Técnicas para relajarte y sentirte bien

No hace falta un ambiente especial para conseguir ponernos en contacto con nuestro interior y relajarnos. Cualquier momento es bueno para centrarnos en nosotros mismos y en nuestra respiración y olvidar el resto

Los ejercicios de relajación son una de las técnicas más comunes para ayudar a relajarte y combatir los síntomas físicos de la ansiedad, el estrés y la tensión muscular, pudiendo ayudar a aliviar los síntomas de la depresión.

RELAJA TUS MÚSCULOS

Debes de buscar un lugar cálido y tranquilo donde nadie te moleste y donde puedas realizar los ejercicios tranquilamente y sin prisas. Acuéstate en una cama o siéntate  en una silla, donde te sientas cómoda, para trabajar todos los grupos musculares y relajarte completamente.

Tensa los músculos tanto como te sea posible, mientras inhalas, y  relaja los músculos completamente, mientras exhalas; puedes comenzar realizando el ejercicio, concentrándote en tu respiración, de forma que respires lentamente e inicia los ejercicios musculares, trabajando los diferentes grupos de músculos.

Repite la rutina de cada músculo 3 o 4 veces; cuando hayas relajado tus músculos, compara la diferencia de cómo se sientes cuando te encuentres relajada en comparación a cuando tienes los músculos tensos. Si realizas esta rutina diariamente o al menos cuatro días por semana, encontrarás que tu nivel de tensión, disminuye.

ROSTRO

Frunce el ceño y baja todo lo que puedas las cejas, durante unos segundos y luego relaja. A continuación, levanta todo lo que puedas las cejas y luego relájate. A continuación, aprieta la mandíbula durante unos segundos y luego relájalos.

CUELLO

Coloca la cabeza hacia atrás, y házla rodar lentamente de un lado a otro, y luego relájalo.

MANOS

Aprieta una mano con fuerza durante unos segundos mientras inspiras, hasta sentir tensos los músculos del antebrazo y  relájate mientras exhalas. Repite después con la otra mano.

BRAZOS

Dobla el codo y tensa todos los músculos en el brazo durante unos segundos mientras inhalas, y luego relájate mientras exhalas. Repite lo mismo con el otro brazo.

PECHO, ESTÓMAGO Y NALGAS

Realiza cada uno de ellos por separado. Inspira profundamente y mantén apretados los músculos durante unos segundos; luego relájate,  y vuelve a respirar lentamente.

PIERNAS

Apoya las piernas en el suelo, dobla los pies y los dedos de los mismos, en dirección hacia tu cara tan fuerte como puedas, y luego relájate.

RESPIRACIÓN PROFUNDA

La respiración profunda es una potente y sencilla técnica para relajarse; se puede practicar en cualquier lugar, y proporciona una forma rápida de tener bajo control, los niveles de estrés. La clave para la respiración profunda es respirar profundamente desde el abdomen, para obtener la mayor cantidad de aire fresco en tus pulmones.

Siéntate con la espalda recta y coloca una mano en tu pecho y la otra en el estómago, verás como al inspirar  por la nariz, la mano sobre el estómago debe levantarse y sólo debe moverse muy poco la mano en tu pecho. Exhala por la boca, empujando todo el aire que puedas,  mientras contraes los músculos abdominales. La mano sobre el estómago debe moverse en la medida que exhalas, pero la otra mano apenas debe moverse. También puedes colocarte tumbada con un libro sobre el estómago, verás como el libro se eleva al inhalar y desciende al exhalar.

Imagen cortesía de RelaxingMusic

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