Tialismo: todo lo que debes saber

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 22 noviembre, 2018
Andrea Flores · 3 marzo, 2018
El exceso de producción de saliva es normal hasta los 18 meses de edad, a partir de entonces se considera patológico.

El tialismo es un término médico que se refiere a una secreción excesiva de saliva. En ocasiones, este líquido fluye por fuera de la cavidad bucal. El tialismo es una enfermedad que recibe otras denominaciones, el nombre más empleado es sialorrea.

En circunstancias normales, producimos entre un litro y litro y medio de saliva al día. Cuando la secreción es mayor que esta cantidad se considera patológico.

La saliva es un líquido transparente y viscoso que cumple importantes funciones dentro de nuestro organismo. Por norma general, ayuda a masticar y a tragar o deglutir los alimentos y bebidas que consumimos a diario.

Por otra parte, contiene ciertas enzimas (un subtipo de proteínas muy especializadas) que comienzan a degradar algunas sustancias como los glúcidos. También posee otros componentes químicos que atacan a los microbios que la comida pueda contener, protegiendo a nuestro cuerpo de infecciones.

Normalmente, la saliva es producida en las glándulas salivales, que pueden ser mayores o menores. Las mayores o principales corresponden a tres pares de glándulas: parótidas (por detrás de las orejas), sublinguales (por debajo de la lengua) y submandibulares (próximas al maxilar inferior).

Mujer tocándose los labios

Síntomas del tialismo

En el caso del talianismo, aparte de la sobreproducción de saliva, podemos señalar otras alteraciones. Entre ellas se podrían mencionar las siguientes:

  • Presencia de náuseas y vómitos.
  • Formación de grietas en los labios y su descamación.
  • Dermatitis facial. Aparece como consecuencia del reflujo de saliva contra la sensible piel.
  • Halitosis o mal aliento. La presencia excesiva de la saliva desencadena un mal olor en el paciente.
  • Cansancio en la deglución. El individuo debe tragar continuamente la saliva, produciendo una fatiga en los músculos que intervienen en la acción.

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Causas del tialismo

Los bebés producen de manera normal una cantidad superior de saliva que los adultos hasta los dieciocho meses. Sin embargo, a partir de esa edad, la sobreproducción de ese líquido es considerada como patológica.

Paciente con síntomas de tialismo en la consulta del médico

Por norma general, esta condición médica está producida por una serie de factores que implican una situación especial en el requerimiento de la producción de saliva:

  • Aparece en los primeros meses del embarazo, pero tiene a desaparecer por sí solo al finalizar el segundo trimestre.
  • Trastornos neurológicos. Por ejemplo el párkinson, la esclerosis lateral amiotrófica, accidentes cerebrovasculares, etc. Algunas enfermedades pueden afectar a los sistemas nerviosos simpáticos y parasimpáticos. Ellos controlan la producción de saliva y, si se alteran, esta acción puede verse modificada.
  • Formación de los dientes de leche en los niños pequeños. Se realiza una sobreproducción de saliva para colaborar con la cicatrización de las encías y calmar las molestias.
  • Ciertos medicamentos. Podemos citar algunos antipsicóticos y otros fármacos para tratar enfermedades mentales como el alzhéimer. En este caso, la sialorrea se produce como un efecto secundario de su uso de ciertos fármacos.
  • Intoxicación. Por norma general este síntoma aparece en el envenenamiento por mercurio, cobre, insecticidas y ciertos gases. También se relaciona con la intoxicación de otros metales pesados.
  • Enfermedades del aparato digestivo. Por ejemplo, incluimos infecciones bucales, alteraciones en el páncreas o en el hígado o reflujo gastroesofágico.

El exceso de saliva se puede comprobar mediante un examen físico por el equipo médico correspondiente. Asimismo, se pueden realizar otras pruebas para averiguar cuál es la enfermedad subyacente de este problema.

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Tratamiento del tialismo

Médico llenado una jeringuilla

Se puede acudir al uso de medicamentos. El sulfato de atropina es utilizado para reducir el reflujo de saliva del paciente. En situaciones de intoxicación, aparece bloqueo del sistema nervioso parasimpático. Los síntomas típicos son el estreñimiento, delirium tremens y coma en los casos más graves.

Por otra parte, se pueden llevar a cabo ciertas intervenciones quirúrgicas. El objetivo es modificar la glándula afectada y disminuir la producción de saliva. Lo más común es extirparla o bloquear los conductos que transportan la saliva hacia la cavidad bucal.

Otras recomendaciones incluyen la posición de la cabeza, una dieta adecuada o la utilización de ciertos aparatos bucales.

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