Tips para lograr vivir aquí y ahora

Yamila Papa Pintor · 22 enero, 2018 · Última actualización: 24 enero, 2019 24 enero, 2019
El presente es un bonito regalo que nos da la vida. Deja el pasado y el futuro de lado por un momento. Aprende a vivir aquí y ahora.

El presente es un bonito regalo que nos da la vida. Lo malo es que no siempre sabemos apreciarlo y disfrutarlo. Por ello, en el siguiente artículo te daremos algunos consejos para centrarte en vivir aquí y ahora.

Vivir el presente es una excelente manera de quitarnos la angustia y la ansiedad. Así, aquellos que pasan sus días anhelando el pasado, solamente consiguen depresión. Y los que piensan únicamente en el mañana, sienten más nerviosismo que el resto.

Aquí y ahora: Hoy es lo único que tenemos

La mejor manera de evitar la angustia y la ansiedad es enfocarnos en vivir aquí y ahora. Ser feliz con lo que tenemos hoy sin compararlo con lo que poseíamos el año pasado o con lo que podríamos contar el próximo.

Pero atención que vivir el presente no significa dejar de lado los proyectos o gastarnos todo el dinero como si se tratase del “fin del mundo”. Tiene más que ver con la manera en que disfrutamos lo que tenemos (sean personas o bienes), sin mirar en otra dirección.

Si continuamente piensas en el pasado, solamente tendrás recuerdos y añoranzas que te quitan la felicidad. Si tus pensamientos se dirigen hacia el futuro (cercano o lejano), te estarás perdiendo de las pequeñas cosas buenas que tiene la vida.

Aunque no lo creas la gente que logra vivir aquí y ahora es más relajada y tranquila porque sus “preocupaciones” se solucionan enseguida. Además, son más optimistas y agradecidos porque saben mirar lo que tienen y no se mortifican pensando en lo que les falta. Ya sea porque lo han tenido en el pasado o porque podrían conseguirlo en el futuro.

¿No lo sabías? Cuando alguien se quedó en tu pasado es porque no encajaba en tu futuro

Tips para vivir aquí y ahora

El pasado, como su nombre lo indica, ya ha ocurrido. El futuro es incierto. Lo único que tenemos por seguro es el presente. ¿Por qué no lo aprovechamos? El aquí y ahora son lo que realmente importa. El resto nos genera sentimientos encontrados. Para vivir el hoy sigue estos consejos:

1. Olvida el pasado

Olvida el pasado para vivir aquí y ahora

Con una gran salvedad: no lo borres todo sino aquello que no te sirve. El resto puedes guardarlo en un rincón de tu mente para usarlo cuando lo necesites. Además, no olvides que el pasado puede servir de lección para el presente. Si te has equivocado ayer, lo mejor sería no cometer el mismo error hoy.

Por otra parte, si está permitido recordar el pasado positivo siempre y cuando no nos haga sentirnos infelices. Mirar fotografías de las vacaciones puede ser gratificante. Sin embargo, también puede ser deprimente porque eso que  tenías, ya no está.

En cambio, si recuerdas un viaje y todas las experiencias que has vivido, además de las cosas que has aprendido, tendrás algo positivo. Porque quizás podrás poner en práctica esas lecciones en tu vida cotidiana.

Aprende: Consejos para curar heridas del pasado

2. No temas al futuro

Vivir aquí y ahora también debe nutrirse con el pensamiento necesario sobre el futuro, ya que no podemos construir nada sin planificar. Pero cuidado, ya que muchas personas tienen miedo del mañana y eso les provoca ansiedad, angustia o depresión.

Si nos quedamos esperando que algo suceda y no hacemos nada para cambiar, aquello que no nos gusta nos hará desdichados. No tendremos la posibilidad de disfrutar del presente. Cuando el deseo por algo es tan fuerte, no nos permite mirar en otra dirección que no sea adelante, lo cual puede derivar en mayores emociones negativas.

Es frecuente decir “cuando me case, haré tal cosa”, “cuando tenga hijos…”, “cuando compre una casa…”, “cuando tenga ese trabajo…”. Esos condicionales nos ponen una presión demasiado grande como para poder ser felices con lo que tenemos ahora.

3. Agradece lo que tienes

Agradece lo que tienes para vivir aquí y ahora

Un ejercicio que puede ser de gran ayuda consta de lo siguiente: cada noche antes de dormir toma un papel y un bolígrafo y anota todo aquello por lo que agradecer de esa jornada. No tienen que ser cosas muy importantes, sino pequeños detalles que te han hecho sonreír o sentirte a gusto.

Por ejemplo, llegar temprano a la oficina y beber un café antes de comenzar con tus tareas. O recibir el mensaje de una amiga a quien no ves desde hace mucho tiempo. Tal vez mirar un vídeo de un perrito que ha sido rescatado. Quizás que la cena te haya quedado deliciosa.

Piensa que eres más afortunado que millones de personas en todo el mundo. Eso no quiere decir que te conformes, sino que sepas apreciar esos “guiños” que te da la vida.

4. No planifiques todo

No planifiques todo para lograr vivir aquí y ahora

Es bueno tener orden y ser organizado, pero también merecemos disfrutar de las cosas y sobre todo del proceso. Un excelente ejemplo de ello es la planificación de una boda. Los meses previos son todo discusiones, llantos y problemas. Aunque es cierto que es una tarea algo estresante, debería ser un momento para unir.

Ellos tendrían que atravesar esa situación pensando que están haciendo realidad un sueño, que están celebrando su amor o su siguiente paso en la relación. No solo marcar la fecha de la fiesta en el calendario, hay que disfrutar de cada día que dure la organización.

Disfruta del recorrido hasta que llegues a la meta que estás alcanzado. La vida no es siempre llegar a un destino, sino poder apreciar el paisaje del camino.