Técnicas para relajarte y sentirte bien

Gema Diez · 22 mayo, 2013 · Última actualización: 24 diciembre, 2018 24 diciembre, 2018
No hace falta un ambiente especial para conseguir ponernos en contacto con nuestro interior y relajarnos. Cualquier momento es bueno para centrarnos en nosotros mismos y en nuestra respiración y olvidar el resto

Los ejercicios de respiración son una de las técnicas para relajarte más comunes. Te ayudarán a tranquilizarte y también a combatir los síntomas físicos de la ansiedad, el estrés y la tensión muscular. Incluso, pueden ser un buen aliado para aliviar los síntomas de la depresión.

Relaja tus músculos

Para comenzar a realizar esas técnicas para relajarte, debes buscar un lugar cálido y tranquilo. Un espacio donde nadie te pueda interrumpir y donde puedas realizar los ejercicios tranquilamente y sin prisas.

Acuéstate en una cama o siéntate en una silla. Debes sentirte cómodo, lo suficiente como para trabajar todos los grupos musculares y relajarte completamente.

Personas haciendo ejercicios de relajación

Tensa los músculos tanto como te sea posible mientras inhalas. Luego, relájalos completamente mientras exhalas. Puedes comenzar realizando el ejercicio concentrándote en tu respiración, de forma que respires lentamente. Depués inicia los ejercicios musculares, trabajando los diferentes grupos de músculos.

Repite la rutina de cada músculo 3 o 4 veces. Cuando hayas relajado tus músculos, compara la diferencia de cómo te sientes cuando te encuentres relajado en comparación a cuando tienes los músculos tensos. Si realizas esta rutina diariamente, o al menos cuatro días por semana, encontrarás que tu nivel de tensión disminuye.

Lee también: 4 alternativas para relajarse en los momentos difíciles 

Ahora, vamos a mostrarte cómo relajar distintos grupos de músculos. Presta mucha atención y no dudes en ponerlos en práctica.

1. Rostro

Frunce el ceño y baja todo lo que puedas las cejas, durante unos segundos y luego relaja. A continuación, levanta todo lo que puedas las cejas para después relajar. Para continuar, aprieta la mandíbula durante unos segundos y relaja de nuevo los músculos.

2. Cuello

Para hacer este ejercicio, debes colocar la cabeza hacia atrás. Después, házla rodar lentamente y con suavidad de un lado a otro. Finalmente, relaja de nuevamente el cuello.

Ejercicio de cuello, una de las técnicas para relajarte

3. Manos

Aprieta una mano con fuerza durante unos segundos mientras inspiras. Debes sentir tensos los músculos del antebrazo y relájate mientras exhalas. Repite después con la otra mano.

4. Brazos

Para realizar este ejercicio, dobla el codo y tensa todos los músculos en el brazo durante unos segundos mientras inhalas. Luego deber relajarlo mientras exhalas. Repite lo mismo con el otro brazo.

5. Pecho, estómago y nalgas

Realiza cada uno de los ejercicios por separado. Inspira profundamente y mantén apretados los músculos durante unos segundos. Después solo tienes que relajarte y volver a respirar lentamente.

6. Piernas

Apoya las piernas en el suelo, dobla los pies y los dedos de los mismos, en dirección hacia tu cara tan fuerte como puedas, y luego relájate.

¿Quieres saber más? Lee también: Piernas más fuertes con 6 ejercicios sin material de gimnasio

Técnicas para relajarte: respiración profunda

La respiración profunda es una potente y sencilla técnica para relajarte. Además, se puede practicar en cualquier lugar y proporciona una forma rápida de tener bajo control los niveles de estrés y ansiedad.

La clave para la respiración profunda es hacerlo siempre desde el abdomen. De esta manera podrás llenar tus pulmones de la mayor cantidad de aire fresco posible.

Mujer haciendo ejercicios de respiración

Para poder hacer este sencillo ejercicio, debes sentarte con la espalda recta y colocar una mano en tu pecho y la otra en el estómago. Verás como al inspirar por la nariz, la mano sobre el estómago debe levantarse y solo debe moverse muy poco la mano en tu pecho. Debes hacerlo, eso sí lentamente.

Después, debes exhalar por la boca, empujando todo el aire que puedas, mientras contraes los músculos abdominales. La mano sobre el estómago debe moverse en la medida que exhalas, pero la otra mano apenas debe moverse.

Para realizar este ejercicio de respiración también puedes colocarte tumbada con un libro sobre el estómago. Verás como el libro se eleva al inhalar y desciende al exhalar.

Todos estos son técnicas sencillas para relajarte. Cuando veas que la situación comienza a superarte, ponlas en práctica. Verás como en unos minutos vuelves a recuperar la tranquilidad y te sientes mucho mejor.

Imagen cortesía de RelaxingMusic