Tips para aumentar la autoestima en tus hijos

Al hacer las cosas solos nuestros hijos tienen derecho a equivocarse y, en tal caso, aprender de su error, pero si aciertan su satisfacción será mayor por haber logrado el objetivo sin ayuda

Una buena autoestima es clave para nuestro bienestar. La forma que tenemos de valorarnos, respetarnos y tratarnos es fundamental para sentirnos bien, y además es un aspecto clave durante los primeros años de nuestra vida. De ahí que sea tan importante que los niños tengan una buena valoración de sí mismos. Ahora bien, ¿cómo puedes aumentar la autoestima en tus hijos?

La infancia, la adolescencia y la juventud son etapas de desarrollo y cambios en las que, a menudo, los hijos son muy vulnerables a la presión que ejerce el entorno sobre ellos. Por lo tanto, es conveniente prestar atención a cómo les tratamos, ya que puede afectarles de manera negativa a la forma que tienen de valorarse.

Igualmente, no podemos olvidar que como padres somos una de sus mayores influencias -al menos durante sus primeros años- y ejercemos como ese sostén desde el que se sienten seguros para descubrir el mundo. Por esta razón, debemos cultivar la aceptación de sí mismos y el camino hacia la autonomía como aspectos fundamentales de su educación.

Ahora bien, es cierto que por diferentes motivos nuestros hijos puede que no se crean capaces de llevar a cabo ciertas tareas, hayan perdido la confianza en sí mismos o se infravaloren. En estos casos podemos ayudarles a gestionar ese malestar y enseñarles como revertir la situación. Los siguientes tips son un buen ejemplo de ello. Profundicemos. 

1. La importancia de la aceptación

Una de las claves más importantes para fomentar una autoestima sana en nuestros hijos es la aceptación. Los niños tienen que sentirse aceptados por sus padres, independientemente de los comportamientos que tengan. Es decir, tienen que sentirse valorados y queridos y tener la certeza de que sus padres estarán ahí. Y para ello, suelen buscar su aprobación.

Ahora bien, es importante no solo hacérselo entender, sino también enseñarles a regular esa necesidad para que poco a poco se hagan más autónomos e independientes. De lo contrario, pueden llegar a desarrollar cierta dependencia hacia la aprobación de los demás para actuar.

No obstante, conviene mencionar que la aceptación no conlleva resignación, es decir, en determinados momentos será necesario establecer ciertos límites en la educación de los niños.

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2. Identificar qué hay detrás de la baja autoestima

La baja autoestima no significa solo desánimo, tristeza o timidez. Esta forma de valorarse implica también la necesidad de ser lo que no se es, de cumplir las expectativas de los demás. Por ello, es importante diferenciar los aspectos que pueden cambiar para ser mejor, de aquellos que no son necesarios modificar y por supuesto, aceptar y valorar ambos.

Todo aquello que nuestros hijos puedan cambiar debemos presentárselo como retos, sin ejercer ninguna presión adicional. Por otro lado, deberán asumir aquello que no pueden cambiar y aprender a convivir con ello.

3. Ayudar a los niños a que expresen su malestar

Otro aspecto fundamental a la hora de ayudar a nuestros hijos a aumentar su autoestima es enseñarles a expresar su malestar, su bajo estado de ánimo, su tristeza y sus emociones negativas. Es decir, necesitan saber que no está mal estar tristes y mucho menos, exteriorizarlo. Todo cuenta en el universo emocional.

Para ello, es fundamental facilitarles un ambiente tranquilo y en calma, que les proporcione seguridad y apoyo. De esta forma les será mucho más fácil expresar cómo se sienten. Además, podemos ayudarles si le contamos una situación similar en la que nos hayamos podido sentir igual para transmitirles que, de alguna forma, les comprendemos y poco a poco, ir ayudándoles a que se sientan bien.

4. La influencia de los amigos

Los amigos de nuestros hijos suelen influir bastante en su autoestima, ya que son referencias muy importantes para ellos, sobre todo cuando se van acercando a la adolescencia. El problema es que suelen resaltar los aspectos más negativos.

A continuación proponemos un juego para realizar con el grupo de amigos que puede ser de gran ayuda.

  • En primer lugar, cada uno de los participantes deberá decir lo que menos le gusta de él mismo en voz alta.
  • Y en segundo lugar, todos dirán qué aspectos les gustan más de cada uno de ellos, tanto de cuestiones físicas como psicológicas.

Este juego tiene una finalidad constructiva, ya que anima a quien participa a sincerarse sobre uno mismo y los demás. Además, a menudo los hijos se sorprenden al conocer todo lo que sus amigos admiran de ellos.

Amigos

5. Aprender y mejorar

Lo fundamental para que nuestros hijos puedan ser personas emocionalmente fuertes consiste en animarles a aprender en el sentido más amplio. Aprender de la vida, a ser personas autosuficientes y capaces, e imitar el ejemplo de otras personas.

A soltarles, en definitiva, para que puedan equivocarse, ya que en la mayoría de los casos, su falta de autoestima se debe a nuestra propia inseguridad, la cual les transmitimos cada vez que les impedimos arriesgarse a actuar por ellos mismos.

6. Soltarles para que vuelvan

Desde el momento en que tomemos la decisión de darles más libertad para que se arriesguen a tomar sus propias decisiones veremos como son ellos mismos los que se nos acercan a pedir consejo.

Ya no estaremos tan encima de ellos, por lo que se verán obligados a dar pasos en alguna dirección.

Si aciertan, tendrán la alegría y la satisfacción de haber obtenido ese resultado ellos solos. Si se equivocan, no podrán responsabilizar a nadie más que a ellos mismos del error, y aprender de ello.

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Esencias florales para la autoconfianza

En la medicina natural podemos encontrar un apoyo excelente para este aprendizaje: las flores de Bach. Estas esencias florales nos ayudan a sobrellevar algunas cuestiones emocionales, entre ellas la falta de confianza, de manera totalmente natural.

No crean dependencia ni tienen efectos secundarios o contraindicaciones, por lo que se pueden tomar a cualquier edad durante el tiempo que se necesiten.

Las flores más adecuadas para estos casos son las siguientes:

  • Larch: Es la flor más importante para quienes no tienen confianza en ellos mismos, ya que siempre esperan el fracaso.
  • Centaury: Para personas de personalidad débil y sumisa que siempre anhelan complacer a los demás.
  • Cerato: Para quienes siempre dudan de todo y tienen que pedir consejo.
  • Chicory: Cuando la falta de confianza se debe a un sentimiento de no ser querido, lo cual los lleva a una necesidad de apego y posesión excesivos.
  • Pine: Para las personas que siempre tienen remordimientos, lo cual les impide avanzar con seguridad.
  • Star of Bethlehem: Cuando la inseguridad se debe a un trauma del pasado.