Tenia: síntomas, causas y tratamiento

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
La infección por tenia, en muchos casos, es asintomática. Sin embargo, en muchos pacientes puede derivar problemas digestivos y síntomas neurológicos. Aquí detallamos sus causas y posibles tratamientos.
 

La infección intestinal por tenia es frecuente entre personas que consumen carne vacuna o de cerdo poco cocinada. Según información publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la teniasis (nombre médico de esta enfermedad parasitaria) cursa con molestias digestivas y complicaciones a nivel neurológico en los casos más graves.

¿Cómo se produce la infección? ¿Cuáles son los tipos de tenia que infectan al ser humano? Estos y otros interrogantes pueden surgir al hablar de este parásito. A continuación, detallamos los aspectos más relevantes.

Conociendo al parásito

Taenia es un género de platelmintos parásitos de la clase de los céstodos. Se trata de endoparásitos extracelulares, pues viven en el interior de su hospedador, pero no llegan a trabajar a nivel celular, como sí es el caso de los virus.

Presentan un ciclo vital complejo y, según el estadio causante de la patología, se pueden producir dos enfermedades en el individuo afectado.

  • Las tenias adultas producen teniasis cuando se alojan en el intestino del hospedador definitivo.
 
  • Las formas larvales y juveniles producen cisticercosis, una patología aún más grave que se produce cuando estas se localizan en diversos órganos y tejidos de la persona afectada.

En su forma adulta, las tenias tienen forma de gusanos claramente segmentados y aplanados. En su cabeza o escólex presentan una serie de ganchos, que les permiten adherir el aparato bucal a las paredes del intestino del enfermo y nutrirse de los alimentos que pasen por él.

¿Qué son las tenias?
Las tenias son parásitos que pueden causar infecciones agudas o graves.

Para saber más: Ascaridiasis, síntomas y tratamiento.

Un ciclo complejo

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la teniasis humana está causada por tres especies:

  • Taenia saginata o tenia bovina.
  • Taenia solium o tenia bovina.
  • Una especie de origen asíatico, Taenia asiatica.
 

Es importante recalcar que el ser humano es el único hospedador definitivo de este parásito, a diferencia de otras muchas enfermedades transmitidas de animales a personas. Para simplificar su complejo ciclo biológico, podemos resumir los pasos en tres diferentes.

  1.  Un ser humano infectado expulsa con sus heces huevos o segmentos de la tenia adulta, liberándolos en el suelo, donde pueden permanecer hasta meses.
  2.  Cerdos y vacas pueden consumir estos huevos de forma accidental y, con el tiempo, las formas larvarias se asientan en los tejidos de los animales, dando lugar a la cisticerscosis.
  3.  Los seres humanos ingieren estas carnes infectadas con las formas juveniles, y una de ellas se desarrolla como adulta en el tracto intestinal, cerrando el ciclo.

Heces humanas- carne de cerdos o vacas infectados- intestino

Síntomas de una infección por tenia

La mayoría de los casos de infección por tenia son asintomáticos. No obstante, hay quienes presentan alteraciones a nivel gastrointestinal y otras complicaciones. Las manifestaciones clínicas de la teniasis incluyen lo siguiente:

 
  • Dolor abdominal y pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso progresiva sin explicación aparente.
  • Malestar estomacal general.

Esta sintomatología no se manifiesta hasta que el animal es grande. A menos que se haga un cultivo de heces (donde se pueden ver los huevos de la tenia adulta), un paciente infectado puede tener una tenia años sin darse cuenta.

Muy diferente es el caso de la cisticercosis, patología producida solo por la Taenia solium. En este caso, el ser humano no se infecta por el consumo de carne con las larvas, sino por ingerir los huevos de manera directa.

Así pues, el parásito confunde al ser humano con el hospedador intermediario (cerdo o vaca) y produce la cisticercosis, o invasión de larvas en los tejidos, en el cuerpo de la persona. Cabe recalcar que este no es el ciclo natural de la tenia.

El cuadro clínico difiere en gran medida, según los tejidos afectados. Pero cuando las larvas se asientan en el cerebro, los síntomas neurológicos son decisivos para detectar la enfermedad. Estos incluyen los siguientes:

 
  • Dolores constantes y fuertes de cabeza.
  • Ataques epilépticos.
  • Desorientación.
  • Pérdida de memoria.
hombre con epilepsia
Los ataques epilépticos ocurren cuando la infección parasitaria por tenias es grave. Asimismo, los pacientes pueden experimentar otros síntomas neurológicos.

Quizá te pueda interesar: ¿Cómo sabemos si tenemos parásitos intestinales?

Prevención y tratamiento

Tanto cisticercosis como teniasis pueden tratarse con medicamentos antiparasitarios. Sobre todo en la primera patología, el pronóstico es muy positivo. La cisticercosis, en ocasiones, requiere de cirugía y, si no es atendida, puede causar la muerte en poco tiempo. 

La mejor prevención es, como en casi todos los casos, una buena higiene y control alimentario. Por ello, en los países de ingresos altos estos parásitos intestinales son tan poco prevalentes; los alimentos siguen rigurosos chequeos y se evita la puesta en venta de carne con cisticercosis.

 
  • CDC, C. para el control y la prevención de enfermedades. (2013). Teniasis, definición. Retrieved from https://www.cdc.gov/parasites/taeniasis/es/enfermedad.html
  • Taenia, wikipedia. Recogido a 10 de junio en https://es.wikipedia.org/wiki/Taenia#Fase_adulta
  • World Health Organization. (2017). OMS | Teniasis y cisticercosis.