Tarta helada de fresas

Belén Gisbert 24 junio, 2015
Conviene preparar la tarta el día anterior para que los ingredientes se asienten bien. A la hora de desmoldar la pondremos en un recipiente con agua caliente para facilitar la tarea

La tarta helada de fresas es un postre sorprendentemente delicioso y muy llamativo y colorido, por lo que es ideal para ser el postre de un evento o fiesta.

Si deseas sorprender a tu pareja en el día de los enamorados, regálale la tarta helada de fresas hecha con un molde en forma de corazón, ¡quedará prendido!

La tarta helada fresas tiene una combinación de texturas increíble: interior de dos capas de bizcocho y tres capas de mousse de fresas, con una original capa superior de gelatina de fresa y trozos de fresa natural en el interior.

Este postre es muy tradicional de Perú, el cual aplaudimos por ser un postre riquísimo y que hoy os mostramos en Mejor con salud. ¡Vamos!

Tarta helada de fresas

Fresas

Vamos a hacer nuestra tarta helada de fresas en tres pasos:

  • El primer paso será hacer el bizcocho.
  • El segundo paso será hacer la gelatina.
  • El tercero será hacer el mousse.

Después uniremos todo y lo dejaremos enfriar en la nevera.

Es recomendable hacer esta receta el día antes de consumirla, para esté bien cuajada.

Para hacer este postre increíble necesitarás: 

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 1 taza de azúcar más unas cucharadas para el almíbar (225 g)
  • 1 taza de harina (120 g)
  • 1 cucharada de levadura en polvo (12 g)
  • Mantequilla para engrasar
  • 2 sobres de gelatina de fresa
  • Agua
  • 250 g de fresas
  • 2 sobres de gelatina neutra
  • 1 bote pequeño de leche evaporada
  • Unas gotas de zumo de limón

Preparación

Metemos la leche evaporada en el congelador.

Paso 1. Hacer el bizcocho

  • Para comenzar a hacer el bizcocho, tomaremos los 3 huevos y separaremos las yemas de las claras. Vertemos las claras en un bol y las batimos con la ayuda de unas varillas eléctricas de batidora.
  • Agregamos poco a poco la mitad del azúcar y batimos hasta que se convierta en merengue (las claras estarán firmes).
  • En otro bol aparte, ponemos las yemas y añadimos el azúcar restante. Las batimos también con las varillas.
  • A este último bol de yemas y azúcar iremos agregando poco a poco la harina mezclada con la levadura en polvo, pero no toda. Vamos mezclando con la ayuda de una espátula o lengua conforme vamos añadiéndola.

Después, añade un poco de la mezcla de las claras con el azúcar. Vuelve de nuevo a añadir mezcla de harina y levadura y ve alternando con la de las claras y el azúcar. Así hasta acabar las dos mezclas y sin parar de remover.

  • Una vez creada la masa homogénea, viértela sobre un molde engrasado con mantequilla y harina.
  • El molde del bizcocho es recomendable que sea un poco más pequeño que el que vamos a emplear para hacer la gelatina. El molde puede tener la forma que quieras (cuadrada, redonda, corazón, etc.).
  • Mete en el horno a 180 ºC durante 20 minutos.
  • Una vez hecho, sácalo del horno y déjalo enfriar durante media hora.
  • Con la ayuda de un cuchillo, parte el bizcocho por la mitad, para tener una base y una capa superior.

Paso 2. Hacer la gelatina

  • Vierte dos tazas de agua hirviendo en un bol. Inmediatamente después, agrega dos sobres de gelatina de fresa. Remueve bien con una cuchara para que se disuelva bien y no queden grumos.
  • Agrega después tres tazas de agua fría y remueve de nuevo. Ahora ya tendríamos hecha nuestra gelatina.
  • Engrasa tu molde de plástico o de metal para que después la gelatina se pueda desmoldar fácilmente.
  • Vierte sobre él un poco de la gelatina preparada, unos 2 centímetros de altura.
  • Metemos el molde en el congelador durante solo 5 minutos, ya que no queremos que nuestra gelatina se cuaje por completo. De hacerlo, las fresas no quedarían adheridas a la gelatina.
  • Lava y corta las fresas en láminas. Colócalas ordenadamente sobre el molde con gelatina, ya que será la decoración de nuestra tarta helada de fresas.
  • Coloca un poco más de gelatina, solo que cubra las fresas, y mete el molde en el congelador, esta vez durante 2 minutos.
  • Después sacamos el molde del congelador y lo reservamos mientras hacemos el mousse.

Paso 3. Hacer el mousse

  • En 250 ml de agua fría, vertemos dos sobres de gelatina neutra. Mezclamos bien con la cuchara y, cuando se forme como un gel, lo metemos en el microondas durante solo 15 segundos.
  • Después, lo añadimos poco o poco, que caiga en forma de hilo, a la gelatina de fresa que nos había sobrado antes.  Agregamos también una taza de agua fría (250 ml).  Reservamos.
  • Echamos la leche evaporada que previamente estaba en el congelador en la licuadora. Batimos hasta que se deshagan los cristales de hielo. Sin parar de batir, agregamos la mezcla de gelatina de fresa y neutra. Mezclamos todo homogéneamente.

NOTA: La mezcla de gelatinas no debe estar ni muy fría ni muy caliente, ya que puede cuajarse al mezclarse con la leche evaporada. Si se cuajara, no entres en pánico. Simplemente vierte todo en un recipiente y mételo en el microondas durante 15 segundos para que retome su estado líquido.

Una vez vertida la gelatina, añadimos unas gotas de limón y mezclamos.

Paso 4. Montaje

tarta fresas

  • Sobre nuestro molde con gelatina, vertemos un centímetro de mousse.
  • Inmediatamente, ponemos encima la primera mitad de bizcocho.
  • Encima, extendemos un poco de almíbar. El almíbar se elabora calentando la misma cantidad de agua que de azúcar, hasta que este se disuelva.
  • Más tarde, extendemos otra capa de mousse encima. A lo mejor en esta ocasión ya está un poco más cuajado que el de abajo, pero esto servirá para que no se una al bizcocho.
  • Pondremos después la segunda mitad del bizcocho y lo untaremos por encima con el resto del almíbar.
  • Antes de poner el mousse que queda, mételo de nuevo en el microondas durante 15 segundos, para que esté más líquido. Viértelo después encima del bizcocho.
  • Cubre todo con papel film y mete la tarta helada de fresas en la nevera durante toda la noche.

Paso 5. Desmoldar

Si escogiste un molde de plástico, mueve un poco las paredes de afuera a adentro. Sea cual sea el molde escogido, remójalo en otro recipiente con agua caliente durante 30 segundos para que se despegue la parte de abajo.

Pon un plato encima del molde y dale la vuelta como si fuera una tortilla.

¡Y listo para sorprender con esta preciosa y riquísima tarta helada de fresas!

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