Todo sobre el labio hendido y el paladar hendido

17 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
Para tratar de corregir el labio hundido, son necesarios muchos profesionales; se necesitan los conocimientos de muchas áreas diferentes para ayudar con los problemas que pueden presentarse.

El labio hendido y el paladar hendido son defectos de nacimiento que se producen cuando el labio o la boca del bebé no se forman adecuadamente durante el embarazo. A menudo, se conocen de manera conjunta como “hendiduras orofaciales”.

Los niños con estas anomalías suelen tener dificultades para alimentarse y hablar claramente. Además, también tienen más probabilidades de sufrir infecciones de oído, así como de tener problemas auditivos y dentales.

Al labio hendido también se le conoce como labio leporino y suele ser más común en los niños que en las niñas. Además, es importante saber que la mayoría de los bebés que nacen con una hendidura son sanos y no tienen ninguna otra anomalía congénita.

¿Qué es el labio hendido?

labio hundido y paladar hundido

Durante el desarrollo embrionario, la formación de los labios tiene lugar entre las semanas 4 y 7. Tanto los tejidos del niño como un tipo de células especiales crecen en dirección al centro de la cara con el fin de formar esta misma.

La unión de estos tejidos forma los rasgos faciales como los labios y la boca. El labio hendido se produce cuando el tejido que forma los labios no se une completamente antes del nacimiento.

Es por esta razón por la que aparece una abertura en el labio superior. Puede ser de diferentes tamaños, llegando incluso a atravesar el labio y llegar a la nariz.

Además, estas deformaciones pueden darse en diferentes zonas del labio, es decir, en un lado, en ambos o en la parte central del mismo. Esta última localización suele ser la menos habitual.

¿Y el paladar hendido?

Los bebés que nacen con el labio hendido suelen tener también el paladar deformado. A diferencia del anterior, el paladar se forma entre las semanas 6 y 9 del embarazo. El paladar hendido se produce cuando el tejido que forma esta estructura no se une de forma correcta durante el embarazo.

Esta deformación puede ser más o menos acusada. En algunos bebés se ven afectadas tanto la parte de delante como la de atrás del paladar. Por el contrario, en otros, solo una parte del paladar se queda abierta.

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Causas

La causa exacta del labio leporino y del paladar hendido no se conoce con exactitud. El labio y/o el paladar hundido se producen por múltiples genes heredados de ambos progenitores. Así, una combinación de genes y factores ambientales provocan el trastorno; la herencia se denomina “multifactorial”.

Dado que están implicados los genes, las probabilidades de que se vuelva a presentar un labio hundido o paladar hendido en una familia son elevadas. No obstante, las probabilidades dependerán del número de miembros de la familia que tengan esta deformación.

Si uno de los progenitores tiene una hendidura, pero ninguno de sus hijos la presenta, las probabilidades de tener un bebé con labio leporina son del 5%. Pero si uno de los padres y un hijo la presenta, las probabilidades de que otro hijo nazca con ella son aún mayores.

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Abordaje terapéutico del labio hendido y el paladar hendido

labio hendido

Para tratar de corregir el labio hundido, son necesarios muchos profesionales; se necesitan los conocimientos de muchas áreas diferentes para ayudar con los problemas que pueden presentarse.

Algunos equipos que participan en el tratamiento son:

  • Cirujano plástico/craneofacial: son cirujanos con una especialización en el diagnóstico y tratamiento de las anomalías esqueléticas del cráneo, los huesos faciales y las partes blandas. Trabajan en colaboración estrecha con los ortodoncistas y otros especialistas para coordinar un plan quirúrgico.
  • Pediatra: ayudará a coordinar los múltiples especialistas comprometidos y controlará al niño durante su crecimiento.
  • Ortodoncista: coordina un plan de tratamiento con el cirujano y otros especialistas.
  • Terapeuta del habla y el lenguaje: realizará una evaluación integral del habla del niño para evaluar sus capacidades de comunicación y lo supervisará de cerca durante todas las etapas del desarrollo.
  • Otorrinolaringólogo: es un especialista de garganta, nariz y oído. Asistirá en la evaluación y control de las infecciones de oído y de la pérdida auditiva que pueden ser efectos secundarios de la anomalía de su hijo.

Tratamiento

El tratamiento de estas anomalías incluye cirugía y un enfoque integral del equipo para ayudar con las múltiples complicaciones que pueden presentarse. Después de la cirugía, el médico puede recetar algunos fármacos que ayuden a superar el problema.

También es posible que sea necesario colocarle al niño unos protectores acolchados en los codo para impedir que se frote en la zona de los puntos de sutura y de la cirugía.

Durante la cirugía y durante un corto período de tiempo después, el niño tendrá un catéter endovenoso para aportarle líquidos hasta que pueda beber normalmente por vía oral.

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