¿Cómo puedo saber si tengo cálculos en la vesícula?

Valeria Sabater · 20 marzo, 2020
Los cálculos en la vesícula pueden aparecer por una alimentación incorrecta, por exceso de colesterol u otras patologías, y suelen cursar de modo asintomático.

Los cálculos en la vesícula pueden ser un problema de salud silencioso. Por desgracia, pueden detectarse demasiado tarde, cuando ya es necesario recurrir a la cirugía para extirpar la vesícula.

En este artículo, damos a conocer los síntomas más frecuentes de esta dolencia. También compartimos algunas pautas que podrían ayudarte a prevenir esta afección.

Recuerda: si crees que padeces cálculos en la vesícula, debes acudir a tu médico para que te realice los estudios necesarios para descartar o corroborar el diagnóstico. El especialista es la persona idónea para gestionar tu tratamiento.

Los cálculos en la vesícula: qué son y causas

¿Te has preguntado en alguna ocasión qué son los cálculos en la vesícula? Los cálculos son cristales duros que se van almacenando y bloqueando las funciones básicas de este órgano.

Según datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU., se forman cuando la bilis se altera y se endurece frente a la presencia de determinadas sustancias. Los cálculos biliares también pueden aparecer cuando la vesícula, por alguna alteración, no se vacía por completo. La bilis endurecida puede ser tan pequeña como un grano de arena o tan grande como una pelota de golf.

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Causas de los cálculos biliares

Las causas de su formación son muy variadas. En general, los cálculos se relacionan con el colesterol; no obstante, esto no significa que quien tiene el colesterol alto evidenciará esta afección. Hay personas que a pesar de no tener colesterol en sangre, tienen piedras vesiculares.

Otra causa habitual es el exceso de bilirrubina en la bilis. Enfermedades como la diabetes, la cirrosis hepática y la insuficiencia vesicular también se relacionan con la aparición de piedras en la vesícula.

Síntomas de los cálculos en la vesícula

Síntomas, ¿tengo cálculos en la vesícula?

Como ya hemos señalado, algunas personas padecen esta enfermedad de manera asintomática. El American College of Gastroenterology explica al respecto que si estos no ocasionan síntomas, no suelen ser fuente de problemas y, por ende, no requieren tratamiento.

La aparición de síntomas se produce cuando un cálculo biliar bloquea el flujo de bilis ya sea desde los conductos biliares o desde la vesícula. A continuación, analizamos los síntomas descriptos por la institución citada en el párrafo anterior.

1. El tipo de dolor

El dolor aparece de improviso y dura desde unos instantes hasta horas. Se presenta en la parte superior derecha del abdomen y puede irradiarse hacia el hombro derecho, y cursar también con sudoración, náusea y vómito. Es uno de los primeros síntomas que suceden cuando el cálculo empieza a moverse y a bloquear las llamadas vías císticas o colédocas.

Se trata de un síntoma que puede confundirse con otras dolencias, como el infarto. No obstante, ten en cuenta que todos podemos sentir algún tipo de dolor momentáneo que, en realidad, no tenga ningún significado importante en la salud.

2. Hinchazón de vientre

Son muchas las veces en que se nos hincha el vientre y no por ello es un síntoma directo de cálculos en la vesícula. Ahora bien, fíjate en cuándo te ocurre: ¿es casi todos los días? ¿Siempre después de tus comidas? Lo mejor es que intentes llevar un control de la sintomatología. Si es algo continuado y percibes algún síntoma más, consulta con tu médico.

3. Problemas digestivos

Algunas personas que padecen de cálculos biliares tienen también pequeños o destacables problemas digestivos. Estos pueden ser indigestiones, gases, eructos, inflamaciones y/o retorcijones.

Estas personas pueden ser propensas a sentir molestias después de comer, en especial cuando la comida es demasiado grasa. Esta suele sentar pesada y causar malestares.

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4. Síntomas físicos

No siempre sucede pero, en ocasiones, como bien señala un análisis de BMJ, ocurre y no podemos pasarlo por alto: la piel puede adquirir un tono un poco amarillento debido a la bilis.

Algo también destacable, por ejemplo, es que el blanco de los ojos también puede adquirir un tono amarillento. Este es un síntoma que obliga a acudir al médico lo antes posible.

5. Cambios en las heces y orina

Hemos de recordar que la vesícula está ligada a la producción de bilis, al procesamiento de las grasas y al proceso digestivo. Si los cálculos están obstruyendo la vesícula, todo nuestro sistema digestivo y excretor percibirá pequeñas alteraciones.

En el caso de las heces, es común que tengan una apariencia más blanquecina y gelatinosa, mientras que la orina puede aparecer un poco más oscura de lo normal, como bien se explica en el mismo artículo de BMJ enlazado anteriormente. Vale la pena tenerlo en cuenta.

Tratamientos posibles

El American College of Gastroenterology aclara que el tratamiento de esta afección está íntimamente relacionado con la gravedad de los síntomas. En aquellos casos donde no exista dolor, lo más habitual es evitar el tratamiento.

Cuando aparecen los llamados «ataques a la vesícula», el médico puede sugerir esperar y ver si el problema se resuelve por sí solo, es decir si el paciente expulsa los cálculos sin intervención.

En cambio, cuando una persona padece más de un ataque a la vesícula, es habitual que se recomiende la cirugía para extraer las piedras. Si la vesícula se encontrase inflamada, es posible que el especialista decida extirparla.

Pautas adecuadas para cuidar de tu vesícula

El aceite de oliva previene los cálculos en la vesícula

Está claro que, si padecemos de cálculos en la vesícula, seguir una dieta adecuada no va a disolverlos. Por supuesto, será siempre nuestro médico quien valore qué hacer y si es necesaria una intervención.

No obstante, si de momento no sufres síntoma alguno, quizá merezca la pena prevenir el riesgo siguiendo algunos consejos de alimentación que fueron publicados en WebMD y en un estudio realizado por el Korean Journal of Family Medicine:

  • Consumir 2 cucharadas de aceite de oliva por día.
  • Incluir alimentos con lecitina a la dieta ya que esta sustancia evitaría que se solidifique el colesterol. Entre ellos encontramos el chocolate, los huevos y la soja.
  • La ingesta moderada de café podría tener algún efecto protector.
  • El consumo de frutas y verduras podría ayudar a vaciar la vesícula.

En conclusión, muchas personas tienen cálculos en la vesícula pero no lo saben. Si bien su presencia puede descubrirse de casualidad al realizar algún estudio, al no presentar síntomas, no requerirían tratamiento. Por el contrario, quienes evidencian síntomas, deben acudir al médico.

¿Hemos respondido a tu pregunta? ¿Acaso al leer nuestro artículo has visto reflejado algún malestar que has padecido? En ese caso, visita al especialista para que él valore mediante las respectivas pruebas si padeces o no cálculos en la vesícula.

  • Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Cálculos Biliares. https://medlineplus.gov/spanish/gallstones.html
  • Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Cálculos Biliares. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000273.htm
  • American College of Gastroenterology. TRASTORNOS DEL TRACTO BILIAR, TRASTORNOS DE LA VESÍCULA BILIAR Y PANCREATITIS POR CÁLCULOS BILIARES. https://gi.org/patients/recursos-en-espanol/trastornos-del-tracto-biliar-trastornos-de-la-vesicula-biliar-y-pancreatitis-por-calculos-biliares/
  • National Institutes of Health. (2015). ¿Irritado por la vesícula biliar? https://salud.nih.gov/articulo/irritado-por-la-vesicula-biliar/
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