7 tips para prevenir una depresión en su fase inicial

Elena Martínez Blasco·
27 Marzo, 2020
Si consideramos que estamos deprimidos, lo más recomendable es que intentemos mejorar los hábitos de vida y buscar ayuda profesional.
 

¿Sería posible prevenir una depresión en su fase inicial? ¿Cómo? Estas son preguntas que se hacen algunas personas que se sienten agobiadas o tristes y quisieran ponerle un freno a esa situación, por su propio bien.

Si bien no existen fórmulas mágicas que se puedan aplicar en todos los casos, sí existen algunos tips que pueden ayudarte a sobreponerte y recuperar tu bienestar, a la par que solicitas algo de ayuda profesional.

1. Come sano

Aunque no existen suficientes estudios que avalen la idea, se cree que algunas depresiones pueden empezar por el déficit –en la infancia, la adolescencia o ambas– de algunos nutrientes que son imprescindibles para el sistema nervioso.

Si estas carencias persisten, pueden derivar en tristeza, melancolía, nerviosismo, agotamiento, ansiedad, irritabilidad, etc.

Según indica un estudio publicado en el año 2009, la nutrición está estrechamente relacionada con el desarrollo neuronal y la salud neuropsiquiátrica.

«Los niños con desnutrición crónica presentan con mayor frecuencia trastornos de ansiedad, déficit de atención, déficit cognitivos, trastorno por estrés postraumático, síndrome de fatiga crónica y depresión, entre otras manifestaciones psicopatológicas».

 

Por otra parte, existen infinidad de estudios que demuestran que una dieta equilibrada, variada, rica y suficiente, es capaz de brindar múltiples beneficios al organismo, incluyendo en términos de salud mental.

Algunos alimentos que podrían ser especialmente beneficiosos para mejorar la salud mental serían la avena y el chocolate, según la evidencia científica aportada por diversas investigaciones durante los últimos 20 años.

Ojo, no se trata de que consumas solamente estos alimentos o que te des atracones con ellos con el fin de prevenir la depresión, sino que los incluyas en una dieta sana, para aprovechar su aporte nutricional al completo.

Chocolate

Descubre: Beneficios del chocolate negro

2. Ejercítate a diario

Hacer ejercicio físico a diario es una excelente forma de gozar de salud y bienestar. Busca una actividad que te llame la atención y empieza a integrarla a tu rutina, poco a poco.

 

No tienes por qué ser un runner de primera el primer mes, ni una bailarina perfecta, ni un nadador olímpico, con que te ejercites, disfrutes la actividad y te despejes, es suficiente. 

  • La psicóloga Cristina Roda Rivera afirma que «el deporte puede contrarrestar algunos de los efectos del estado de ánimo depresivo en las personas».
  • Por su parte, el

Descubre: Los beneficios del deporte en la ansiedad y el pánico

3. Descansa bien

Mujer despertando de un buen descanso

¿Sabías que descansar bien por la noche es fundamental para que todo el cuerpo, y el sistema nervioso en particular, se equilibren? Tanto la falta como el exceso de sueño son perjudiciales para la salud, ya que el primero nos mantiene agotados y nerviosos; y el segundo más bien aletargados y apáticos.

Además, según este estudio publicado en el año 2008, los problemas del sueño podrían conllevar a sufrir trastornos como la depresión.

 

Debemos descansar entre 6 y 8 horas cada día, y el sueño debe ser reparador por lo que, si nos cuesta dormir, tendremos que descubrir cuáles son las causas, que pueden ser varias:

  • Falta de ejercicio.
  • Acostarnos demasiado tarde.
  • Cenar demasiado tarde o demasiada cantidad.
  • Tomar sustancias estimulantes a partir de la tarde: café, refrescos, alcohol.
  • Llevarnos las preocupaciones a la cama y darles vueltas de manera continuada.

4. ¡Mira hacia arriba!

Se dice que las personas con actitudes pesimistas y tendencia a la depresión suelen mirar la mayor parte del tiempo hacia abajo, hacia el suelo. En especial, cuando van caminando por la calle.

Fíjate de qué manera cambia el panorama cuando dejas de mirar al suelo y miras hacia delante y hacia arriba. Amplía tu campo de visión y verás que, poco a poco, consigues despejarte un poco.

No vas a ‘curar’ o prevenir una depresión viendo hacia arriba o recorriendo con la vista todas las direcciones al caminar por la calle. Sin embargo, dejando de mirar al suelo puede ayudarte a distraerte, prestar más atención a tu entorno y, quizás, restarle algo de poder a eso que tanto te agobia, aunque sea por un rato.

 

5. Practica actividades agradables

La psicóloga Loreto Martín Moya afirma que las actividades agradables juegan un papel esencial en las terapias para la depresión. Por ello, es recomendable darles prioridad en el día a día.

Bailar, dibujar, caminar, correr, o simplemente pasear por un espacio al aire libre y disfrutar de la naturaleza son actividades que pueden ayudar a aliviar el malestar emocional y, en cierta forma, prevenir una depresión. Por ello, no las dejes de lado ni las postergues. ¡Practícalas y sácales provecho!

6. ¡Exprésate!

Pareja hablando felices en la terraza.

Si sientes que estás triste, agobiado o deprimido, es recomendable que intentes hablar con alguien de confianza o directamente con un psicólogo. Expresar lo que sientes, tus inquietudes, lo que imaginas y todo lo que te agobia puede contribuir con el alivio.

 

7. Sé amable contigo mismo

Muchas veces, cuando una persona está triste o agobiada, tiende a presionarse y a no respetar sus propios tiempos. Es tanto lo que desea estar ‘bien’ que se castiga por no haberlo conseguido ya, o por haberse dado un tropezón después de haber mejorado durante unos días.

Hay que tener en cuenta que, muchas veces, es necesario darse un tiempo para sobreponerse, fortalecerse y salir adelante. No es necesario presionarse y castigarse cada dos por tres.

¿Y si no consigues prevenir una depresión?

Si no consigues prevenir una depresión, siempre puedes buscar ayuda profesional y comenzar la terapia.

Recuerda, lo importante no es ‘evitar’ estar mal y negar las emociones negativas a toda costa, cada vez que se presenten. Lo que en realidad importa es que procures buscar las herramientas necesarias para aprender, mejorar y avanzar.