¿Por qué te empeñas en cambiar a tu pareja?

Si todo lo que hace te parece mal y lo único que te importa es cambiar a tu pareja, quizá el problema no lo tenga ella, sino tú mismo

Te empeñas en cambiar a tu pareja y eso puede llevar a la relación a una situación bastante crítica. Pero, ¿por qué haces esto? ¿Acaso no te enamoraste de todas sus virtudes y defectos?

Cometemos un gran error fruto del enamoramiento que nos hace abrir los ojos para ver con ilusión, en vez de con la verdadera realidad. Sigue leyendo para aprender más sobre este tema.

Lee: 4 fases que toda pareja suele atravesar

¿Quieres cambiar a tu pareja? Esto nos hace errar, dar con la persona equivocada, querer a un ideal que tenemos en la cabeza, pero que en ningún momento se ha hecho real. Cuando nos damos cuenta de todo esto, empezamos a desear modificar a nuestra pareja.

Cambiar a tu pareja te hace gastar energía

Cambiar a tu pareja te hace gastar energía

Te has enamorado de alguien idealizado cuyos defectos apenas te parecían perceptibles al principio de la relación. Pero… ¿Qué pasa con el tiempo?

Con el paso de los años esas mariposas que antes revoloteaban en abundancia en tu estómago empiezan a escasear. Entonce tienes que ir a buscarlas.

Llega el momento en que la magia del principio desaparece y ya lo conoces todo sobre la persona que tienes a tu lado. En el momento en el que convives con ella y descubres que las cosas no van a ser fáciles, entonces te tienta el cambio.

Sin embargo, jamás encontrarás a alguien que se adapte de manera perfecta a lo que tú quieres. Y es que las personas son diferentes y todas tienen virtudes y flaquezas.

Lo hermoso de enamorarse es que el amor puede más que cualquier defecto que jamás desearías cambiar. Es lo que hace especial a la persona que tienes a tu lado.

Cambiar a tu pareja es frustrante

De hecho, intentar modificar a alguien es algo que te desgastará. Si es manipulable lo tienes muy fácil, aunque te cansarás de la situación por ver al amor de tu vida como alguien sin personalidad.

Descubre: Reconocer y evitar la manipulación emocional en la pareja

En el caso de que tu pareja no se deje cambiar, surgirán conflictos que te agotarán. Porque, en realidad, no tienen sentido.

Eso que ahora le recriminas, ya lo hacía antes ¡pero no lo veías! Lo que ahora te importa tanto ya sucedía, ¿qué pasa entonces? Que estás viendo con ojos de realidad.

Comportamiento cruel y frustrante

Las ganas de querer cambiar a tu pareja

Desear cambiar a tu pareja es un comportamiento cruel y frustrante. Y bastante egoísta por tu parte. No te enamoras de alguien hecho tal y como tú quieres, sino de una persona única, auténtica, con personalidad propia.

Cuando le quieres arrebatar todo eso, cuando deseas que termine con un hábito que te molesta, pero que no lo has apreciado hasta ahora, estás acabando con la relación. Sin quererlo, pensando que estás haciendo algo positivo, estás minando ese bonito vínculo que ambos habíais creado.

Vendrán las recriminaciones, los sentimientos de culpa, las crueles palabras… Y otros tantos momentos que empezarán a resultar tóxicos.

No te pierdas: ¿Cómo saber si estoy viviendo una “relación tóxica” de pareja?

Cambios necesarios

Cuando quieres cambiar a tu pareja

Cada uno decide sus cambios

Es cierto que es importante que tu pareja y tú mismo os digáis aquellas cosas en las que falláis, errores que cometéis y que podrían mejorar. Sin embargo, la opción de decidir si se produce el cambio o no es de la propia persona.

A veces, es imprescindible que nos abran los ojos o que nos den un toquecito de atención para poder mejorar como personas. Pero no para transformarnos en lo que otros quieren que seamos. Aquí reside la diferencia.

Tal vez el problema es uno mismo

Si todo lo que hace tu pareja te molesta, ¡absolutamente todo!, lo más probable es que el problema no lo tenga ella, sino tú. Tal vez ya no sientas lo mismo que antes y eso te haya entristecido. Quizás estés cansado o ambos os habéis acomodado hasta el punto de no esforzaros por la relación.

Las relaciones no ruedan solas. Hay que empujarlas para que sigan hacia adelante. Porque, al principio, todo parece sencillo, pero con el tiempo uno se da cuenta de que, si se quiere algo, hay que esforzarse.

Antes de irte lee: 5 formas de dejar de esperar demasiado de los demás

Cambiar a tu pareja no traerá más que disgustos. Es una actitud bastante tóxica que no aportará nada bueno. Comunicarse con el otro y hablar las cosas puede ser mucho mejor.

Pero, quizás, lo que sí resultaría un verdadero aprendizaje sería empezar a ver la claridad cuando las mariposas de los primeros días y meses de la relación crean una niebla que nos ciega. Esta niebla, después, provoca que lleguemos a tener estas actitudes dañinas.