Suspiro de limeña

Para facilitar que las claras lleguen a punto de merengue puedes añadir una pizca de sal, que ayudará a montarlas y no influirá en el sabor final del postre

Este postre tradicional de la gastronomía peruana (más precisamente de su capital Lima) tiene origen a mediados del siglo XIX. Igualmente se cree que la receta tiene influencia islámica. Los primeros vestigios de elaboración del suspiro de limeña aparece en el año 1868, pero con el nombre de Manjar Real del Perú. ¿Quieres aprender a prepararlo? ¡Entonces sigue leyendo este artículo!

¿Cómo hacer suspiro de limeña?

La idea de esta receta surge de Ampara Ayarez, esposa del poeta José Gálvez Barrenechea. El escritor le pone ese nombre tan particular, ya que el sabor es suave y dulce, tal como el suspiro de una mujer. La base del postre es el conocido “manjar blanco” que llegó a Sudamérica a través de España, pero que sus ingredientes también son árabes.

Ingredientes:

  • 1 lata de leche evaporada
  • 1 lata de leche condensada
  • 5 huevos
  • 1 y ½ taza de azúcar
  • 1 copa de oporto
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 pizca de canela en polvo

Utensilios:

  • Cazo
  • Cuchara de madera
  • Varillas eléctricas
  • Copa
  • Moldes individuales

Preparación:

namelaka crema

  • En un cazo pon la leche evaporada y luego añade la leche condensada. Cocina a fuego lento hasta que espese un poco (el punto manjar blanco como se le suele decir), sin dejar de mover para que no se queme usando una cuchara de madera.
  • Retira el cazo del fuego y vierte la esencia de vainilla. Posteriormente las yemas de huevo. Mezcla y vuelve a calentar. Mueve constantemente durante 3 minutos. Saca del calor y deja que se entibie un poco.
  • Prepara un almíbar mezclando la medida de Oporto con el azúcar. Bate las claras de huevo y ve echando el almíbar muy despacio, sin dejar de remover hasta que llegue a punto merengue.
  • Para servir coloca en copas o moldes individuales, primero una capa de crema, luego una de merengue y por último se espolvorea con canela. Lleva 1 hora a la nevera o hasta el momento de servir.

Datos de interés

  • Nivel de dificultad: Intermedio
  • Tiempo de preparación: 30 minutos + 1 hora de nevera.
  • Consejos: Espera a que la crema esté a temperatura ambiente para echar en los moldes individuales. Si quieres puedes poner en la nevera unos minutos, así no se mezcla con el merengue. ¡Que cada comensal después lo remueva en su copa!

Otra manera de preparar suspiro a la limeña

Si bien la receta es tradicional, existen algunas versiones alternativas para este postre. Esto se debe a que el suspiro a la limeña ha dado vueltas alrededor del mundo y hoy se puede disfrutar en cualquier país.

Ingredientes:

  • 2 latas de leche condensada
  • 2 latas de leche evaporada
  • 4 claras
  • 4 yemas
  • 300 g de azúcar
  • Cantidad necesaria de Oporto
  • Canela en polvo a gusto

Utensilios:

  • Cazo
  • Abrelatas
  • Cuchara de madera
  • Recipiente
  • Moldes individuales
  • Colador
  • Varillas eléctricas

Preparación:

crema pastelera chocolate blanco

  • En un cazo pon las 4 latas de leches y mezcla bien. Cuando esté integrado, cocina a fuego lento removiendo constantemente. Este proceso lleva 1 hora más o menos y el objetivo es que te quede una crema con color café claro (dulce de leche).
  • En un recipiente pon las yemas y vierte una porción del manjar. Remueve y echa todo en el cazo anterior. Cocina durante 7 minutos y apaga. Divide en porciones individuales una vez que hayas pasado la mezcla por un colador. Deja que se enfríe en la encimera o en la nevera.
  • Para preparar el almíbar echa el azúcar en un cazo y tapa con el Oporto. Hierve para obtener un almíbar. Bate las claras a punto nieve y vierte el almíbar poco a poco. Sigue removiendo hasta que baje su volumen y se enfríe. Divide encima de las copas con leche y espolvorea con canela. Puedes llevar a la nevera para que el postre esté bien frío en el momento de disfrutarlo.

Datos de interés

  • Nivel de dificultad: Intermedio
  • Tiempo de preparación: 1 hora y ½ + 1 hora de nevera
  • Consejos: Mejor si la cocción de las leches la haces en una cazuela de bronce, como se hacía antiguamente.