Tips para relajarnos en momentos de estrés y nerviosismo

Elena Martínez · 18 noviembre, 2015
Todos vivimos momentos de crisis. Controlar los nervios en esas situaciones es posible, solo hay que poner en práctica unos sencillos consejos.

¿Qué podemos hacer en esos momentos en los que nos vemos sobrepasados por el nerviosismo y sentimos que perdemos el control de nuestro cuerpo? Una situación de estrés importante, tanto por motivos sociales como emocionales, puede causarnos ansiedad, sudoración, temblores, desesperación, llanto… Y un gran sin  fín de signos fisiológicos prácticamente imposibles de controlar.

Por eso, te facilitamos 4 tips que pueden ser una buena solución para tomar el control de nosotros mismos en esos momentos de estrés y nerviosismo.

Tragar saliva

Cuando estamos ante una situación que nos pone muy nerviosos, de manera casi inmediata se nos seca la boca. Esto sucede porque se activa nuestro sistema nervioso simpático, que es el que nos pone en alerta ante una situación de peligro. Un símil lo podemos ver en los animales, cuando sienten que están en riesgo.

Este tip nos va a permitir conseguir una relajación rápida y discreta, ya que lo podemos realizar en cualquier momento y lugar, incluso si estamos con más gente.

¿Qué hacemos?

En cuanto notemos la boca seca vamos a empezar a mover la lengua y a imitar el movimiento de masticar para generar saliva de nuevo. A medida que sintamos más húmeda la boca, iremos tragando la saliva hasta que nuestro sistema nervioso se equilibre.

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Tragar saliva

Respirar con conciencia

Cada vez estamos perdiendo más la conciencia sobre nuestra respiración. Una acción que debería ser el motor de nuestra vida, se está convirtiendo en algo que tenemos bloqueado y limitado. Y como decimos, a pesar de ser vital. La respiración no solamente nos permite vivir, sino que también regula nuestro organismo. 

Por eso, ante una situación de crisis es necesario controlarla, porque tendemos a respirar más rapido y de manera descontrolado. Por este motivo, nuestro segundo tip para conseguir relajarnos y recuperar la serenidad.

¿Qué hacemos?

  • Si tenemos la oportunidad, nos sentaremos o tumbaremos. Si no, lo realizaremos de pie.
  • Cerraremos los ojos y nos concentraremos en la respiración.
  • El movimiento natural y completo de la respiración consiste en llenar primero la parte baja del abdomen. Y después tratar de que ese aire vaya subiendo hacia los pulmones para llenar el pecho.
  • Para expulsar el aire lo haremos a la inversa, desinflando primero los pulmones y luego la tripa.
  • Respiraremos con lentitud, con una mano en la barriga y otra en el pecho para percibir mejor el movimiento.
  • Lo haremos sin forzar, siendo conscientes en todo momento de lo que estamos haciendo.
Respirar con conciencia

Masaje en el pecho

Algunas personas tienen tendencia a sentir opresión en el pecho cuando sufren niveles altos de estrés o nerviosismo. El corazón y la musculatura que le recubre (el pericardio) sufren el impacto repentino e intenso de nuestras emociones.

Este tip, centrado en relajarnos tomando como punto de partida el pecho, es perfecto para quienes padecen opresión en momentos de crisis.

¿Cómo lo hacemos?

  • Es mejor hacer este ejercicio tumbados para poder hacer más presión sin cansarnos. Pero lo podemos hacer también de pie o sentados.
  • Colocamos la palma de una mano abierta en el centro del pecho, encima del esternón. Si podemos, lo hacemos directamente sobre la piel.
  • Encima ponemos la otra mano para ayudar a hacer presión.
  • Presionamos para poder mover la piel. No es una caricia, sino que debemos movilizar los tejidos que recubren el pecho, que se contracturan con el estrés.
  • Realizamos círculos con lentitud, en el sentido de las agujas de un reloj.

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Masaje en el pecho

Rescate a mano

El Rescate es como se conoce a un remedio a base de Flores de Bach que nos permite notar una gran mejoría de manera casi inmediata en todo tipo de situaciones difíciles. Podemos comprar este preparado en herbolarios y farmacias y llevarlo siempre a mano para cuando lo necesitamos.

¿Cómo lo tomamos?

  • Tomaremos 4 gotas de Rescate bajo la lengua cada poco rato (5 minutos, media hora, una hora, etc.) hasta que notemos mejoría. No hay riesgo de sobredosis.
  • No tiene contraindicaciones ni efectos secundarios, y también lo pueden tomar los niños y las mujeres embarazadas.
  • Podemos tomar Rescate durante horas o días. Pero en ningún caso podemos considerarlo un tratamiento, ya que está pensado para situaciones agudas. Si la ansiedad persiste es necesario consultar con el especialista.

En momentos de estrés y nerviosismo cada uno de nosotros puede reaccionar de distinta forma. Sin embargo, estos sencillos tips pueden ayudarte a gestionar tu reacción de uun modo natural, sencillo y eficaz. Además, el mero hecho de saber que puedes controlar tu estado, ya actúa de placebo tranquilizante. Si la condición ansiosa se prolonga en el tiempo, insistimos en que es importante acudir a tu médico.