El test de O´Sullivan en embarazadas

Edith Sánchez · 26 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 25 diciembre, 2019
El test de O'Sullivan es una prueba obligatoria en varios países, pese a que existe controversia en torno a ella. Su objetivo es descartar que haya diabetes gestacional o precisar si hay riesgos de que esta se presente.

El test de O’Sullivan es una prueba que se le realiza a las mujeres embarazadas para determinar el estado de la glucosa en la sangre. En otras palabras, este examen busca establecer los niveles sanguíneos de azúcar para verificar si hay riesgo de diabetes gestacional o no.

La diabetes gestional es una condición en la cual la glucemia está aumentada debido principalmente a los cambios hormonales propios del embarazo. Esto puede afectar la salud de la madre y el normal desarrollo del embarazo y el parto.

La salud del bebé también queda comprometida en estos casos. Por lo mismo, el test de O’Sullivan se ha convertido en una prueba obligatoria para todas las mujeres embarazadas en muchos países.

 

Para qué sirve el test de O’Sullivan

test de o'sullivan glucemia

El test de O’Sullivan no sirve para diagnosticar la diabetes gestacional, sino que su propósito central es descartar que la haya. Los resultados permiten establecer dos hechos:

  • Que la madre no tenga diabetes gestacional
  • La ausencia del riesgo de padecer esta enfermedad

Algunos la consideran la mejor prueba en términos de coste, beneficio y eficacia para descartar la diabetes gestacional. En caso de que haya alguna alteración en los resultados debe hacerse una segunda prueba más específica, llamada Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG).

Actualmente se exime de esta prueba a las mujeres menores de 25 años que tengan un peso normal y no presenten factores de riesgo como antecedentes familiares de diabetes, diabetes gestacional previa u obesidad. El test de O’Sullivan no está exento de falsos positivos.

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El procedimiento

Para hacer el test de O’Sullivan no es necesario que la madre vaya en ayunas. Lo primero que se hace es tomar una muestra de sangre para cuantificar los niveles de glucosa en la misma. Luego, la gestante debe tomar una bebida muy dulce que contiene 50 gramos de glucosa al 25 % en 200 cc.

La mujer debe permanecer sentada durante una hora posterior a la carga de azúcar sin comer ni beber absolutamente nada. Transcurrido ese tiempo, se hace una nueva extracción de sangre para cuantificar nuevamente los niveles de glucosa en la misma y esto indica si la insulina ha realizado correctamente su trabajo o no.

Si los resultados del test de O’Sullivan ofrecen algún indicio de que hay intolerancia a la glucosa o no son concluyentes se debe realizar una prueba de confirmación que en este caso es el Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG).

 

Cuándo practicar el test

Lo más habitual es que el test de O’Sullivan se practique entre la semana 24 y 28 de la gestación. Ese es el momento más apropiado ya que en ese lapso es cuando generalmente los cambios hormonales alteran el funcionamiento de la insulina en la madre. Sin embargo, en algunos casos la prueba debe realizarse más de una vez.

Si una mujer presentó diabetes gestacional en un embarazo anterior la prueba se realiza en el primer trimestre. Se asume que hay un factor de riesgo para volver a padecerla. Esta medida también se aplica cuando la madre cumple con uno o varios de los siguientes criterios:

  • Es mayor de 35 años.
  • Tiene antecedentes familiares de diabetes, particularmente el padre o la madre de la gestante.
  • Presenta sobrepeso anterior al embarazo.
  • Dio a luz a un bebé de más de cuatro kilogramos de peso en un parto anterior.

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Otros datos a tener en cuenta

Hay una gran controversia en torno al test de O’Sullivan, al punto en que en muchos países solo se realiza esta prueba si está presente algún factor de riesgo. La polémica se debe a que muchas mujeres reaccionan de una manera fatal a la ingesta de glucosa.

Algunas llegan a vomitar la glucosa en el mismo momento de beberla y si se repite la prueba algunos días después sucede lo mismo. Por lo mismo, esta prueba llega a ser un verdadero suplicio para algunas madres. Esto ha llevado a que algunas veces se considere la opción de aplicar la prueba solamente en los casos de riesgo.

En los países en donde la prueba no es obligatoria se sigue un protocolo en el cual la madre es informada de los riesgos del test y puede optar por practicárselo o no. Igualmente, hay dudas sobre los efectos secundarios de la fuerte ingesta de glucosa en la salud de la madre y del feto.

 

Rojas-Carrera, S. I., Márquez-Celedonio, F. G., Lagunes-Mijangos, A., & González-Arriola, V. M. (2013). Precisión diagnóstica de la prueba de O’Sullivan en diabetes gestacional. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 51(3), 336-339.