Tarta de fresa con queso crema

Para que la fruta luzca más apetitosa podemos pintarla con gelatina. Tendrá más brillo y se conservará mejor.

La fruta es un complemento esencial para una dieta equilibrada, gracias a su fibra y vitaminas. Sin embargo, cada vez es más difícil introducirla en nuestra dieta, debido a la gran cantidad de postres prefabricados que son más apetitosos. Por eso, hoy te presentamos una receta de tarta de fresa con queso crema, que ayudan a introducir la fruta en las comidas.

Esta tarta admite cualquier tipo de fruta, además de la fresa. Lo suyo es hacerla con algún tipo de baya o fruta del bosque, como frambuesas, arándanos o cerezas. Pero también le van perfectamente el melón, el mango o la piña, así que una vez que la domines, ¡anímate y experimenta con distintas frutas!

Receta: Tarta de fresa con crema de queso

Ingredientes

Para el bizcocho

  • 4 huevos
  • 100  g azúcar
  • 100 g harina común
  • 2 cucharas de zumo de limón
  • Ralladura de 1 limón

Para la crema de queso

  • 250 ml nata para montar
  • 125 g queso fresco (ricota, mascarpone, requesón) o queso crema (Philadelphia)
  • 3-5 cucharadas de crema de limón
  • Ralladura de 1 limón

Para la crema de limón

  • 100 g azúcar
  • 2 huevos
  • 60 ml de crema de limón
  • 40 g mantequilla
  • 1 cuchara de ralladura de limón

Para la cobertura

  • 400 g fresas
  • 1 lata pequeña de uvas en almíbar (se pueden usar naturales o incluso arándanos)
  • 4 cucharadas de gelatina de fresa o neutra
  • 8 cucharadas de zumo de limón o agua

Procedimiento:

sal y limon devillibrarian

De la crema de limón

  • Mezclar con unas varillas de mano los huevos, el azúcar y el zumo de limón y calentar la mezcla a fuego muy lento al baño María durante 7 u 8 minutos, sin parar de remover.
  • Pasado el tiempo, cuando la crema esté espesa, retírala del fuego y cuélala. Una vez hecho esto, hay que añadirle enseguida la mantequilla y la ralladura de limón. Dejar enfriar.

Del bizcocho

  • Untar con mantequilla un molde para tartaleta o tarta de unos 25 cm de diámetro en la base.
  • Aparte, en un bol grande, batir los huevos con el azúcar (puede ser con la batidora de varillas) hasta obtener una consistencia densa y hasta que al levantar la batidora de las varillas, caiga un rastro cremoso y denso.
  • Tamizar la harina sobre los huevos, mezclar con una espátula y con suavidad para que no baje la preparación de los huevos. Así el bizcocho saldrá esponjoso.
  • Añadir la ralladura de limón y mezclar suavemente para que se integre.
  • Verter la mezcla en el molde engrasado y hornear a 170ºC con el ventilador durante 10-12 minutos o hasta que al pinchar un palillo éste salga limpio.
  • Una vez horneado, dejar enfriar 10 minutos en el molde antes de desmoldarlo y dejar sobre una rejilla.

De la crema de queso

fresas

  • Montar la nata. Para ello echarla en el recipiente de la batidora (mejor si es un poco ancho) y batir con energía hasta que esté espesa, con cuidado de no pasarse, porque  se hace mantequilla.
  • Incorporar el queso a la nata sin introducir la batidora.
  • Añadir la ralladura y la crema de limón (al gusto, según el sabor que se le quiera dar a la tarta).

De la cobertura

  • Lavar, limpiar y cortar las fresas por la mitad. Reservar.
  • Mezclar la gelatina con el agua o el zumo de limón y ponerla al fuego. Calentar hasta que la gelatina se disuelva por completo, cocinar durante un minuto y apartar. Lo mejor es preparar la gelatina justo antes de montar la tarta, para que no se espese demasiado, ya que tiene que estar tibia y líquida en el momento de usarla.

Montaje de la tarta

  • Verter la crema de queso por encima del bizcocho en el hueco marcado por el molde. Esparcir y alisar uniformemente con la ayuda de una espátula o un cuchillo grande.
  • Decorar con la fruta elegida (en este caso las fresas y las uvas).
  • Pintar la fruta con gelatina para aportarle brillo y para que se conserve mejor.
  • Guardar en la nevera hasta el momento de servir.