Tipos de brackets para un eficaz tratamiento dental

Francisco María García · 31 diciembre, 2017
El tratamiento dental elegido para conseguir una sonrisa perfecta puede depender de variables diferentes según el paciente, por lo que en el mercado existen múltiples posibilidades

Los brackets son dispositivos que tienen dos objetivos. El primero es el de corregir una mordida deficiente. El segundo, alinear correctamente los dientes.

Se trata de un eficaz tratamiento dental para paliar estos dos problemas.

Aunque el uso de los brackets tiene efectos estéticos positivos, ese no es su principal aporte. Lo más importante es que con este tratamiento dental se evitan males peores.

Entre ellos están las caries, la masticación y el habla deficientes o los problemas de mandíbula, entre otros.

Hay diferentes tipos de brackets. Estos se diferencian entre sí por el material que utilizan, así como por la técnica que se emplea para su confección.

Básicamente todos cumplen la misma función, pero unos pueden ser más cómodos o estéticos que otros. A continuación, veremos los principales tipos de brackets.

Brackets metálicos, un tratamiento dental muy eficaz 

Brackets metálicos, un tratamiento dental muy eficaz

Son los brackets más convencionales y los más conocidos. Además, tienen un costo razonable. Es cierto que son los más notorios, pero al mismo tiempo tienen una alta efectividad.

Se utilizan para corregir prácticamente cualquier problema de ortodoncia. Separaciones entre los dientes, apiñamientos, mordida cruzada, etc. En todos los casos resultan muy oportunos.

Dentro de los brackets metálicos hay una amplia variedad. Las principales modalidades son:

  • Con una gomita para fijar el alambre metálico con el que se alinean los dientes. Esta también regula la fuerza que se aplica.
  • Tipo “mini”. Son más pequeños de lo usual, hasta en un 40%. También son muy eficaces, con resultados similares a los convencionales.
  • Autoligables o Damon. Tienen unos arcos con memoria elástica y por eso hacen innecesario el uso de la gomita. Suelen ser más cómodos para el paciente.
  • Con bandas. En estos se emplean bandas cementadas en los dientes. Llevan unos aditamentos que se aplican con soldadura láser o blanda. Exigen un procedimiento complejo.
  • De colores. Llevan gomitas de colores que los hacen más divertidos y estéticos, especialmente para los pacientes más jóvenes.

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Brackets de zafiro

Este tipo de brackets son altamente estéticos, debido a que son transparentes. Esto permite que se vea el color natural del diente, con un impacto mínimo sobre la imagen.

Están elaborados con cristal de zafiro, un material bastante resistente que no cambia de color con el paso del tiempo.

Pertenecen al grupo de brackets llamados “invisibles”. Son aparatos bastante pulidos que garantizan una gran comodidad. Su coste es mayor que el de los brackets convencionales.

Dentro de los brackets invisibles también hay opciones en plástico o porcelana. Estos cumplen con el cometido estético de ser casi imperceptibles, pero presentan algunos problemas. Entre ellos:

  • Cambian de color con el tiempo.
  • Son menos durables
  • Causan mayor incomodidad.

Eso sí, su precio es menor que los de zafiro.

Brackets linguales

Brackets linguales

Son los únicos 100 % invisibles. Esto se debe a que se colocan en la cara interna del diente. Por esta razón nunca están a la vista de los demás. Solo el paciente sabe que los tiene puestos.

Es un tipo de ortodoncia que emplea alta tecnología y tiene un máximo grado de eficiencia. Por este mismo motivo, estos brackets son muy costosos.

La fabricación de los brackets linguales es totalmente personalizada. Su tamaño es menor que el de cualquier otro. Todas esas características hacen que el tratamiento sea más preciso.

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La ortodoncia invisible, una alternativa a los brackets

La ortodoncia invisible, una alternativa a los brackets

En la ortodoncia invisible no se emplean brackets. Lo que utiliza son unos alineadores transparentes, que se cambian cada dos semanas y se fabrican a la medida del paciente.

Estas férulas se van modificando, de modo que se consigue el movimiento preciso que se requiere en los dientes.

Todo se monitorea gracias a un programa especializado que permite ver con anticipación  cuáles son los movimientos que deben realizarse en los dientes.

También hace posible observar cómo será el resultado final del tratamiento. Así pues, se trata de una opción de alta tecnología.

Otra de sus virtudes es que se trata de un método removible, a diferencia de los brackets convencionales.

Por lo tanto, se puede prescindir temporalmente del tratamiento en los momentos en que se considere oportuno como, por ejemplo, al cepillarse los dientes o al asistir a una reunión social.

Además, su coste es inferior al de los brackets linguales.