Todo lo que debes saber sobre el cáncer de ovario

Valeria Sabater 28 noviembre, 2015
Aunque nuestros antecedentes familiares pueden influir en la probabilidad de padecer cáncer, lo cierto es que solo en un 20%, por lo que es importante vigilar otros posibles desencadenantes

A día de hoy, el cáncer de ovario ocupa  el quinto lugar en cuanto a tasas de fallecimiento relacionadas con esta enfermedad. En los últimos años están aumentando, sobre todo, el cáncer de pulmón y el colorrectal en la mujer, dos realidades que también deberíamos tener en cuenta.

Ahora bien, que el cáncer de ovario ocupe el quinto lugar no quiere decir que sea menos grave. De hecho, es la enfermedad ginecológica que más vidas se lleva cada año.

Estamos ante una enfermedad donde la prevención es clave, y donde, no lo olvidemos nunca, los avances son continuos, hasta el punto de conseguir que la palabra cáncer ya no esté relacionada de forma inevitable con la muerte.

Debemos aprender a prevenir esta enfermedad, y para ello existen novedosos tratamientos, como los basados en la inmunidad, que están trayendo buenos resultados, y de los cuales deseamos hablarte también.

Hoy en nuestro espacio queremos darte toda la información que necesitas sobre el cáncer de ovario.

Esos pequeños cambios en el funcionamiento de los ovarios

Debemos pensar en nuestros ovarios como en glándulas formadas por células germinativas. Tienen forma de almendra y no miden más de 4 centímetros, pero las funciones que llevan a cabo son asombrosas, a la vez que maravillosas:

  • Todos los meses se origina un óvulo. Si este no es fecundado, será destruido por un tipo de glóbulos blancos que hacen desaparecer lo que no le sirve al organismo.
  • Con la menstruación, lo que eliminamos en realidad es la capa que se había preparado en el endometrio para alojar el óvulo fecundado.
  • Los ovarios son la fuente principal de estrógenos y progesterona. Dos hormonas esenciales para regular múltiples procesos, como el propio ciclo menstrual y el embarazo.

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Alteraciones en los ovarios que dan paso a las células cancerosas

El cáncer de ovario se origina en el momento en que las células sanas empiezan a cambiar y a proliferar sin control. Es en este punto cuando dicho crecimiento, ese tumor, se convierte en canceroso o benigno:

  • Un tumor será canceroso si crece y sus células se diseminan por todo el organismo.
  • Un tumor será benigno si sus células no se diseminan. Un quiste en el ovario, por ejemplo, no es canceroso.

Causas que determinan la aparición de un cáncer de ovario

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A día de hoy no se conocen las causas exactas que determinan la aparición de un cáncer de ovario. Ahora bien, lo que nos indican los expertos es que al menos, sí tenemos definidos una serie de factores que pueden determinar la aparición de esta enfermedad.

Mutaciones genéticas hereditarias

Hemos de aclarar, en primer lugar, que el que nuestras madres o abuelas hayan sufrido un cáncer de ovario no determina en un 100% el que nosotras lo vayamos a sufrir también.

En realidad, la probabilidad está entre un 15 y un 20%.

  • Las mutaciones en las células debido a un origen genético hereditario las determinarán los genes BRCA1 o BRCA2.
  • Si tenemos en nuestra familia antecedentes de cáncer de ovario, lo más adecuado sería someternos a un análisis genético para determinar esta probabilidad.

Mutaciones genéticas adquiridas

Las mutaciones genéticas adquiridas vienen determinadas por factores externos que, en un momento dado, pueden llegar desde focos como el medio ambiente o productos químicos.

Cabe decir que, a día de hoy, no se ha podido establecer una causa directa de ningún contaminante o alimento que pueda originar al 100% un cáncer de ovario. Hay, eso sí, determinados riesgos en los siguientes elementos:

El tabaco

la relación entre el tabaquismo y el cáncer ginecológico es un riesgo que no podemos pasar por alto.

Elementos químicos externos

Dentro de estos nos encontraríamos con los pesticidas, insecticidas o polvos de talco. En estos casos la relación no ha sido probada ni demostrada.

En los últimos años se estableció, por ejemplo, una relación casi directa entre el uso continuado de los polvos de talco y el cáncer de ovario, pero a día de hoy este dato no ha podido demostrarse.

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Obesidad y cáncer de ovario

La obesidad es un riesgo general para nuestra salud. Según un estudio llevado a cabo en la Universidad de Chile, la relación entre un alto nivel de grasa corporal y el cáncer de ovario es importante, de ahí que debamos tenerla en cuenta.

  • El tejido adiposo es un tejido endocrino que acumula no solo reserva energética en el organismo. A través de este también se almacenan y se segregan a nuestro torrente sanguíneo diferentes moléculas como la leptina, la adiponectina33-35, así como estrógenos.
  • Todos ellos favorecen una angiogénesis y una proliferación celular anormal que, en un momento dado, pueden generar un cáncer de ovario. Es un riesgo que debemos tener en cuenta.

En conclusión, si bien es cierto que tendremos un riesgo mayor de sufrir cáncer de ovario si disponemos de antecedentes familiares, estos no son determinantes. La mayoría de los cánceres de ovario se deben a varias mutaciones genéticas cuyas causas se desconocen.

No obstante, se sabe que existen ciertos genes, como el TP53 o el oncogén HER2, que pueden determinar su aparición y sobre los cuales se están llevando a cabo múltiples estudios.

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Factores y signos sobre el cáncer de ovario que debemos tener en cuenta

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El cáncer de ovario aparece sobre todo en mujeres de entre 50 y 70 años. No obstante, ello no quiere decir que las mujeres más jóvenes no deban preocuparse.

Es vital establecer con nuestro ginecólogo revisiones periódicas para prevenir esta y otras enfermedades. Si bien es cierto que el cáncer de ovario suele cursar sin demasiados síntomas que nos pongan sobre aviso, deberíamos tener en cuenta estos factores:

  • Sufrir un hinchazón de abdomen continuado.
  • Dolor o presión en la pelvis, o dolor abdominal.
  • Podemos perder peso.
  • Nos sentimos llenas de inmediato cuando estamos comiendo.
  • Podemos sentir, además, mucha urgencia para ir a orinar, e incluso molestias.
  • Algunas mujeres sienten cómo sus pechos parecen aumentar sin saber por qué.
  • Puede aparecer más vello en el cuerpo.

Los expertos siempre nos dicen que es la propia mujer la que suele intuir que algo en su cuerpo no funciona como antes. Puedes sentirte diferente, más cansada, hinchada, con un ligero dolor en la cadera…

El diagnóstico del cáncer de ovario

Hemos de tener en cuenta que solo el 20% de las mujeres recibe un diagnóstico precoz en las primeras fases. La mayoría reciben el dictamen médico en etapas más avanzadas y, como ya sabemos, el impacto personal es muy elevado.

Tras haberse realizado las pruebas pertinentes para el diagnóstico, se lleva a cabo una nueva prueba para establecer si el tumor es de bajo riesgo o de alto riesgo.

  • Las mujeres diagnosticadas como de bajo riesgo recibirán un seguimiento puntual para controlar que no derive en un proceso canceroso.
  • Las mujeres con un diagnóstico de alto riesgo, por lo general, son sometidas a una intervención quirúrgica y a un tratamiento posterior con quimioterapia, el cual vendrá determinado por el equipo de oncólogos.
  • Debes recordar que cada caso es único y que cada paciente tiene unas características que lo diferencian de los demás. Así pues, nunca te dejes influenciar por lo que otras mujeres hayan vivido, sobre todo si es negativo.

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El cáncer se afronta con fuerza de voluntad, con el apoyo de tu familia y con adecuados tratamientos médicos personalizados.

¿Se puede prevenir el cáncer de ovario?

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Lamentablemente, y a día de hoy, ninguna de nosotras podemos prevenir al 100% una enfermedad de estas características. Ahora bien, existen unos factores clave:

  • Las mujeres que han dado a luz varias veces tienen menos probabilidades de sufrir un cáncer de ovario.
  • Muchas mujeres que son portadoras de esos genes que determinan la aparición del cáncer de ovario optan por la ligadura tubárica o la histerectomía para reducir riesgo cuando ya han visto cumplida su maternidad.

Algo radical que trae mucha controversia.

  • Evitar el sobrepeso, llevar una correcta alimentación y evitar hábitos nocivos como el tabaco también pueden reducir las probabilidades de padecer un cáncer de ovario. No es una relación directa, pero ese pequeño porcentaje ya es una ayuda.

Terapias dirigidas y inmunoterapias para el cáncer de ovario

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A la hora de tratar el cáncer de ovario lo más efectivo hasta el momento es la quimioterapia. Sabemos que es una técnica agresiva pero, a día de hoy, es la forma esencial en que hacer frente a las células cancerígenas.

En los últimos años se están mejorando mucho las técnicas y controlando de forma más efectiva los efectos secundarios para proporcionarle a la paciente una mejor calidad de vida.

Así pues, complementando a la quimioterapia también podemos encontrar estas técnicas:

La terapia dirigida

  • La terapia dirigida trata a la paciente con medicamentos u otras sustancias con las cuales atacar las células cancerosas sin dañar a las células normales.
  • A día de hoy tenemos algún fármaco que ya se utiliza, pero se están desarrollando nuevas opciones que esperan ofrecer un tratamiento más integral y menos agresivo.

La inmunoterapia

  • La inmunoterapia o terapia biológica tiene como objetivo estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer.
  • Se utilizan materiales producidos por el propio organismo o diseñados en un laboratorio, con el fin de ofrecer nuevas y más potentes estrategias al sistema inmunológico. La idea es conseguir que este haga frente la cáncer de ovario y así evitar su proliferación.

Para concluir, serán siempre nuestros médicos y especialistas quienes determinen qué tratamientos se ajustan más a nuestras necesidades personales.

Recuerda siempre que la palabra “cáncer” puede sonar devastadora al principio, pero debes verlo como una enfermedad que afrontar día a día. Ahí donde la prevención y las revisiones ginecológicas, como en el caso del cáncer de ovario, son básicas.

Referencias consultadas:

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