Técnicas para dormir mejor por la noche

Una de las técnicas más efectivas para conseguir un descanso adecuando es la relajación por partes. Destensa cada miembro de tu cuerpo y canaliza toda la energía para que fluya naturalmente

¿Qué cantidad de horas necesitas dormir por la noche para mantenerte sano? Si bien esto es algo muy individual, como la cantidad y calidad de alimento que debes consumir, sí existe un acuerdo general que establece entre 6 y 8, la cantidad mínima y máxima de horas de sueño, respectivamente. 

Por lo tanto, descansar esas horas sin interrupciones y relajadamente es vital para levantarnos al día siguiente dispuestos y renovados.

¿Qué podemos hacer en caso de que tengamos dificultad para conciliar el sueño o suframos de insomnio? Aquí te alcanzamos unas técnicas muy sencillas de aplicar.

Relajación y visualización

La relajación es quizá la técnica más conocida. Recuéstate, coloca tu cuerpo en una posición cómoda, cierra los ojos y comienza a inhalar y exhalar lentamente, recorriendo mentalmente, al mismo tiempo, cada parte de tu cuerpo, relajándola a medida que la vas visualizando.

Comienza por los pies, sube por tus piernas, tronco, brazos y finaliza relajando cada músculo de tu rostro. Es muy importante que procures relajar cada músculo de tu cuerpo a medida que lo vas recorriendo con tu mente.

Cuando hayas relajado todo tu cuerpo, y si aún no concilias el sueño, así como estás, relajado, visualiza un lugar hermoso donde te gustaría estar y descansar, e imagina que estás allí, disfrutando de ese lugar maravilloso que has elegido.

Rebobinando el día

Otra técnica que te ayudará, y además ejercitará tu memoria, es la técnica de “rebobinado del día”. Esta consiste en reproducir, paso a paso todo, el día que has vivido desde el comienzo, tal como si rebobinaras una película.

Comienza por el primer momento del día, y ve avanzando en orden cronológico, recordando cada cosa que hiciste, si conversaste con alguien, qué fue lo que hablaste, si hiciste una llamada telefónica, cuál fue el motivo de tu llamada y así sucesivamente, cada detalle que puedas recordar. Es muy probable que al ir acercándote al momento en el cual te encuentras, recostado en tu cama, comiences a sentir sueño.

El día paso a paso

Una variante de la técnica anterior, consiste en que visualices y fotografíes tu día paso a paso. Antes de comenzar, apaga todas las luces de tu habitación. Si acostumbras a dormir con radio o la TV en tu cuarto, apágalos, pues es importante que nada te distraiga. Luego acuéstate y relájate lo más que puedas y cierra los ojos. Comienza visualizando el momento en que te despertaste esa misma mañana. 

Trata de visualizar la escena en tu mente, como si estuvieras viendo una película. Cuando ya la recuerdas bien, avanza y continúa con el siguiente momento de tu día, visualízalo, fíjalo en tu mente y de ese modo sigue con el resto del día, en orden cronológico.

Toma nota de lo que te preocupa

Es probable que algún inconveniente, o problema no resuelto, una discusión, un trámite, un encuentro, una visita que debas hacer o recibir, o cualquier otra situación que haya quedado pendiente en el día, sea motivo de ansiedad y te impida conciliar el sueño.

En tal caso, toma nota (en un cuaderno o libreta) de aquello que te preocupa y añade que lo solucionarás al día siguiente, cuando te encuentres más descansado y puedas resolverlo con mayor facilidad.

Elige alguna de estas técnicas para dormir mejor y dedícate a practicarla durante varias noches. Luego puedes probar con otra. Pero es importante que experimentes con una sola cada vez. Así podrás comprobar cuál de ellas te da mejores resultados.

¡Dulces sueños!

Imagen cortesía de Rachel Sian