Tipos de terapia hormonal para el cáncer de mama

5 junio, 2018
La terapia hormonal es uno de los tipos de tratamientos anticancerígenos actuales. Suele utilizarse tras una extirpación quirúrgica del tumor, a fin de prevenir posibles reincidencias, ofreciendo grandes resultados.

La terapia hormonal es capaz de frenar el crecimiento de las células tumorales sensibles a hormonas, regulando la producción de estas sustancias por el organismo.

 Las hormonas

Las hormonas son sustancias químicas secretadas por ciertos tipos celulares, que causan diferentes respuestas en las células diana sobre las que actúan. Las hormonas actúan en el organismo como “mensajeros químicos”, permitiendo la comunicación entre distintas células.

Normalmente son secretadas al torrente sanguíneo y de esta forma pueden viajar por todo el cuerpo y llegar a los distintos tejidos y células. Cuando las hormonas llegan a sus células diana, que son aquellas que tienen receptores específicos para ellas, activan ciertos genes y modifican el comportamiento de la célula en cuestión.

 

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Estos receptores son en realidad proteínas presentes en la superficie celular que unen de forma específica diferentes sustancias químicas, entre ellas, hormonas. En el caso de las células tumorales, si estas son sensibles a hormonas también tendrán receptores para ellas y dependerán de dichas hormonas para dividirse.

La terapia hormonal

Cerca del  75% del cáncer de mama es hormono-sensible, esto implica que las células cancerígenas requieren de estímulos hormonales para proliferar. Por este motivo, el objetivo de la terapia hormonal es bloquear la producción de hormonas por el organismo, ralentizando o incluso deteniendo la división de las células cancerígenas y el avance del tumor.

Para determinar si un cáncer es sensible a hormonas se deben realizar una serie de pruebas enfocadas a buscar receptores celulares para estas sustancias. De esta forma, si un cáncer es sensible a estrógenos (hormona producida por los ovarios) las células tendrán receptores de estrógenos (ER). De igual forma, si un cáncer es sensible a progesterona (hormona implicada en el ciclo menstrual), las células tumorales tendrán receptores para progesterona (PR).

La mayoría de cánceres de mama son ER-positivos y dentro de estos, la mayor parte también son PR-positivos, es decir, son sensibles a estrógeno y progesterona. No obstante, existe un cierto porcentaje de casos en los que los tumores no tienen receptores ni para estrógenos ni para progesterona, es el caso de canceres no sensibles a hormonas (HR negativos). Este es, por ejemplo, el caso del cáncer de mama triple negativo. En este tipo de cánceres, el tratamiento hormonal no sería efectivo.

Tipos de terapia hormonal

Bloqueo de la función de los ovarios

Dado que los ovarios son los principales productores de estrógenos, un bloqueo en dicha producción descenderá en gran medida los niveles de esta hormona en el organismo. El bloqueo de la producción de estrógenos por el ovario se puede realizar de diversas maneras.

Una forma de suprimir de forma definitiva la producción de estrógenos es llevando a cabo una ablación ovárica (extirpación de los ovarios). Este tipo de medida es irreversible y solo se lleva a cabo en los casos más agresivos y con alta sensibilidad a estrógenos de cáncer de mama.

No obstante, existen otro tipo de medidas por las que se puede suprimir temporalmente la actividad de los ovarios. Se pueden administrar fármacos denominados agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Este tipo de fármacos interfiere con las hormonas liberadas por la hipófisis, que en última instancia, controlan la función ovárica.

Bloqueo de la producción de estrógenos

Una forma de bloquear la producción de estrógenos es inhibiendo la actividad de una enzima necesaria para la producción de los mismos en el ovario. Esta enzima es la aromatasa y los fármacos utilizados se denominan inhibidores de la aromatasa.

Sin embargo, los inhibidores de la aromatasa no pueden impedir las altas tasas de producción de estrógenos por parte de los ovarios de mujeres premenopáusicas. Por ello, este tipo de fármacos se usan esencialmente en casos de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas, donde la síntesis de estrógenos ya está disminuida.

Bloqueo de los efectos del estrógeno

Otro tipo de tratamiento muy utilizado en los cánceres de mama sensibles a hormonas (HR positivos) consiste en la utilización de fármacos que no interfieran con la producción normal de estrógenos, pero sí impidan que la hormona produzca sus efectos en las células. Uno de los fármacos de este tipo más utilizados desde hace años es el tamoxifeno.

Los bloqueantes de los efectos del estrógeno suelen ser moléculas que mimetizan a los estrógenos y se unen a sus receptores. Cuando se produce esta unión el efecto puede ser antagonista, si bloque al receptor e impide la unión con el estrógeno verdadero o antagonista, si al unirse activa al receptor imitando la función de los estrógenos.

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