¿Te duele el cuello o está rígido? ¡Descubre los remedios caseros para tu tratamiento!

Yamila Papa 8 junio, 2015
Para aliviar el dolor puedes darte masajes con aceites esenciales. Para que los músculos vayan ganando flexibilidad es muy importante que hagamos ejercicios suaves y lentos

¿Sabes qué es el cuello rígido? ¿Te gustaría aprender a solucionar este problema que aqueja a muchas personas? Entonces, sigue leyendo este artículo.

El llamado “cuello rígido” está caracterizado por la dificultad de mover o voltear el cuello ya que esto genera mucho dolor e incomodidad. Puede estar acompañado por otros síntomas tales como cefaleas, molestias en los hombros o brazos, dolores punzantes e insoportables en el cuello, imposibilidad de dormir por este motivo, etc.

Más datos sobre el cuello rígido

El dolor puede aparecer de un momento a otro y también irse tal como llegó. Si se trata de un dolor recurrente, que no desaparece con el correr de los días o suele padecerse varias veces al mes, puede decirse que se trata de un caso crónico y que realmente hay que prestarle atención.

¿Por qué puede aparecer el dolor de cuello? El cuello rígido tiene muchas causas, entre ellas:

  • Esguince o lesión muscular
  • Mala postura
  • Estar muchas horas seguidas de la misma manera (sentado, sobre todo)
  • Estrés
  • Tensión
  • Mal dormir
  • Forzar el cuello al levantar algún peso o hacer un movimiento
  • Ejercicios como levantamiento de pesas
Dolor en el cuello

Puede presentarse como consecuencia de condiciones más graves y allí es necesario tener mucho cuidado. La meningitis o la hernia de disco son causales de cuello rígido, por ejemplo. Es vital no pasar por alto los síntomas, sobre todo si son cada vez más intensos.

Remedios caseros para el “cuello rígido”

Como ya hemos dicho antes, el cuello rígido puede ser leve o intenso (crónico). En este último caso, no podemos girar la cabeza sin sentir un gran dolor. Algunos tratamientos que te serán muy útiles en caso de que siempre estés sufriendo este problema son:

Masajes

Cuello-femenino

Es el remedio casero más popular. Puedes ir a un masajista especializado o bien pedirle a alguien en casa que te haga masajes en el cuello, siempre con mucho cuidado. Para que el efecto sea mayor, puedes, por ejemplo, usar aceites esenciales. No es necesario que vayas a comprar uno ahora mismo, puedes utilizar los que tienes en casa, como el aceite de oliva o de almendras, ¡hasta sirve el de bebé! Solo tienes que calentarlo un poco a baño María o en el microondas. Ten cuidado de que no te queme la piel. El calor y los movimientos son muy buenos para descontracturar los músculos del cuello y de cualquier parte del cuerpo.

Toma unas gotas del aceite elegido (si has optado por los aceites esenciales puede ser de lavanda o de romero) y aplica en la zona afectada con movimientos circulares, ejerciendo cierta presión. Te servirá para relajar los músculos doloridos y promover la circulación de la sangre, reduciendo la rigidez en pocos minutos.

Calor

Aplicar calor en el cuello rígido es una excelente forma de aliviar los dolores. Puedes, por ejemplo, darte una ducha bien caliente y dejar que el agua caiga en tu nuca, mojar una toalla con agua hirviendo y aplicar como si fuera una compresa alrededor del cuello, o bien colocar la almohadilla térmica o eléctrica. Cuando esta alternativa no existía, se solía calentar una manta o algo similar en el horno (con mucho cuidado de que no se quemara) y colocar encima del cuello. Una tendencia cada vez más usada son unos pequeños cojines con semillas o arroz dentro, que se calientan en el horno y cumplen esa misma función.

Frío

Hieloterapia

Al igual que ocurre con el calor, esta técnica es muy buena para el cuello rígido. Esta opción está indicada para cuando el dolor se debe a una lesión y la zona está inflamada. Si soportas bañarte con agua fría, haz lo mismo que se te indicó antes con el agua caliente, deja que caiga una buena cantidad de agua en la nuca. También puedes aplicar unos cubos de hielo envueltos en una toalla, paño o lienzo (nunca directamente sobre la piel) y hasta sumergir una toalla en un cubo con agua y hielo.

Sal de Epsom

Darse un baño con sales de Epsom puede ser un excelente remedio para el cuello rígido. Es una sal rica en magnesio que promueve la circulación de la sangre y además tiene la capacidad de reducir la tensión muscular. Llena la tina con agua tibia y coloca un puñado de sales de Epsom para que se disuelvan. Sumérgete bien para que el agua llegue a mojar el cuello. La buena noticia es que esta receta o técnica también te ayudará en general a estar más relajado y descontracturado.

Vinagre de manzana

Vinagre

Son muchas las propiedades del vinagre de manzana para la salud. En el caso de los dolores musculares ayuda a reducir la hinchazón. Simplemente tienes que embeber un paño con vinagre y colocar en el cuello en forma de compresa. Otra opción es hacer friegas con vinagre en el área afectada. En cuestión de minutos el dolor desaparecerá.

Rábano

Corta unas rebanadas de rábano crudo y aplica en el área dolorida. Deja actuar unos minutos y luego retira con agua tibia. Es un calmante muy bueno y una receta refrescante y asequible.

Ejercicios

arrugas cuello

Si bien es cierto que cuando tenemos el cuello rígido no lo podemos mover, ya sea por dolor o por miedo, también es necesario que los músculos de a poco vayan teniendo más flexibilidad. Entonces, empieza por ejercicios suaves y muy lentos, prestando atención al dolor, pero que este no sea un impedimento para seguir.

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