¿Te preocupa tu salud ósea? Descubre 7 recomendaciones para proteger tus huesos

Si bien nuestra alimentación es fundamental para obtener nutrientes adecuados para cuidar de nuestra salud ósea, también es importante evitar el sobrepeso y practicar actividad física para fortalecer los huesos

El sistema óseo es una compleja estructura. El de un adulto está formado por 206 huesos, los cuales están conectados por ligamentos, tendones y cartílagos.

Estos, junto a las articulaciones y los músculos, le brindan soporte y movilidad al cuerpo.

Estos desempeñan un papel principal en varias funciones vitales del organismo, incluyendo la producción de glóbulos rojos y blancos (en la médula ósea) y el almacenaje de algunos nutrientes esenciales.

Sin embargo, como ocurre con otras partes del cuerpo, pueden presentar alteraciones y enfermedades debido a los cambios del envejecimiento, los traumatismos o la exposición a factores ambientales.

Como consecuencia se generan fuertes dolencias, inflamación y riesgos de patologías crónicas que, por su impacto en la salud, afectan de forma significativa la calidad de vida.

Por suerte, está comprobado que la práctica continua de hábitos saludables, además de una dieta rica en nutrientes esenciales, puede fortalecer los huesos para minimizar este tipo de riesgos.

Teniendo en cuenta que muchos desconocen cómo protegerlos, en el siguiente espacio queremos revelar 7 importantes recomendaciones.

1. Controlar el peso corporal

Peso corporal

Las personas con sobrepeso y obesidad tienen un riesgo elevado de padecer fracturas, lesiones óseas y enfermedades crónicas como la osteoporosis.

La acumulación de grasa corporal no solo afecta la actividad del metabolismo sino que, por el sobresfuerzo que implica, expone los huesos a graves afecciones.

La reducción de, por los menos, un 10% del peso disminuye de forma notable el deterioro prematuro de los huesos.

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2. Cuidar el equilibrio y la postura

Mantener una buena postura corporal es un hábito sencillo y saludable que, además de mejorar el aspecto de la figura, protege los huesos y disminuye el riesgo de lesiones.

La práctica de yoga y ejercicios de estiramiento es una excelente forma de potenciar la habilidad del equilibrio y, a su vez, corregir las malas posturas.

3. Consumir ácidos grasos omega 3

Fuentes de ácidos grasos omega 3

Los ácidos grasos omega 3 son un tipo de grasa saludable conocidos por su capacidad para mejorar la salud cardiovascular y cognitiva.

Lo que algunos no se alcanzan a imaginar es que, más allá de esto, este nutriente es un gran aliado para nuestros huesos y articulaciones.

Esto se debe a que controla los desequilibrios en el proceso inflamatorio del cuerpo, por lo que reduce las dolencias, la rigidez y la pérdida de densidad ósea.

4. Aumentar el consumo de calcio

El calcio es un mineral esencial para la formación de la masa ósea, lo cual es determinante para mantener unos huesos fuertes y protegidos.

Este nutriente, presente en una amplia variedad de alimentos, previene la pérdida de densidad ósea, así como las fracturas y la osteoporosis.

Los lácteos son una de las fuentes de calcio más recomendadas y reconocidas; sin embargo, no es conveniente tomarlos cuando se padece algún tipo de intolerancia.

Por suerte, también se puede absorber este mineral con la ingesta regular de:

  • Leches vegetales
  • Brócoli
  • Espinacas
  • Frutos secos
  • Higos
  • Tofu
  • Pescado azul
  • Jugo de naranja
  • Huevos

5. Hacer ejercicio físico

Hacer ejercicio

La práctica regular de ejercicio físico es una forma muy sencilla y saludable de mantener unos huesos fuertes y libres de enfermedades.

Los movimientos que se ejecutan durante estas actividades ayudan a proteger los ligamentos y cartílagos. También reducen el riesgo de desgaste prematuro.

También es útil para aumentar el equilibrio y la fuerza. Así, ayuda a prevenir el rompimiento de los huesos por una caída o traumatismo.

6. Consumir más fuentes de vitamina D

La importancia de la vitamina D radica en que su absorción es necesaria para la síntesis del calcio y otros minerales esenciales.

Este nutriente, que se puede absorber con baños de sol, fortalece las piezas óseas y reduce el deterioro prematuro de los cartílagos.

Puedes ingerirlo a través de:

  • Aceite de hígado de bacalao
  • Pescado azul
  • Cereales enriquecidos
  • Ostras
  • Soja y sus derivados
  • Champiñones

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7. Evitar los hábitos nocivos

Fumar

Los hábitos nocivos como el consumo excesivo de alcohol y cigarrillo están relacionados con el aumento del riesgo de padecer enfermedades óseas.

Las toxinas que contienen ambos viajan a través del torrente sanguíneo hacia las células del cuerpo y reducen la capacidad de oxigenación.

Como consecuencia, aumenta el riesgo de desarrollar patologías crónicas y se ven comprometidas las funciones de órganos muy importantes.

Incluso, estos desechos interfieren en el proceso de absorción de nutrientes. Por este motivo están relacionados con la pérdida de densidad de los huesos.

Para proteger y fortalecer la salud ósea no es necesario desarrollar alguna enfermedad o síntoma específico.

Cuanto antes pongas en práctica estas recomendaciones, menores serán los riesgos de padecer alguna dificultad.

 

 

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