¿Te preocupa tu salud cerebral? Descubre 6 malos hábitos que pueden afectarla

Aunque no lo relacionemos, hay determinados hábitos que podemos no considerar perjudiciales y que, sin embargo, son muy nocivos para nuestra salud cerebral y nuestras capacidades cognitivas

A pesar de ser conscientes de la importancia de la salud cerebral, muchos ignoran que ciertos hábitos pueden propiciar su desgaste, y originar varios trastornos.

Si bien las enfermedades cognitivas tienen relación con los factores genéticos y la edad, algunas prácticas diarias también pueden influir en su aparición.

El problema es que muchos desconocen cómo cuidar este órgano y, pese a las recomendaciones, mantienen una serie de costumbres que aceleran su envejecimiento.

Como consecuencia se producen daños sobre las neuronas y tejidos cerebrales, que afectan a sus habilidades e intervienen en funciones que son esenciales para tener una buena calidad de vida.

Debido a esto es primordial  descubrir cuáles son los hábitos que lo afectan y cómo se pueden evitar para disminuir el riesgo.

1. Ingerir azúcar de forma excesiva

azúcar

El consumo excesivo de azúcar refinada está relacionado con la tendencia a desarrollar enfermedades metabólicas y cerebrales.

Este ingrediente, presente en muchos alimentos de la dieta, reduce la producción de sustancias químicas en el cerebro y, con el paso del tiempo, afecta sus funciones.

Su ingesta diaria figura como una de las causas de ansiedad, depresión y demencia.

Ver también: 5 estrategias personales para canalizar y aliviar la ansiedad en 15 días

Recomendaciones

  • Elige endulzantes naturales como la miel, el azúcar de coco o la estevia.
  • Revisa las etiquetas de los alimentos y opta por las alternativas bajas en azúcar.

2. Ignorar el desayuno

El consumo diario de un desayuno saludable es uno de los hábitos esenciales para mantener un cerebro fuerte, saludable y joven.

Esta comida, que es una de las más importantes del día, le brinda al cuerpo una alta cantidad de nutrientes esenciales que le permiten mantenerse activo durante toda la jornada.

Ignorarlo o reemplazarlo por opciones poco saludables puede aumentar el riesgo de padecer problemas metabólicos, emocionales y de la memoria.

Además, dado que las energías se ven afectadas, la actividad de las neuronas disminuye y la concentración se dificulta.

Recomendaciones

Planea tus desayunos semanales, y verifica que contengan fuentes de:

  • Vitaminas.
  • Minerales.
  • Fibra dietética.
  • Proteína.
  • Ácidos grasos omega 3.
  • Antioxidantes.

3. Fumar

Fumar

Los fumadores están expuestos a una gran cantidad de toxinas que, con el paso del tiempo, afectan los tejidos de un gran número de órganos.

Estas sustancias tóxicas aceleran el proceso de envejecimiento celular y, además de aumentar el riesgo de padecer cáncer, interfieren en las funciones cognitivas.

Estas consecuencias también afectan a los fumadores pasivos, quienes pueden desarrollar patologías como la demencia y el alzhéimer.

Recomendaciones

  • Detén cuanto antes el consumo de cigarrillo, y adopta hábitos saludables para controlar la ansiedad.
  • Evita la exposición al humo del cigarrillo.

Te recomendamos leer: Se identifican los mecanismos cerebrales para dejar de fumar

4. No consumir suficiente agua

El consumo insuficiente de agua es uno de los factores que influyen en el deterioro prematuro de los tejidos cerebrales.

La deshidratación disminuye los niveles de energía, afecta el estado de ánimo y reduce la concentración.

Esto se debe a que el cerebro está compuesto en gran medida por agua, lo cual hace que su disminución interrumpa sus funciones.

Por otro lado, la falta de líquido afecta la salud circulatoria y, como consecuencia, interfiere en el proceso de oxigenación de las células cerebrales.

Sugerencias

  • Consume entre 6 y 8 vasos de agua al día.
  • Aumenta el consumo de frutas y vegetales ricos en agua.
  • Opta por preparar infusiones, zumos u otras bebidas naturales.

5. Dormir mal

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Tener una mala calidad de sueño disminuye la productividad física y mental y, de hecho, afecta la salud emocional.

Dado que el organismo no descansa el tiempo suficiente, las funciones del lóbulo frontal se reducen y afecta el pensamiento creativo.

A su vez, incrementa la segregación de las hormonas del estrés y disminuye la capacidad para resolver los problemas cotidianos.

Sugerencias

  • Duerme en un ambiente tranquilo, no menos de 8 horas.
  • Evita el uso de dispositivos electrónicos antes de ir a dormir.
  • Consume una cena ligera, 2 o 3 horas antes de acostarte.

Lee también: Los 11 principales mitos sobre el estrés

6. Estar expuestos a ambientes contaminados

Para desempeñar todas sus funciones sin inconvenientes, el cerebro necesita un continuo suministro de oxígeno que le permita mantener su nivel de energía.

No obstante, debido a los ambientes contaminados, el intercambio de gases y el transporte del oxígeno pueden tener dificultades para llegar hasta las células.

Esto disminuye la eficiencia del trabajo cognitivo y, de paso, incrementa el riesgo de padecer trastornos como la demencia.

Sugerencias

  • Evita al máximo los ambientes contaminados y, en caso de exponerte, toma medidas preventivas.
  • Procura acudir a áreas verdes donde puedas respirar aire puro.

Como acabas de notar, aunque algunos hábitos parecen inofensivos, en realidad pueden acarrear varias consecuencias sobre la salud cerebral.

Trata de evitarlos al máximo y atiende las recomendaciones dadas.

 

 

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