¿Qué pasa si tan solo veo lo que quiero ver?

Raquel Lemos Rodríguez · 25 mayo, 2016
¿Qué pasa si tan solo veo lo que quiero ver? Nuestros deseos pueden condicionar la forma de ver la realidad y pueden alterar nuestras expectativas.

¿Veo la realidad tal y como es? ¿Tal vez solo veo lo que quiero ver? En muchas ocasiones no somos conscientes de que toda nuestra realidad está muy influenciada por nuestros deseos y pensamientos.

Todo esto provoca que, a veces, no observemos todo lo que sucede a nuestro alrededor. Un ejemplo puede ser cuando nos encontramos tan obcecados con lograr algo, que no somos capaces de discernir todo lo que estamos haciendo mal.

¿Por qué veo lo que quiero ver?

En nuestra mente nace el pensamiento desiderativo, un pensamiento que surge de nuestros deseos y no de la realidad. Esto no hace más que provocarnos problemas en nuestra vida cotidiana. Luego, que tenemos que lidiar con ellos, pero a veces no podemos verlos.

¿Es negativo si veo la realidad que únicamente yo quiero ver? No es negativo ni positivo, es algo normal que nos sucede a todas las personas. Debemos aceptarlo y entender cuáles son las trampas a las que nuestro pensamiento tiende.

Nos centramos excesivamente en el resultado

Nuestra mente se centra en el resultado, nunca en el camino que nos lleva a la meta. Es por esto por lo que si deseamos que nuestro hijo saque una buena nota y de repente nos trae un suspenso, no seremos conscientes de la presión a la que lo hemos sometido.

Esto nos provoca serios problemas de ceguera que evita que muchas veces empaticemos con las personas en nuestro alrededor. Pero también ocasiona que no veamos nuestros propios errores y que no seamos conscientes de lo que estamos realizando de forma equívoca.

Nos impide ver las evidencias y los obstáculos

hombre con venda en los ojos

¿No veo los problemas que otros sí ven? Tal vez son tus pensamientos los que están empañando todo esto. Nos empecinamos tanto en conseguir los resultados que queremos que no sabemos escuchar a los que están a nuestro alrededor. Aquellos que nos indican que no está todo tan bien como creemos.

El gran problema surge cuando no logramos llegar a nuestros objetivos o cuando algo se trunca por el camino. Solo entonces nos paramos a pensar en aquellas evidencias que antes no percibíamos.

Causa grandes frustraciones

Si tan veo lo que quiero ver, tarde o temprano me veré frustrad. La realidad es la que es y, aunque no quiera, la tendré que ver. Ese mundo de fantasía que he creado en nuestra mente me bloqueará en más de una ocasión.

Las trampas de nuestra mente, de este pensamiento desiderativo, tienen como consecuencia las terribles decepciones que vivimos y los desengaños hacia los demás. Todo esto proviene de ese mundo que hemos creado, pero que es totalmente irreal.

Utiliza el pensamiento desiderativo a tu favor

Puede que ahora mismo te encuentres descubriendo algo que antes desconocías. Todos los desengaños y decepciones, todo aquello por lo que has sufrido ha sido fruto de tu mente, de tus deseos y anhelos que adornaban una realidad inexistente.

Pero, ¿podemos hacer algo ante el pensamiento desiderativo? Es verdad que podemos utilizarlo a nuestro favor. Para ello, es importante tener en cuenta los siguientes pasos que nos pueden ayudar:

  • Transforma el deseo en un objetivo: los deseos son simplemente eso, pero si lo transformas en un objetivo que sea factible puedes evitar que todo se vea frustrado.
  • Imagina el mejor resultado: es importante mantener una visión positiva, así que imagina el mejor resultado posible y deja que todas esas buenas sensaciones te llenen.
  • Los obstáculos te ayudarán: cuando un obstáculo se presente en tu vida te ayudará a volver a la realidad, así que céntrate en ellos y piensa en cómo solucionarlos.
  • Establece un plan: los obstáculos son algo que siempre va a estar presente, así que ten un plan previo para reaccionar en el caso de que uno de ellos aparezca. Así estarás prevenido.

Todo esto puede trasladarse a cualquier situación de tu vida, ya sea en el trabajo o en tus relaciones personales. Nuestros deseos nos confunden y nos llevan a imaginar una realidad que solo nosotros vemos.

Ser conscientes de esto y actuar con prudencia nos evitará muchos disgustos. Así que aprende a utilizar el pensamiento desiderativo a tu favor y, poco a poco, comprobarás cómo todas esas decepciones y desengaños son ya cosa del pasado.