Un sencillo e indoloro test de ojos podría detectar el Parkinson

Un sencillo e indoloro test de ojos podría detectar el párkinson

Solemos relacionar esta enfermedad con la tercera edad, pero lo cierto es que los jóvenes también pueden desarrollarla. Esta prueba para detectar el párkinson podría suponer un antes y un después en los diagnósticos
Un test de ojos podría detectar el Parkinson

A día de hoy, no disponemos de ninguna prueba clínica para detectar el párkinson con seguridad. Tampoco tenemos la cura.

Los especialistas se basan en una serie de indicadores que conforman la sintomatología de esta enfermedad neurodegenerativa, asociada a un problema con la dopamina, un tipo de neurotransmisor.

Si bien es cierto que detectar el párkinson en sus fases más tempranas ha sido, hasta el momento, algo muy complicado, parece que en la actualidad esto podría cambiar.

El tener un diagnóstico en las fases iniciales de la enfermedad podría, sin duda, mejorar la calidad de vida de los pacientes. Queda claro, eso sí, que no podremos detener su avance, pero tal vez podamos “retrasarlo”.

Estamos ante un paso significativo que nos trae algo de esperanza.

A continuación, te explicamos los datos de este trabajo.

Detectar el párkinson de forma temprana

La prueba no duele, es rápida y segura. Esto mismo es lo que nos revelan los responsables de este estudio llevado a cabo en el University College London (Reino Unido).

Además, también nos especifican algo esencial: es una prueba muy barata.

La razón por la cual estos científicos llevaron a cabo este trabajo es muy sencilla. No podemos olvidar que a día de hoy, el párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común en la población.

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La sufre 1 de cada 500 personas en todo el mundo, y aunque suele aparecer por término medio a edades avanzadas. No obstante, ello no evita que personas jóvenes también reciban este diagnóstico.

Michael J. Fox fue diagnosticado de Parkinson en 1991.

Michael J. Fox fue diagnosticado de Parkinson en 1991.

De hecho, uno de los casos más llamativos es, sin duda, el del actor Michael J. Fox, quien, en 1991, con poco más de 30 años, empezó a evidenciar la enfermedad. Diez años después, y en vista de que la sintomatología era muy evidente, tuvo que abandonar los medios públicos.

  • Todos conocemos a alguien con párkinson. Todos somos conscientes también de lo duro que es, tanto para el paciente como para la familia.
  • La degeneración imparable que ocasiona la sustancia negra del tallo cerebral al bajar los niveles de dopamina conlleva graves problemas motores, problemas de comunicación, de equilibrio, problemas del sueño, alteración de los rasgos físicos o pérdida del olfato.

No es fácil. De ahí que fuera vital disponer de una prueba eficaz con la que hacer un diagnóstico temprano. Solo así podremos poner en marcha un tratamiento más efectivo para una enfermedad tan debilitante. Tan triste.

Tenemos un biomarcador

Francesca Cordeiro es especialista en enfermedades neurodegenerativas y en oftalmología.

Según ella misma nos explica “este hallazgo es un avance revolucionario. Gracias a un diagnóstico temprano y a un tratamiento más adecuado, podríamos retrasar el avance de la enfermedad”. 

  • Todos los enfermos de párkinson poseen un biomarcador de esta enfermedad. Sin embargo, no puede identificarse con un análisis, ni aún menos con un escáner cerebral.
  • Los especialistas, tal y como hemos señalado al inicio, se guían solo por la sintomatología. Queda claro que para dar un diagnóstico eficaz y seguro, la persona deberá estar en fases ya muy avanzadas.
  • La pérdida del olfato o los temblores suelen ser los síntomas más evidentes.

Como ya hemos indicado, el biomarcador está en nuestro organismo pero, ¿cómo dar con él? Hasta el momento, no se había encontrado un modo de lograrlo.

  • Sin embargo, gracias al “Instituto de Oftalmología” de la University College London se ha descubierto que uno de los primeros cambios que genera el párkinson son alteraciones en la retina.
  • Estas pequeñas alteraciones nos permitirían conseguir un diagnóstico precoz de la enfermedad de Parkinson.
  • Asimismo, los científicos nos explican que esta técnica se ha utilizado para también empezar a diagnosticar el alzhéimer (son varios los tipos de enfermedades neurodegenerativas que producen alteraciones en nuestros ojos).

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Aún tenemos que esperar unos años

A día de hoy esta técnica está en fase experimental. Si bien es cierto que ya existen pruebas oftalmológicas para estudiar los cambios de la retina asociados al alzhéimer, en lo que se refiere al párkinson tenemos que esperar.

  • Se pretende diseñar un test muy sencillo. No será invasivo y será, ante todo, muy económico, para que en cualquier centro médico se pueda realizar dicha prueba.
  • Esta prueba serviría también para controlar el avance de la enfermedad. Así, una persona diagnosticada en su fase más temprana podría recibir un tratamiento adaptado a su estado.

Más tarde, se podría comprobar si ese fármaco es o no eficaz para esa persona en concreto..

  • El proyecto se lleva a cabo en la organización benéfica Parkinson UK, y su director, Arthur Roach, espera que en pocos años esté al alcance de todo el mundo.

Esperemos que así sea. Estaremos pendientes para ofrecerte toda la información.