Tips para una comunicación no violenta: ¿es posible?

28 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médica Irene Nora Melamed
Descubre como comunicarte de manera asertiva y sin recurrir a las críticas, las comparaciones y las emociones negativas en el siguiente artículo.
 

No todos sabemos comunicarnos de manera adecuada e incluso puede que dependiendo de dónde y con quién estemos seamos mejores o peores transmitiendo aquello que pensamos. ¿Qué nos hace ser compasivos en algunos casos y más groseros y violentos en otros? El psicólogo Marshall B. Rosenberg investigó en estas cuestiones y como resultado desarrolló la comunicación no violenta.

Este tipo de comunicación, también conocida como empática, se fundamenta principalmente en dar desde el corazón; es decir, no se basa en comparaciones, insultos o elementos negativos a la hora de transmitir un mensaje, sino más bien en todo lo contrario: sentimientos, asertividad, respeto y compasión.

Muchas veces, somos incapaces de identificar ciertos signos que denotan una mala comunicación. Señales tan visibles como las críticas negativas y destructivas, la negación y la falta de reflexión ante lo que se dice. De ahí que se generen disputas, conflictos, ataques y ese estar a la defensiva.

Por ello, vamos a enseñarte como identificarlas y cuales son sus principales características.

¿Qué es la comunicación no violenta?

Pareja hablando
 

Marshall B. Rosenberg fue el fundador y director del Centro para la Comunicación No Violenta (Estados Unidos). Se interesó profundamente por nuevas formas de comunicación para presentar alternativas pacíficas a la violencia y agresividad en las relaciones con los demás. 

Así, en su investigación Comunicación no violenta:un lenguaje de vida” resume los cuatro elementos clave de la comunicación no violenta (CNV):

  • Observar sin evaluar.
  • Identificar y expresar los sentimientos.
  • Asumir la responsabilidad de nuestros sentimientos.
  • Formular a los demás peticiones conscientes para enriquecer nuestra vida.

También señala la importancia de conectar con nuestras necesidades y con las de los demás. De esta forma, la empatía es también un aspecto fundamental en este tipo de comunicación. Sin esta cualidad, es muy difícil que podamos compartir información de manera exitosa.

El psicólogo, basado en algunas de sus investigaciones, hace referencia también a la existencia de juicios moralistas que, según su misma opinión: “presuponen una actitud errónea por parte de aquellas personas que no actúan de acuerdo con nuestros valores”.

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Buen trato para una comunicación no violenta

Si bien no siempre es posible estar en modo armónico y meditativo, por denominarlo de alguna forma, hay cuestiones que definitivamente no pueden ni deben ser objeto de negociación y en ello estaría incluido el “buen trato”. Un pilar fundamental en el que debemos sostener las relaciones con los demás.

 

De hecho, en 2015, el Ministerio de Desarrollo Social (Argentina) participó en el seminario “Audiovisual, Transmedialidad y Educación en el Siglo XXI”, con el fin de promover la inclusión de la palabra “buentrato” en el diccionario de la Real Academia Española.

La expositora Marisa Graham detalló las vicisitudes de la construcción de la palabra “buentrato”, que no existe en el diccionario de la Real Academia Española, a diferencia de la palabra “maltrato”. Además, explicó:

“Buscamos incluir la palabra “buentrato” en el diccionario ya que sabemos de la importancia de las palabras en la construcción de la realidad. También intentamos derribar los mitos culturales en lo que se refiere a la educación, como por ejemplo, que un golpe a tiempo educa”.

Es posible que iniciativas como la mencionada “abran puertas” y en particular, “mentes” para que la violencia institucional, organizacional y personal dejen de ser un modo de relacionarse.

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Claves para una comunicación no violenta

Amigas hablando

Para lograr de una buena comunicación es importante contar con una información adecuada y su correspondiente acceso. Hay que evitar caer en la tentación de hacer comparaciones que, además de injustas, la mayoría de las veces están equivocadas.

 

Librarse de los juicios también es importante, al igual que de las expectativas y evaluaciones. Aspectos que no resultan fáciles, pero que si se intentan llevar a cabo nos ayudarán a comunicar aquello que queremos decir sin que los demás se sientan atacados u ofendidos.

Hacerse cargo de las responsabilidades –sin que esto implique sancionarse a uno mismo sin sentido– representa un paso esencial. A menudo, solemos echar la culpa a los demás de lo que ocurre o de cómo nos sentimos y si bien algo puede que nos haya molestado, somos nosotros los que elegimos cómo reaccionar y qué actitud tomar.

Otro aspecto fundamental, que ya comentamos anteriormente, es la empatía; ese ponerse en lugar del otro y observar el mundo desde su perspectiva. Esto nos facilitará mucho comprender su respuesta e identificar su punto de vista. Así como relacionarnos desde la asertividad, respetando y dándonos a respetar.

Como vemos, poner en práctica la comunicación no violenta no es sencillo, ya que tenemos arraigadas muchas malas prácticas comunicativas. Lo importante es ser consciente de cómo comunicamos y reflexionar sobre qué aspectos cambiar. Poco a poco y con paciencia podremos conseguirlo.

 
  • Seminario “Audiovisual, Transmedialidad y Educación en el Siglo XXI”, Buenos Aires, Argentina.
  • Marshall B. Rosenberg. "Comunicación no violenta:un lenguaje de vida", 2013.
  • Irene Melamed. "Los adolescentes y el derecho a la información en contextos de salud". 12 Congreso Virtual de Psiquiatría, interpsiquis 2011.