Tips para comer menos carbohidratos

El problema con los carbohidratos es que solemos abusar de los refinados, que no son saludables. Si en su lugar consumiéramos frutas y verduras conseguiríamos grandes beneficios

Los carbohidratos están presentes en muchas de nuestras ingestas diarias y quizás esa sea una de las razones por las cuales no podemos bajar de peso.

Algunos estudios demuestran que las dietas bajas en carbohidratos son más efectivas que las bajas en calorías.

Aunque aportan nutrientes y nos dan energía para realizar nuestras actividades cotidianas, no conviene abusar de ellos.

En este artículo te daremos algunos tips para comer menos carbohidratos.

¿Los carbohidratos son malos para la salud?

Los carbohidratos son malos para la salud

Esta pregunta es muy habitual, sobre todo en aquellas personas que quieren perder peso.

En los últimos tiempos se han popularizado las dietas bajas en carbohidratos que, como su nombre indica, reducen casi al mínimo su ingesta.

La premisa de este tipo de alimentación es la siguiente: “los hidratos de carbono son los culpables del aumento de peso”.

El doctor Mark Hyman, director del Centro de Medicina Funcional de la Clínica Cleveland, explica que al rebajar el consumo de carbohidratos refinados se evita el incremento de insulina y evita engordar.

En su libro “Como grasas y adelgaza”, Hyman considera más perjudicial los carbohidratos que las proteínas con grasas. Por eso recomienda una dieta basada en más proteínas, vegetales y grasas.

Sin embargo, no podemos erradicar por completolos carbohidratos de nuestra alimentación, ya que tienen funciones muy importantes en nuestro organismo.

Por ejemplo, son la principal fuente de glucosa en sangre.

Esto significa que están encargados de llevar “combustible” a las células y son la fuente de energía que usa el cerebro para realizar todas sus funciones.

Tipos de carbohidratos

Igualmente, debemos saber que en la naturaleza existen dos tipos de hidratos de carbono.

Por un lado están los simples (o azúcares) y por el otro los compuestos (incluyen almidones y fibras).

El hombre ha modificado el proceso de elaboración de los alimentos y ha generado un nuevo tipo de carbohidratos: los simples refinados.

¿Cuáles son? Los que están presentes en la mayoría de los productos manufacturados que encontramos en el mercado: galletas, pastas, bollería, cereales de caja, etc.

Los problemas con ellos residen en que se absorben de forma rápida por no tener fibra y desajustan los niveles de glucosa en sangre. Además, acumulan grasa en el organismo (sobre todo en el abdomen).

Así, el inconveniente con los carbohidratos es que consumimos aquellos que no son saludables (los refinados) y dejamos de lado los naturales (presentes en las frutas, las verduras, los cereales y las legumbres).

Si hiciésemos un cambio en las proporciones podríamos bajar de peso y evitar muchas enfermedades.

Lee también: 6 importantes razones por las que no debe faltar fibra en tu dieta

Consejos para consumir menos carbohidratos

Basándonos en el concepto de cuáles son los hidratos de carbono “malos”, sería bueno que dejásemos de consumirlos tanto.

Por ello te damos algunos tips que podrían ayudarte:

1. Deja de lado las bebidas azucaradas

bebidas-deportivas

No son para nada saludables, ya que tienen jarabe de maíz en grandes cantidades, además de mucho azúcar.

Esto provoca, además de obesidad, resistencia a la insulina. Incluso las opciones dietéticas contienen ingredientes perjudiciales.

En su lugar, opta por beber agua, jugos naturales o infusiones de hierbas.

2. Añade más frutas y vegetales

Sustituye esos snacks entre comidas como galletas, pan o frituras por aperitivos por futas.

Antes que elegir un alimento repleto de hidratos de carbono, opta por una verdura. Por ejemplo, una rama de apio o una zanahoria cruda (que al masticar reduce la tensión).

3. Reduce la ingesta de pan

Estamos acostumbrados al consumo de pan como un acompañamiento perfecto.

Sin embargo, una hogaza de pan tiene demasiados hidratos de carbono simples refinados, y por ello es uno de los principales causantes del aumento de peso.

Es mejor elegir panes de cereales integrales (por ejemplo, el de centeno) que, aunque aportan carbohidratos, también tienen una buena cantidad de fibras.

En cualquier caso, reduce su consumo.

4. Haz la compra con el estómago lleno

Haz la compra con el estómago lleno

Una buena idea para cuidar tanto el organismo como el bolsillo es ir al mercado después de comer.

  • Cuando tenemos hambre el cerebro no puede tomar buenas decisiones y, además, se tienta con cualquier cosa que ve.
  • Tampoco te recomendamos ir a un restaurante con el estómago vacío (puedes, por ejemplo, comer una fruta antes de salir de casa).
  • Recuerda que el apetito te hará optar por alimentos procesados, grasosos, azucarados y poco saludables. Por lo tanto, come primero y compra después.

5. Elige bocadillos con pocos hidratos

A media mañana, por la tarde o antes de la cena debemos hacer lo que se conoce como “colaciones”, las cuales nos impiden llegar con tanto apetito a las comidas principales y arrasar con el plato en cuestión de segundos.

Debemos prestar atención, porque estos tentempiés no pueden estar compuestos por cualquier alimento.

En vez de patatas fritas, galletas, dulces o fiambres te recomendamos que tengas a mano algunos frutos secos como las almendras, los cacahuetes, las avellanas o las nueces.

Si bien es cierto que tienen bastantes calorías, la clave está en consumir solo un puñado. La buena noticia es que sacian el apetito y reducen la ansiedad.

Visita este artículo: Delicioso licuado de jengibre y almendras para aclarar las manchas de la piel

6. No te dejes engañar con los productos “light”

Están muy de moda. Una gran cantidad de productos en el mercado están en paquetes y recipientes verdes para demostrar que son “bajos en calorías”.

El problema es que estos artículos no siempre son saludables. Contienen menos hidratos pero también menos proteínas, menos sodio y más minerales.

7. Desayuna más proteínas

Todas las mañanas precisas combustible para comenzar tu jornada.

Para contar con todas las energías te recomendamos, por ejemplo, añadir un huevo cocido para saciar el apetito.

Así, además, estarás incluyendo más proteínas a tu organismo.

¡Notarás la diferencia a lo largo del día!

 

  • Systematic review and meta‐analysis of clinical trials of the effects of low carbohydrate diets on cardiovascular risk factors. F. L. Santos S. S. Esteves A. da Costa Pereira W. S. Yancy Jr J. P. L. Nunes. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1467-789X.2012.01021.x
  • Systematic review of randomized controlled trials of low‐carbohydrate vs. low‐fat/low‐calorie diets in the management of obesity and its comorbidities. M. Hession C. Rolland U. Kulkarni A. Wise J. Broom. (2008). https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/j.1467-789X.2008.00518.x
  • Low-carbohydrate nutrition and metabolism. Westman EC1, Feinman RD, Mavropoulos JC, Vernon MC, Volek JS, Wortman JA, Yancy WS, Phinney SD. Department of Medicine, Duke University Medical Center. (2007). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17684196