Tendinitis por la lactancia

Cuando somos madres tendemos a adoptar malas posiciones, sea cargando a nuestro bebé o amamantándolo, las cuales pueden acarrear distintos tipos de tendinitis. Si eres mamá, entérate de cuáles son, cómo detectarlas y tratarlas.

La tendinitis es una inflamación o irritación que se produce en los tendones, fibras que mantienen unidos los músculos y los huesos. Los tendones son los que se encargan de enviar la energía que producen los músculos para mover una articulación.

De esta manera, se pueden realizar actividades cotidianas como cargar un bebé, tomar un objeto o simplemente caminar. Hay zonas del cuerpo donde es más frecuente que se dé la tendinitis, tales como las manos, los hombros y los talones.

Factores que causan la tendinitis en la lactancia

El dolor generado por la tendinitis comienza con una leve molestia a la que no se le presta atención. Con el tiempo, la molestia va empeorando y no es hasta que impide mover la articulación que nos percatamos de que algo no está bien.

Las malas posturas al momento de cargar al bebé suelen ser la causa principal de la tendinitis durante la lactancia. Adoptamos posiciones que no son naturales porque pensamos que el bebé estará más cómodo.

Además, solemos agarrar al bebé con un solo brazo colocándolo en un lateral de nuestro cuerpo y girando nuestra muñeca a manera de cuchara, lo cual deriva en dolor de hombro, espalda, cadera y muñeca.

Amamantar tumbada en el sofá o en la cama sin un soporte adecuado es otra mala posición que las madres solemos adoptar. Igualmente, los movimientos repetitivos y cargar al bebé muchas horas al día terminan por originar las molestias que mencionamos a continuación.

Ver también: Tendinitis: tipos y tratamiento

Síntomas de la tendinitis

En la mayoría de los casos, esta condición afecta solo una parte del cuerpo a la vez. Los primeros síntomas son simples molestias que las madres no saben determinar con exactitud.

Tipos de tendinitis

Existen varios tipos de tendinitis, pero la que está más asociada a la lactancia es la tendinitis de muñeca.

Tendinitis de Quervain (o de muñeca)

Cómo se diagnostica la tendinitis de Quervain

Como su nombre lo indica, este tipo de dolencia dificulta el movimiento de la muñeca. Es resultado del incorrecto y excesivo desplazamiento del tendón ubicado en el dedo pulgar. Se genera por la presión repetida del pulgar al mover la muñeca.

Esta condición se desarrolla en la mayoría de las mujeres después del embarazo. El primer indicio que presentan es dolor o inflamación en la muñeca, del lado del pulgar, especialmente cuando realizan repetidamente un movimiento.

También, se desarrolla realizando tareas como jardinería, escribir, engranaje de objetos, manualidades con detalles muy finos, juegos de video o enviar mensajes en exceso.

Tendinitis calcificada o tendinitis bicipital

Aunque es menos frecuente, esta dolencia también puede afectar en el período de lactancia. Frente al hombro se encuentra ubicado el tendón bíceps, el cual ayuda a flexionar el codo y el hombro hacia adelante, así como a girar el antebrazo.

La inflamación de este tendón puede darse cuando se carga al bebé o un objeto pesado y no se distribuye la tensión que se hace en todo el cuerpo. El síntoma es dolor delante del hombro, el cual puede reflejarse en el codo y en el antebrazo.

Lee también: Alivia de forma natural la tendinitis con estos 7 remedios

Diagnóstico de la tendinitis de Quervain

Tratamientos para la tendinitis de muñeca

Acudir al especialista es la mejor opción para diagnosticar este padecimiento y recibir el tratamiento a seguir. Pero si quieres determinar por ti misma que el dolor que sientes es una tendinitis de Quervain, antes de tu cita médica, realiza la siguiente prueba:

Sujeta el pulgar con el resto de los dedos de la mano afectada, cierra el puño. Luego, mueve la muñeca hacia abajo lo más que puedas. Si tienes tendinitis, sentirás un pinchazo inconfundible. También, suele doler con cualquier movimiento por simple que este sea.

Tratamientos para la tendinitis

Es sensato seguir las instrucciones que dicte el especialista, aunque generalmente este tipo de padecimiento se cura con mucho reposo. Resulta muy útil tratar el dolor aplicando compresas frías al menos 2 veces al día. Esto ayudará a aliviar la inflamación.

Vendar la zona con una muñequera (de las que recubren la palma de la mano con una ferula) que limite el movimiento es de gran ayuda en estos casos.

Si decides tomar analgésicos, notifica primero a tu médico. Recuerda que todo lo que consumas durante la lactancia también lo ingerirá tu bebé. Confirma con tu médico si es seguro antes de tomarlos.

 

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