Tarta de crepes con yogur

Mariela Ibarra 13 abril, 2015
Además de ser un postre delicioso, al incluir las fresas entre sus ingredientes conseguimos un aporte extra de vitamina C, así como de antioxidantes, y nos beneficiamos de sus propiedades antiinflamatorias

Las tartas son las opciones de postre más usadas por su variedad de ingredientes, colores y usos. La tarta de crepes con yogur es una deliciosa opción en la que podrás probar diferentes  tipos de texturas, además de mezclar sabores ácidos con algunos frutales.

Lo que más llama la atención de esta receta es que puede presentarse en diferentes capas, a las que  podrás rellenar con deliciosos ingredientes, como este mousse de yogur. Así que presta mucha atención, esta receta es muy fácil de preparar y es una verdadera delicia.

Ingredientes para la tarta de crepes con yogur

  • 450 gramos de harina
  • 6 Huevos
  • 500 ml de nata
  • 500 gramos de fresas grandes
  • 165 gramos de azúcar
  • 350 gramos de cobertura de chocolate blanco
  • 2 láminas de gelatina sin sabor
  • 4 yogures griegos
  • Limón
  • 750 ml de leche
  • Mantequilla
  • Ralladura de limón

Preparación

panqué fresas nueces

Esta receta debe hacerse por partes, primero deberás preparar los crepes y después proceder a hacer el relleno. Así que presta atención, porque este paso te ayudará a preparar todas tus recetas de crepes dulces.

Revuelve los huevos completos hasta que estén bien incorporados, tamiza la harina sobre el recipiente en el que están los huevos y bate con generosidad hasta que hayan desaparecido todos los grumos. Una vez tengas todo bien mezclado, agrégale la leche poco a poco hasta que tome la consistencia apropiada, que es más bien líquida y cremosa. Cuando esto ocurra, adiciona un poco de azúcar y la ralladura de limón.

Deja reposar durante 10 minutos. Pon a calentar mantequilla en una sartén y empieza a freír porciones de la masa para crepes, para esto puedes ayudarte sirviendo las porciones con un cucharón, así te dará una medida más o menos del mismo tamaño. Déjala en el  fuego hasta que empiece a hacer burbujas por el lado que está expuesto, cuando esto ocurra, significa que se está dorando por el otro lado, después voltéalo para que se dore por la parte expuesta. Prepara tantas como te sea posible.

Mientras reposa, preparamos un almíbar de fresas, mezclando medio vaso de agua con 90 gramos de azúcar. Corta las fresas en láminas y agrégalas al almíbar, déjalas cocinando a fuego lento hasta que espese, después lícualas, cocina nuevamente para deshacerte del líquido extra y pasa la mezcla por un colador. Reserva para después.

fresa Manchester-Monkey

Para preparar el mousse de yogur, pon las láminas de gelatina en agua tibia durante 5 minutos. En un recipiente aparte, revuelve el azúcar y el yogur hasta que hayan desaparecido todos los cristales del azúcar. Pon la nata a cocinar en una olla pequeña a fuego lento, cuando esté tibia, adiciona la gelatina bien escurrida. Aprovecha mientras se calienta la nata para montar 3  claras de huevo a punto de nieve, resérvalas para después.

Incorporamos la nata con la gelatina disuelta al yogur con una cucharada de limón, después agrega las claras montadas muy despacio, evitando que pierdan aire para que el mousse quede muy esponjoso. Por último, cortamos el resto de las fresas por la mitad y las dejamos reposando en un poco de agua con azúcar, estas las usaremos como parte del relleno y para decorar al final.

Antes de montar todo, pon a derretir el chocolate blanco al baño María para que esté listo en el momento que debas preparar la cubierta, puedes adicionarle unas gotas de esencia de vainilla para darle un poco de olor.

Para el montaje, pon en la base una crepe, cúbrela con una capa de fresas cortadas, después agrega 2 capas de mousse de yogur y 2 capas de tu almíbar de fresas.  Lo ideal sería que te alcanzara para poner 3 ó 4 capas, recuerda que por cada crepe debes agregar 2 capas de yogur y almíbar. Una vez hayas culminado con las capas, pon un último crepe al final y baña tu tarta con el chocolate blanco. Decora con un poco del almíbar y con algunas fresas enteras y llévalo a la nevera hasta que tome consistencia.

Cuando el mousse haya tomado consistencia, puedes llevar tu postre a la mesa, sírvelo para acompañar el café, como una recompensa después de cenar o puede ser la atracción principal en una reunión familiar.

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