Comer sano en el trabajo es posible: Tips para una vianda saludable

Camila 21 marzo, 2013
Para evitar tentaciones a la hora de comer puedes preparar tu almuerzo el día anterior, o incluso preparar más cena y reservar una porción para el día siguiente

A la hora de hacer una dieta, almorzar en el trabajo puede ser un momento difícil de resolver. Tal vez, llevar nuestra propia comida preparada en casa pueda parecer incómodo por momentos, y a veces, preferimos comprar un sándwich en un bar. De este modo, muchas veces terminamos almorzando puras porquerías, como hamburguesas, salchichas o snacks, que son super calóricos y no nos aportan nada de nutrientes. O lo que es peor: nos salteamos el almuerzo, y cuando llegamos a casa, comemos descontroladamente.

Seguro ya sabes que preparar una vianda en casa no sólo es la opción más económica, si no que también la más sana, ya que tú controlas la calidad de los alimentos que utilizas.

Consejos prácticos:

1)      Asegúrate de consumir mucho líquido durante tu horario laboral. En tu vianda, no pueden faltar saquitos de tés y caldos deshidratados para preparas sopas instantáneas. Los líquidos te ayudan a sentir saciedad, y colaboran a que llegues con menos hambre al almuerzo. Por supuesto, no olvides llevar una botella grande de agua: evita gaseosas y jugos artificiales.

2)      Ten siempre a mano un snack sano para comer cuando tengas hambre fuera del horario de almuerzo. Reemplaza los bizcochos y frituras por frutas, un yogur descremado, un puñado de almendras, maní o cereales. ¡Aléjate de las expendedoras de golosinas!

3)      A la hora de la cena, cocina siempre un poco de más. Por ejemplo, si preparas pollo, reserva siempre una porción para preparar un sándwich para el almuerzo del día siguiente.

4)      Asegúrate siempre de llevar una porción de ensalada. Recuerda agregarle el aliño cuando vayas a comerla y no antes, para que las verduras no se apelmacen. Es una buena idea reemplazar los aceites y mayonesas por limón o vinagre.

5)      Prepara alimentos para llevar al trabajo y guárdalos en el congelador. Reserva un fin de semana por mes para cocinar tus viandas: prepara tartas de verduras y empanadas light y guárdalas ya fraccionadas en el congelador.

6)      Intenta reducir la cantidad de miga de pan que ingieras. Para tus sándwiches, elige panes integrales con poca miga.

7)      Para los postres, lo ideal es llevar fruta o gelatina, si tienes una heladera en tu trabajo. También puedes llevar postres bajos en calorías.

8)      A la hora de almorzar, concéntrate en charlar con tus compañeros en vez de andar contando calorías o tentándote con la comida que comen los demás.

9)      Un permitido no está mal: reserva un día por semana para comer eso que tanto te gusta, de esa manera no vivirás tentada.

10)   En tu vianda diaria, deben primar los vegetales y hortalizas, las proteínas y en último lugar los carbohidratos. Para suplir este requerimiento nutricional, es una buena idea preparar tus ensaladas con carne, pollo o atún. Los panes resérvalos para el desayuno y la merienda.

Fotos: cortesía de  theogeo

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