¿Tienes que ser flexible para poder practicar yoga?

Aunque la flexibilidad en el yoga es importante para realizar algunas posturas, también podemos aprovechar los beneficios de esta práctica si no somos demasiado elásticos

Algunas personas se preguntan si hay que ser flexible para poder practicar yoga. Debido a las posturas y a la complejidad de muchas de ellas, se tiene la creencia errónea de que, si te falta elasticidad, el yoga no es para ti. Sin embargo, esta práctica es mucho más que esto.

El yoga no solo es realizar una serie de posturas que te ayudarán a estirar los músculos. Tampoco se requiere ejecutar cada una de ellas de manera perfecta. Esta práctica va mucho más allá. Veamos por qué no es necesario ser flexible para poder hacer yoga.

Ser flexible para poder practicar yoga no es indispensable

No es una condición indispensable ser flexible para poder practicar yoga. De hecho, esta práctica ayuda a adquirir una mayor flexibilidad. Si eres una persona con una baja elasticidad, con el tiempo te darás cuenta de cómo mejoras en este aspecto.

Sin embargo, debemos atender al estilo de yoga que queremos practicar. Si optamos por un tipo que no se centre tanto en los movimientos, sino en la meditación, la flexibilidad aquí no será ningún hándicap. Algunos de estos estilos de yoga son:

  • Ashtanga: Se practica sentado en la postura del loto y con la espalda recta.
  • Kundalini: Se centra en despertar los chakras con visualizaciones y meditación.
  • Kriya: Ss una variante del kundalini, incluye mudras y control de la respiración.
  • Yoga del sonido: Se centra en repeticiones de mantras para inducir el estado meditativo.
  • Vyniasa: Secuencia de movimientos fluida que nos prepara para meditar.
Yoga en casa.

Como podemos ver, en todos estos estilos no prima ser flexible. De hecho, son tipos de yoga bastante inmóviles que no contienen demasiados movimientos y en los que no suelen realizarse posturas imposibles.

Estos tipos de yoga son ideales para personas que buscan alcanzar un estado meditativo o que, debido a determinadas limitaciones físicas, no pueden realizar ni las posturas más básicas.

La elasticidad se desarrolla progresivamente

Ser flexible para poder practicar yoga no es algo que debería preocuparnos si optamos por un estilo donde se realicen posturas que vayan aumentando en dificultad. El motivo está en que esta práctica nos ayuda a desarrollar la elasticidad progresivamente.

Por eso es importante que, si nunca hemos practicado yoga y nuestra flexibilidad es reducida, nos introduzcamos en una clase de yoga para principiantes. De esta manera, el cuerpo se irá acostumbrando a las diferentes posturas e irá trabajando esa elasticidad tan limitada.

Es importante que no intentemos forzar demasiado el cuerpo incluso en una postura básica. La razón es que podemos hacernos daño. Si no respetamos los límites de nuestro cuerpo y queremos ir rápido, terminaremos lesionándonos.

El yoga y el equilibrio

Creer que en el yoga tan solo importa la flexibilidad es un error. A una persona con una elasticidad envidiable puede no dársele bien realizar algunas posturas. Además de esta habilidad, necesitamos el equilibrio.

Imagen representando ser flexible para poder practicar yoga

La postura del árbol, por ejemplo, más que flexibilidad requiere equilibrio. Lo mismo ocurre con poses tan conocidas como la del bailarín o la silla. Estas son posturas bastante simples. Cuando ya hayamos adquirido experiencia, tal vez, tendremos que enfrentarnos a poses como el puente o el pino.

El yoga y la paz mental

Además del equilibrio y la flexibilidad, lo que busca el yoga es también la paz mental. Ese bienestar tan necesario y buscado en una sociedad donde quien más o quien menos sufre de gran estrés.

La meditación es una parte importante del yoga, pero la concentración para poder mantener el equilibrio también nos transporta al momento presente. Un instante en el que no hay espacio para la ansiedad ni para las preocupaciones. Tan solo para el ahora.

La importancia de la respiración

La respiración es el último elemento importante dentro de esta práctica. En muchas de las poses en las que nos va a costar poner a prueba nuestra elasticidad, la respiración nos puede ayudar.

Existen varias formas de respirar. Algunas nos permitirán relajarnos, otras nos ayudarán a lograr una torsión mucho más profunda. Esta es otra parte del yoga muy necesaria.

¿Alguna vez te ha preocupado no ser flexible para poder practicar yoga? ¿Qué beneficios has obtenido con el tiempo? Esperamos que la falta de elasticidad no sea ya un inconveniente para que puedas iniciarte en esta práctica tan positiva para ti.