Técnicas para detectar complicaciones en el embarazo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 19 enero, 2019
Thady Carabaño · 19 enero, 2019
Cada embarazo es diferente. Incluso en una misma mujer, puede haber embarazos con complicaciones, mientras otros fueron completamente normales. La ciencia médica ha desarrollado técnicas que permiten atender a tiempo distintas dolencias.

Todas deseamos que nuestro embarazo transcurra sin problemas. Pero no siempre es así. Las complicaciones en el embarazo son una realidad que está ahí. La ciencia médica ha desarrollado distintos estudios y técnicas que ayudan a las madres a despejar los temores. Se pueden hacer diagnósticos tempranos que ayuden a garantizar la salud de la madre y del bebé. Lo positivo es que existe la fórmula para evaluar el estado general del recién nacido y garantizar su bienestar.

¿Cómo se detectan las complicaciones en el embarazo?

Con un adecuado tratamiento o intervención médica se puede lograr que la gestación siga su desarrollo con normalidad. En otros casos serán necesarias intervenciones mayores. El seguimiento médico de nuestro embarazo garantizará que todo vaya correctamente, por lo que es necesario que realices revisiones periódicas que aseguren tu salud y la de tu bebé. A continuación te presentamos las 8 técnicas médicas más comunes para determinar si hay o no complicaciones en el embarazo.

1. Pruebas prenatales

Estos estudios suelen ser procedimientos rutinarios durante el embarazo para determinar el estado general del bebé y/o de la madre. Esta técnica consiste en la medición de ciertos valores en la sangre de la madre que puede determinar alteraciones cromosómicas o enfermedades gestacionales.

De acuerdo con la etapa de gestación estas pruebas de detección también varían. Algunas solo se realizan durante el primer trimestre de embarazo y otras se deben realizar exclusivamente en el segundo trimestre. No es un examen invasivo y resulta sencillo de hacer. El análisis de los resultados determinará si se requieren estudios más profundos.

Ver también: 8 enfermedades comunes durante el embarazo 

2. Ecografía o Ultrasonido

Médica realizando una ecografía a una embarazada.
La ecografía permite visualizar la morfología actual del embrión.

Es una técnica habitual, que sirve para detectar complicaciones en el embarazo y nos permite apreciar las primeras imágenes del bebé y conocer su sexo. Con esta técnica, tu médico podrá evaluar si existe alguna anomalía morfológica en el corazón o tener indicios de alteraciones mayores.

Otra modalidad de esta evaluación es la ecografía de segundo nivel, que se recomienda para observar posibles defectos en el feto. Este estudio se sugiere cuando los resultados de las pruebas de detección exigen una mayor evaluación.

3. Prueba de tolerancia a la glucosa

Esta es una prueba para descartar la diabetes del embarazo o diabetes gestacional. Aunque se desconoce la causa por la que ocurre, la placenta produce altos niveles de hormonas, la mayoría de las cuales inhiben la acción de la insulina en las células. La consecuencia es un aumento en los niveles de azúcar en sangre.

Así, la prueba de tolerancia a la glucosa es un estudio que debería ser rutinario para todas las gestantes entre las semanas 24 y 28. Si desarrollas diabetes durante la gestación, tus niveles de azúcar en la sangre serán monitorizados habitualmente.

Según análisis realizados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades que se han realizado en 2014,  se calcula que la prevalencia de diabetes gestacional es de 9.2 %. Las madres que han tenido diabetes gestacional tienen de 25 a 50 % de probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante. Sin embargo, la mayoría de las mujeres embarazadas logra mantener niveles normales de azúcar en la sangre mediante cambios en la dieta y ejercicios físicos.

Te puede interesar: 6 enfermedades comunes durante el embarazo 

4. Análisis de vellosidades coriónicas o CVS

Esta es una prueba innovadora para detectar complicaciones en el embarazo. Se sugiere a las pacientes a las que se les ha detectado anomalías en las evaluaciones rutinarias del primer trimestre o en los embarazos de alto riesgo.

Esta prueba consiste en analizar una muestra de vellosidades coriónicas, es decir, analizar el tejido de la placenta. Se pueden descartar complicaciones como Síndrome de Down o Síndrome de Turner.

5. Amniocentesis

Médico realizando una amniocentesis para detectar complicaciones en el embarazo.
La amniocentesis es una prueba efectiva para diagnosticar enfermedades cromosómicas en el bebé.

Esta prueba se aplica preferiblemente durante el primer trimestre para detectar complicaciones en el embarazo. Consiste en la extracción de mínimas cantidades de líquido amniótico. Aunque la efectividad de esta técnica es muy alta, solo se aplica en casos de elevada probabilidad de complicaciones ya que entraña algunos riesgos que pueden ser evitados.

El análisis se basa en una medición de niveles de proteínas como la fetoproteína-alfa o la enzima acetilcolinesterasa. A partir de este estudio se pueden identificar posibles complicaciones como la espina bífida, gastrosquisis, anencefalia o el Síndrome de Down.

Ver: ¿Qué es la amniocentesis y cuáles son sus riesgos?

6. Triple screening o triple test

Es una prueba que se debe realizar en el primer trimestre, entre las semanas 10 y 13 del embarazo para detectar posibles complicaciones en el embarazo.Esta evaluación combina distintos parámetros, como los datos personales de la madre (como la edad, su peso y el número de embarazos que ha tenido), la medición ecográfica o el pliegue nucal, con tres marcadores bioquímicos presentes en la sangre de la madre (PAPP-A, beta-HCG libre y y estriol libre).

La prueba detecta algunas anomalías cromosómicas, como el Síndrome de Down, Síndrome de Edward, Síndrome de Turner, Síndrome de Smithl-Lemli-Opitz y defectos del tubo neural. El resultado arroja un nivel riesgo, por eso es conocida como cribado. No quiere decir que tu hijo tenga una cromosopatía, sino que tienes mayores niveles de riesgos de que tu hijo tenga alguna de estas anomalías.

 7. Cordocentesis

Es una punción del cordón umbilical que une al bebé con la madre para la obtención de muestra directa de sangre del feto para su análisis. La cordocentesis, o lo que es lo mismo la funiculocentesis, es una prueba invasiva que se realiza como última opción por su complejidad y riesgos.

Debido a su complejidad, debe ser realizado solamente por médicos expertos. Se debe de realizar a partir de la semana 20 del embarazo, para asegurar que el grosor del cordón sea lo suficientemente grande y disminuir así el riesgo de complicaciones.

Esta prueba se utiliza para diagnósticos más tardíos, en la segunda mitad del embarazo. Sirve para detectar la incompatibilidad del Rh del grupo sanguíneo entre la sangre materna y la fetal, diagnosticar enfermedades de la coagulación y también para descartar enfermedades congénitas.

8. Medición de la longitud cervical

Esta prueba se conoce comúnmente como la medición de cérvix o cervicometría. Es una técnica muy útil para detectar, entre otras complicaciones, la posibilidad de un parto prematuro. Se trata de un estudio ecográfico, generalmente por vía vaginal, que permite la evaluación del estado del cuello uterino, su longitud y orificio cervical. En función de los datos obtenidos se puede prever el riesgo de amenaza de parto prematuro.

En términos generales, cuanto mayor es el acortamiento de la longitud cervical mayor es la probabilidad de dar a luz antes de lo deseado. Un parto prematuro es el que ocurre antes de las 37 semanas de embarazo.

Ten en cuenta

Algunos especialistas prefieren hacer estos análisis y evaluaciones como rutina, tomando en cuenta la edad o factores familiares. Eso no quiere decir que pase algo malo con tu bebé. Otros ginecólogos serán más cautos a la hora de recomendar estos estudios, ya que pueden implicar riesgos para el embarazo o el feto.

Así como es importante dejarse guiar por el médico, es fundamental que te explique claramente todas las implicaciones que tienen las evaluaciones, sobre todo las más complejas. Estos exámenes, aunque asustan al principio, te permiten descartar problemas, que en muchos casos pueden ser tratados. Lo más importante es que el embarazo llegue a buen término y que tu bebé nazca sano.

  • Mari, G., Deter, R. L., Carpenter, R. L., Rahman, F., Zimmerman, R., Moise, K. J., … Blackwell, S. C. (2000). Noninvasive Diagnosis by Doppler Ultrasonography of Fetal Anemia Due to Maternal Red-Cell Alloimmunization. New England Journal of Medicine. https://doi.org/10.1056/NEJM200001063420102
  • McFarlin, B. L., Bigelow, T. A., Laybed, Y., O’Brien, W. D., Oelze, M. L., & Abramowicz, J. S. (2010). Ultrasonic attenuation estimation of the pregnant cervix: A preliminary report. Ultrasound in Obstetrics and Gynecology. https://doi.org/10.1002/uog.7643
  • Shaikh, D., Mercer, N. S., Sohan, K., Kyle, P., & Soothill, P. (2003). Prenatal diagnosis of cleft lip and palate. Perinatology. https://doi.org/10.1054/bjps.2001.3575