Soy tímida: ¿existe alguna solución?

Ser tímida es una condición que puede ser mejorada con ciertos cambios en nuestros hábitos. ¡Entérate cómo en este artículo!

Una persona tímida puede revertir la situación, en caso de que así lo desee, con ciertos ejercicios y cambios de hábitos. ¿Te gustaría saber cómo? Entonces, sigue leyendo este artículo.

Soy tímida: ¿qué hago?

Aunque no lo creas, no eres la única persona tímida en el mundo… ¡Y eso es maravilloso! Porque podrás aprender de aquellos que han podido superar sus miedos y vergüenza.

Pero antes de pasar a las técnicas para vencer la timidez, sería bueno que hablásemos un poco sobre esta característica de tu personalidad. Si descubres cuál es el motivo por el cual te da temor hablar con los demás o estar en público, te será más sencillo superarlo.

Se dice que cuando alguien nace tímido, así lo será toda la vida, pero eso no es verdad. Aunque haya tendencias genéticas a la timidez, lo cierto es que los factores externos también son un desencadenante importante.

Entre los principales motivos de una persona tímida podemos destacar sus vivencias durante la infancia. Quizás, los castigos o reprimendas excesivos, las pocas muestras de cariño o un entorno demasiado exigente han mellado tu interior.

Qué hacer para combatir la timidez.

Si bien la niñez es una etapa clave en el desarrollo de nuestra personalidad, no es la única ni la definitiva. Podemos pasar de ser introvertidos a extrovertidos en nuestra adultez -o viceversa- por situaciones que hayamos vivido.

Muchas personas tímidas tienen una autoestima muy baja. Consideran que no son buenas en lo que hacen, a nadie les interesa lo que dicen, los demás son mejores que ellos… Y un largo etcétera. Esa inseguridad no te permite relacionarte con los otros y te encierra cada vez más en ti mismo. ¡Debes trabajar para mejorarlo!

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Tips para dejar de ser una persona tímida

Tal vez, la timidez se refleje en una entrevista laboral, en una primera cita, en un grupo de amigos o en cualquier otra situación. Pero puedes hacerle frente y revertirla con ciertos hábitos nuevos y por supuesto, con mucha dedicación, constancia y compromiso:

1. Identificar situaciones que generan inseguridad

Situaciones que generan ansiedad y timidez.

 

Tal vez las conozcas a la perfección o quizás debas pensarlo un poco. Lo importante es que detectes esos episodios en los cuales tu grado de timidez aumenta. No generalices; en lugar de escribir ‘hablar en público’ explica en qué situación particular te sucede. Si las personas son conocidas o no, si estás en un lugar que no es tu casa, si depende del tema, etc.

2. Adquirir confianza en uno mismo

Esto es fundamental si quieres dejar de ser una persona tímida. Cuando te sientas seguro podrás hablar en una reunión, en una entrevista o en una cita. Parece muy fácil decirlo, pero no tanto hacerlo. Es cierto, pero debes esforzarte al máximo por sacar lo mejor de ti.

Cuando aparezca un pensamiento o sentimiento que te limite, enfócate en otra cosa. Puedes hacer una lista mental con todas tus virtudes y usarlas como un ‘as bajo la manga’. En esos momentos en los cuales la timidez te supera o tu inseguridad no te permite disfrutar de un evento social.

Observa a aquellas personas que se desenvuelven bien en público. Presta atención a sus gestos, a sus palabras, a su forma de entrar en confianza con los demás. Aprovecha tu timidez para analizar a alguien completamente opuesto a ti. ¡Y luego sigue sus pasos!

3. Dar pasos pequeños

Superar la timidez en adultos.

 

La idea es ir avanzando poco a poco para dejar de ser una persona tímida. Puedes comenzar con un simple saludo aunque no conozcas al interlocutor y no te responda. Luego, el segundo paso es saludar y hacer un comentario trivial del tipo ‘qué frío que hace’ o ‘cuánta gente hay en el metro’.

Como siguiente ejercicio, además de saludar y decir algo sencillo, hazle una pregunta relacionada a tu comentario. Por ejemplo: ‘qué frío que hace’ ¿sabe cuántos grados hay? O ‘cuánta gente hoy en el metro’ ¿habrá alguna celebración?

Por último, la cuarta parte de la conversación, interésate por la otra persona usando la respuesta que le ha dado a tu pregunta. En los casos anteriores: ‘He visto en la televisión que había 5°C’ a lo que tu consultarás: ¿prefiere el frío o el calor? O ‘No sé si hay una fiesta cerca’ entonces pregunta ‘¿es de por aquí?

Quizás, te parezca que estas preguntas son demasiado personales o íntimas, puedes encontrar otras que se ajusten a la situación. Lo importante aquí es que puedas ‘soltarte’ y hablar con un desconocido de algo tan trivial como el tiempo o la cantidad de gente que viaja en el metro. ¡Es un ejercicio más que interesante!

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4. Interesarse por el otro

Una excelente técnica, en combinación con lo anterior, es desplazar toda la atención hacia la otra persona. Hacer cumplidos sinceros puede ser una excelente manera de ‘romper el hielo’ y evitar tener que hablar de uno mismo.

Por ejemplo, ‘qué bonita camiseta llevas’ o ‘ese corte de cabello te queda fabuloso’ son puntapiés más que eficaces para entablar una conversación. Trata de ser específico en tu cumplido y deja que el otro sea el que comande la charla.