Técnicas basicas de cierre de las heridas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 27 diciembre, 2018
Andrea Flores · 17 febrero, 2019
Las heridas son una puerta de entrada de microorganismos. Por este motivo es importante saber limpiarlas y cerrarlas para evitar complicaciones.

Por norma general, las heridas son daños que pueden ocurrir en la superficie externa de nuestro organismo. También se puede definir como una pérdida en la continuidad de la piel debido a un factor externo. De acuerdo a las características de la herida, el equipo médico puede optar por fomentar su cierre o no.

Actualmente, una de las técnicas que más se emplea en el cierre de heridas es el uso de suturas. Dentro de este método existen numerosas variantes y el médico correspondiente deberá escoger la más adecuada para la herida que presente el paciente.

Clasificación de heridas

Herida en la piel
Tras una herida, se activan procesos fisiológicos en fases para realizar su regeneración.

Una de las propiedades que se deberá comprobar es la limpieza que muestre la herida. Por un lado, las lesiones limpias son recientes y no contaminadas o infectadas. Por otra parte, las heridas sucias pueden ser más tardías, aparecen con más tejido arrancado y se encuentran contaminadas o con cuerpos extraños en ellas.

Otra clasificación de heridas puede determinarse a partir del agente o causa de la lesión (arma blanca, de fuego, etc.). Asimismo, se pueden diferenciar en función de su aspecto, si afecta a otras estructuras a parte de la piel, etc, entre otras clasificaciones.

Fases de curación de heridas

Normalmente, las heridas siguen un patrón de regeneración o sanación que sigue los siguientes pasos:

  • Fase de inflamación. También se denomina fase de reacción y aparece durante los primeros días. En ella, los vasos sanguíneos se dilatan y aumenta la permeabilidad vascular. De esta forma, se filtra líquido seroso y los leucocitos forman una capa protectora (costra).
  • Fase de proliferación. Otros nombres que recibe son la fase de regeneración y la fase de granulación. Se inicia a los 3 días de la lesión y finaliza entre 1 o 2 semanas más tarde. Se empieza a producir el colágeno perdido y se recuperan los vasos linfáticos y sanguíneos.
  • Fase de maduración. En ocasiones se identifica como la etapa de remodelación de la herida. Comienza a las pocas semanas de recibir el daño y finaliza hasta varios años después. En ella, la cicatriz disminuye su profundidad y tamaño. Finalmente, el paciente presentará una área de color más pálido donde se produjo la lesión.

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¿Cómo tratar una herida?

Herida en la pierna de un niño
Según las características de la herida, el equipo médico empleará diferentes técnicas de sutura.

En cualquier caso, el grupo de especialistas deberá seguir el procedimiento general a la hora de tratar heridas. Se debe realizar una lista de prioridades en caso de accidente o emergencia con otras alteraciones.

En primer lugar, se debe anestesiar al paciente para que se reduzcan las molestias asociadas al cierre de heridas. Se puede administrar a nivel local o general, en función de la gravedad de la lesión. Para ello se inyectan en el paciente uno o más medicamentos como es el caso de la lidocaína.

A continuación, el grupo de especialistas retirará con cuidado y suavemente los cuerpos extraños que se puedan encontrar dentro de la herida. Para ello, se utilizará el instrumental más adecuado y esterilizado. Más tarde, se deberá aplicar en la zona una cantidad abundante de suero fisiológico para limpiarla debidamente.

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Técnicas de cierre de heridas

Si es necesario, el médico continuará llevando a cabo una sutura para unir los tejidos que se han desprendido con la herida. En función de las propiedades de la lesión, el equipo médico correspondiente determinará cuál es el tipo de sutura más adecuado:

  • Puntos de aproximación. Consiste en un conjunto de secciones de esparadrapo que mantienen cerca los extremos de la herida. Por norma general, se desprenden a los pocos días de su colocación de forma natural (especialmente si se moja).
  • Grapas. Se trata de pequeños hilos metálicos con forma de grapa, que mantienen firme la herida y sus bordes para fomentar la curación y regeneración de tejido. Se deben extraer utilizando un instrumento médico especial.
  • Suturas de hilo. Existe una gran variedad de nudos y de tipos de hilos que el grupo de especialistas puede usar en función del tejido y forma de la herida. De esta manera, se usa una aguja para coser toda la extensión de la lesión.
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