de apuntarse a clases de baile

Si nos da vergüenza acudir a clases de baile solos podemos pedir a algún conocido que nos acompañe, al menos, durante las primeras sesiones

Apuntarse a clases de baile es una decisión que provoca sentimientos opuestos.

Por un lado, aparece el entusiasmo de realizar una actividad muy agradable, y que es saludable para el cuerpo y para el espíritu. No obstante, por otro, surge la vergüenza de presentarse el primer día.

No debe permitirse que el miedo al qué dirán impida participar en estas actividades. Es necesario poner en marcha algunas estrategias para superar el freno de la vergüenza.

¿Qué provoca vergüenza al anotarse en clases de baile?

Generalmente los prejuicios y la costumbre de vivir en función de las apariencias son los principales responsables.

Hay personas que han vivido siempre pendientes de la opinión de los demás. Se han dejado dominar por esas opiniones y se han perdido muchas situaciones que les hubiera gustado disfrutar.

  • Al empezar a asistir a clases de baile, la persona imagina que no baila bien. Se siente criticada por los demás que ya conocen los pasos y las figuras.
  • Supone que será el centro de todas las miradas y que se burlarán de sus errores, y se avergüenza con solo imaginarlo.

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Vencer el miedo

Baila y canta

No es fácil vencer esos temores y animarse. Si no se actúa para lograrlo, la vergüenza triunfará y la persona abandonará su idea de apuntarse a clases de baile.

  • Es necesario entender que las causas de estos miedos están en la propia mente. No dependen de los demás, sino de la actitud que se asuma.
  • El problema se agudiza si la persona es tímida e insegura. Trabajar la idea de que la vergüenza nada aporta e impide disfrutar de la vida es un inicio.

Intentar convencerse de que, en realidad, el juicio de los demás es asunto de los demás fortalecerá el ánimo.

Ideas para superar la vergüenza de apuntarse a clases de baile

Opción de estilo de baile

Para comenzar, es bueno decidir qué tipo de danza prefiere la persona que ha decidido apuntarse a clases de baile prefiere.

¿Hip hop, jazz, baile contemporáneo, baile de salón? Elegir una y concentrar los esfuerzos en aquella que más guste facilitará las cosas.

Empezar acompañado

Bailar

Si la persona no logra decidirse a anotarse a clases de bailes sola, una buena estrategia es buscar a alguien que nos acompañe a quemar calorías bailando.

No es necesario que sea una pareja ni que actúe como tal. Lo único importante es que esa compañía disfrute también de la ocasión.

Seguramente, si ambas personas se apoyan mutuamente en esos primeros momentos, superarán el temor.

Elección del lugar

La integración a grupos pequeños siempre es más fácil. La primera vez que la persona decide anotarse a clases de baile debería elegir lugares en donde haya grupos reducidos.

A veces es solo cuestión de elegir horarios en los que va poca gente. También es aconsejable que las edades de los demás asistentes no difieran demasiado de la suya.

Fijar objetivos alcanzables

Por qué el baile ayuda a estar en forma

Proponerse metas pequeñas es clave. No es posible aprender a bailar perfectamente en la primera clase.

Si esa fuera la expectativa, la frustración provocaría el abandono de la actividad. Elaborar un plan de avance con el profesor y concentrarse cada día en un logro aumentará la autoestima y la seguridad.

Preparar pasos libres

En las academias de bailees frecuente que se destinen tiempos para que el aprendiz baile libremente. A veces, esto provoca vergüenza, pues la persona atemorizada no logra improvisar.

La solución es aprender en casa una rutina breve, que puede copiarse de internet, para repetir en esas instancias. Poco a poco, a medida que se avance, la creatividad aflorará.

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Intentar parecer seguro

Si a la persona le preocupa cómo la ven los demás, deberá intentar lucir segura, incluso si no lo es.

Bailar con el cuerpo desplegado, manteniendo la cabeza erguida y la espalda recta hará que luzca confiada. La mirada en alto y la sonrisa feliz contribuirán a que se sienta mejor.

Practicar en casa

bailar-en-casa

Después de la primera clase, practicar en casa lo aprendido brindará seguridad para encarar la próxima sesión.

La práctica frente al espejo permitirá ver la postura del cuerpo y la actitud al bailar. Será momento de corregir aquellos aspectos que no resulten buenos.

Solo es necesario superar las dos primeras clases sin dejarse vencer. Lograrlo es un desafío que producirá satisfacción.

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