¿Tienes un problema de autoestima? Señales para identificarlo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 22 marzo, 2019
Elena Martínez Blasco · 29 marzo, 2019
Ante determinados acontecimientos durante nuestra infancia, la autoestima y autoconfianza pueden verse afectadas. En la edad adulta, estos problemas de percepción propia pueden afectar a la forma en la que nos relacionamos.

La autoestima es la visión que tenemos de nosotros mismos en relación con los demás y con nuestra idea de cómo creemos que deberían ser las cosas. Y hay muchos factores que, desde niños, pueden influir en desarrollar un problema de autoestima. En este artículo te damos algunas claves para averiguar si sufres un problema de autoestima. Este es el primer paso para empezar a ganar más seguridad en ti mismo y conseguir tu bienestar psicológico.

Señales para identificar un problema de autoestima

La inseguridad

Mujer insegura
La falta de autoestima genera un mayor estrés ante la dificultad para enfrentarse a muchas situaciones sociales.

Un gran porcentaje de personas con baja autoestima desarrollan una inseguridad aguda en su personalidad. En algunos casos, puede llegar a ser un gran problema, no solo a nivel personal, sino también de adaptación social.

La inseguridad puede llegar a convertirse en una señal de baja autoestima que puede afectar por completo a diversos aspectos de nuestra vida. La inseguridad paraliza, crea estrés y una gran presión psicológica. Algunas personas muy inseguras suelen delegar en otros cualquier toma de decisión, complicando aún más su desenvoltura.

No aceptar ningún tipo de críticas

Uno de los síntomas de una baja autoestima es cuando la persona no admite ningún tipo de crítica o comentario hacia su trabajo, persona o cosas que tengan que ver con ella. Puede reaccionar de manera arrogante y agresiva o, su opuesto, quedar desmoralizada y dolida.

Este tipo de comportamiento puede desencadenar una alta susceptibilidad, hasta el punto de sentirse herido por cualquier mínimo comentario negativo. La persona desarrolla una desbordada fragilidad psicológica y, por lo tanto, su felicidad siempre dependerá de otros.

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Defenderse incluso cuando nadie ataca

Una baja autoestima puede alterar el modo de percibir la realidad en la interacción y la convivencia con otras personas. Cualquier comentario puede detonar una reacción de sentirse atacado y, por consiguiente, estar en continua actitud defensiva.

También puede desarrollarse un complejo de manía persecutoria o pensar que todos están en su contra. El simple hecho de no coincidir en una opinión no es un complot hacia nosotros y, por lo tanto, debemos aplicar el sentido común y aprender a confiar en los demás.

Incapacidad para hacer la propia voluntad

Chica triste alejándose de un grupo
Debido a la inseguridad la persona puede presentar dificultades para decir que no o mostrar su opinión.

Las personas con baja autoestima tienden a ser incapaces de decir “no” a alguien. Querer agradar a todo el mundo es un error. No es posible complacer al deseo de todos, ni anteponer las opiniones o planes de los demás antes que las nuestras.

La baja autoestima crea un complejo de inferioridad y de infravaloración, hace que la persona se rinda ante cualquier disputa o diálogo y se sienta incapaz de defender sus ideas. Incluso estando más capacitado y haciendo mejores aportaciones u opiniones que el resto.

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Incapacidad de relacionarse con personas del sexo opuesto

Son muchos los casos de personas con un gran infravaloración que se sienten incapaces o no merecedoras de tener pareja. Perciben a la persona que les gusta como inalcalzable y se sienten indignos de entablar una sencilla y cordial conversación.

La baja autoestima hace pensar que la persona que no va a ser capaz de captar la atención o de gustar a otros. Y puede acentuarse mucho más si la persona tiene algún rasgo físico que sea diferente al resto y del cual haya desarrollado un complejo.

Un problema de autoestima se refleja en nuestra postura corporal

El lenguaje corporal también es una forma de transmitir, una comunicación no verbal. La baja autoestima unida a algún complejo hace que encorvemos la espalda y bajemos el cuello. También se suelen cruzar las piernas y, en definitiva, moverse sin soltura ni relajación.

Es interesante observar si estamos adoptando malos hábitos posturales derivados de una infravaloración personal. Incluso la alegría y las risas pueden manifestarse con menor asiduidad si sufrimos baja autoestima.

Factores externos que pueden crear un problema de autoestima

Niño sentado en el suelo de la escuela
El bullying y otras formas de acoso pueden acabar produciendo problemas de autoestima.

La mayoría de los casos de personas que desarrollan una baja autoestima han sufrido algún tipo de maltrato o menosprecio de forma continuada. Un trato humillante o vejatorio crea inseguridades y acaba anulando en la persona la capacidad de interacción social con normalidad.

El bullying, el acoso laboral, la represión parental o el chantaje emocional pueden derivar en una fuerte infravaloración. Incluso, en casos más graves, pueden surgir deseos de suicidio o comportamientos de autolesión.

Estas son algunas de las señales que te ayudarán a saber si sufres un problema de autoestima. Además, también te ayudarán a detectarlo en tus hijos u otros seres queridos. Por ello, el primer paso es tomar conciencia de esta infravaloración para ponerle remedio.

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